miércoles, 19 de agosto de 2026

Jhonathan Díaz y José Mujica por Luarbert Arias y Angel Bastardo.

A simple vista no es un cambio donde se pueda hablar de “robo”; que uno se “llevó de a calle al otro”. De hecho a veces en muchos de esos casos quienes aseguraron el supuesto “robo” debieron guardar silencio. En este caso los cuatro pitchers tienen bastante tiempo sin lanzar en LVBP o lo han hecho de manera muy fragmentaria. Esta es una transacción que va a requerir seguir primero si todos ellos van a lanzar esta temporada en LVBP, ese puede ser el primer indicador de quien va adelante en el cambio. Habría que ver si Díaz efectivamente se va a reportar para jugar a partir de noviembre con Magallanes. Si a Bastardo los Medias Rojas de Boston le van a permitir pitchear en Venezuela. Será otro aliciente, otro estímulo para seguir el día a día de la temporada.Comprobar si Díaz lanzará al menos a mediados de noviembre. Si Bastardo va a aparecer con el ansiado permiso de los Medias Rojas. El éxtasis sería si llegara un juego de eternos rivales donde ellos sean los abridores. Arias ha lanzado muy poco en LVBP y Mujica tiene alrededor de cuatro temporadas sin pitchear en la liga venezolana. Otro asunto es comprobar quien se presenta a los entrenamientos o al equipo en las primeras semanas de temporada y empiece a tomar oportunidades de mantener el juego desde el sexto o séptimo inning hasta llegar a conseguir que lo llamen para el octavo o el noveno. Por lo pronto se sabe que Mujica ya entrena en el José Bernardo Pérez de Valencia junto a otros casi seguros integrantes del cuerpo de pitcheo de los Navegantes. En cuanto a Arias, debe andar en diligencias similares, entrenando con especialistas particulares o quizás ya con entrenadores de Leones. Díaz y Bastardo de seguro descansarán luego de concluir sus temporadas en el norte y empezarán a gestionar con sus organizaciones estadounidenses cuando se reportarían a jugar en Venezuela.
Alfonso L. Tusa C. Agosto 19, 2026.

Adley Rutschman conecta su 1er jonrón con los Medias Rojas, que vencen a los Diamondbacks

Agosto 18, 2026.
BOSTON (AP) -- Adley Rutschman conectó su primer jonrón como miembro de los Medias Rojas, Ranger Suárez consiguió su primera victoria desde finales de junio y Boston venció el martes 9-4 a los Diamondbacks de Arizona. Mickey Gasper también pegó un jonrón por Boston y añadió un sencillo impulsor en la séptima entrada. Los Medias Rojas siguieron bateando, un día después de conectar 16 hits en la paliza 11-1 que propinaron el lunes en el primer juego de la serie. El martes, totalizaron 13 imparables. Ocho jugadores tuvieron al menos un hit por Boston, que ha ganado tres de sus últimos cuatro duelos. El venezolano Gabriel Moreno conectó un grand slam en la tercera entrada por Arizona, ampliando su racha de hits a 12 juegos, la mejor de su carrera. Los Diamondbacks han perdido tres seguidos y cinco de siete. Arizona no contó con el intermedista estelar dominicano Ketel Marte por segunda noche consecutiva. El mánager Torey Lovullo comentó antes del partido que le habían dicho que Marte viajó a Phoenix para someterse a pruebas en la rodilla izquierda, después de no presentarse al primer juego de la serie sin mucha explicación. El club colocó a Marte en la lista de peloteros restringidos. Moreno conectó el tercer grand slam de su carrera en la tercera, cuando su compatriota Suárez permitió dos sencillos y llenó las bases al golpear a Corbin Carroll con un lanzamiento. Esa fue la única libertad que permitió Suárez (5-3), quien no ganaba una apertura desde que Boston venció a Washington 6-3 el 29 de junio. Merrill Kelly (8-11) permitió seis carreras, todas limpias, con siete hits y cuatro bases por bolas en cuatro entradas y fracción.
Transcripción: Alfonso L. Tusa . Agosto 19, 2026

Aparicio versus Vizquel.

Joe Posnanki. Medium.com. Joe Blogs.
Lo digo de nuevo: Cada quien debe labrar su camino. Las comparaciones ayudan, seguro. Pero nadie es elegido ni debería ser elegido por sus estadísticas dignas de Salón de la Fama o por como se compara favorablemente con otros. Esos son puntos de referencia. El pelotero es elegido al Salón de la Fama por la grandeza de su individualidad, las memorias que evoca, la unicidad y brillantez de su actuación atlética. Vizquel tuvo una carrera inusual con fortalezas y debilidades extremas. Ganó 11 guantes de oro como campocorto,segundo solo de Ozzie Smith. También terminó su carrera con la cuarta mayor cantidad de imparables entre los campocortos detrás de los inquilinos del Salón de la Fama Honus Wagner, Cal Ripken y Robin Yount... y para ser honestos Yount no fue campocorto los últimos nueve años de su carrera mientras Ripken jugó más tercera base de lo que mucha gente recuerda. Para campocortos vitalicios, cuando se trata de imparables se habla de Wagner y Vizquel. Varios lectores señalaron que debí haber mencionado a Derek Jeter aquí, y tienen razón. No lo mencioné porque todavía no es elegible para el Salón de la Fama, pero él tiene la mayor cantidad de imparables para un campocorto con 3465. En el lado negativo...OmarVizquel en verdad no podía batear. Me refiero a que no nos engañemos. El número de imparables es algo agradable pero Vizquel obtuvo muchos de sus imparables porque jugó mucho tiempo, tomó turnos al bate hasta que tenía 45 años de edad. Pero no podía batear. Aquí están dos líneas: Omar Vizquel: 272/.336/.352, OPS+ 82. Pelotero B: .271/.325/.316 OPS+ 82 No hay mucha diferencia allí. Cuando se considera que el pelotero B jugó en un contexto de menos carreras anotadas, lo cual explica que su OPS+ sea el mismo aunque sus porcentajes de embasado y slugging sean menores, se ve que no hay diferencia para nada. El pelotero B es mi héroe Duane Kuiper.
Pero hay una comparación más interesante, como probablemente se habrá adivinado por el título de esta publicación. Hay muchas similitudes entre Luis Aparicio y Omar Vizquel. Ambos fueron brillantes campocortos defensivos venezolanos. Son casi del mismo tamaño. Vizquel ganó 11 guantes de oro, Aparicio nueve (el premio no existía en los primeros dos años de la carrera de Aparicio). Ambos jugaron por largo tiempo y compilaron muchos imparables, carreras y números generales. También fueron bateadores muy ligeros. El OPS+ de Aparicio, como el de Vizquel, como el de Kuiper, es 82. Aquí hay varios números crudos en beneficio de la comparación: Aparicio: .262/.311/.343, 2,677 hits, 394 dobles, 92 triples, 83 jonrones, 1,335 carreras anotadas, 736 carreras impulsadas, 506 bases robadas. Vizquel: .272/.336/.352, 2,877 hits, 456 dobles, 77 triples, 80 jonrones, 1,445 carreras, 951 carreras impulsadas, 404 bases robadas Como se puede ver: Vizquel generalemte tiene más números. Luis Aparicio está en el Salón de la Fama. ¿Significa eso que Vizquel debería estar en el Salón de la Fama? Bien, para ser preciso, en realidad hay dos preguntas dentro de una. La primera es: ¿Esas similtudes resaltantes significan que Vizquel fue tan bueno o mejor que Aparicio? Hay un argumento muy muy contundente que aclara que no. Si se mira a Wins Above Replacement (carreras por encima del reemplazo) y a Wins Above Average (carreras por encima del promedio), de hecho se sugiere que los dos campocortos no fueron idénticos. Aparicio: 55.7 WAR, 20.4 WAA. Vizquel: 45.3 WAR, 5.0 WAA. Hemos visto los números crudos. Hemos notado las misteriosas similitudes. ¿Por qué Aparicio tiene mejores proporciones en las estadísticas de WAR y WAA? Bien, en realidad es muy simple. En buena medida, todo se reduce a la defensa. Aparicio está un poco mejor ubicado como defensor, aunque ambos son defensores históricos de primer nivel. En parte se trata de la ofensiva, aunque los números de Vizquel luzcan algo mejores, él jugo en una época diferente y estuvo más por debajo del promedio que Aparicio.
Pero en realidad la diferencia principal viene del corrido de las bases. Ambos fueron batadores promedio. Ambos fueron fantásticos a la defensiva. Pero Aparicio mostró ser un corredor de bases sensacional, uno de los más grandes de todos los tiempos. Esto probablemente no sea una sorpresa, Aparicio lideró la liga en bases robadas sus primeras nueve temporadas. Baseball Reference le acredita 91 carreras por encima del promedio (WAA) como corredor de bases y 17 carreras por encima del promedio para evitar dobleplays. Muy, muy fuerte. Vizquel en toda sutrayectoria estuvo una carrera por DEBAJO del promedio como corredor de bases, aún con todas esas bases robadas (fue atrapado robando MUCHO) y nueve carreras por encima del promedio en cuanto a evitar dobleplays. Eso da una diferencia de 100 carreras. Básicamente esa es una diferencia suficiente para crear una brecha de 10 victorias entre los dos peloteros. Fangraphs hace las cosas de manera diferente pero llega más o menos a la misma conclusión. Aparicio con 49.1 WAR, Vizquel con 42.6 WAR, la diferencia más notable ocurre en sus valores de corrido de bases. Así que, podría no ser justo decir que Vizquel es tan buen jugador como Aparicio. No pienso que Vizquel fue tan buen jugador como Aparicio. Vayamos a la segunda parte de esto. ¿Qué tal si Vizquel es tan bueno? Me gustan las comparaciones entre peloteros. Pero al final, pienso que aún si se piensa que Vizquel fue tan bueno como Aparicio eso no significa que pertenece al Salón de la Fama. Para nada. Luis Aparicio fue solo el segundo pelotero venezolano en convertirse en jugador regular en las grandes ligas (después de Chico Carrasquel, quien debutó seis años antes). Fue el primer gran jugador venezolano en las ligas mayores y un gran héroe en su país. También fue pionero como estrella. Fue un insigne robador de bases cuando casi nadie más en la Liga Americana jugaba de esa manera (lideró la liga con 21 bases robadas como novato). No solo fue un gran campocorto defensivo sino un genio en la posición, un maestro, un pionero. Mark Belanger, quien tiene su propio caso como el campocorto defensivo más grande,solía estudiar a Aparicio, observar cada uno de sus movimientos. Aparicio fue tan admirado alrededor del juego por peloteros y periodistas y todos que casi gana el premio al jugador más valioso en 1959 aunque bateó .257, sin poder. Obtuvo votos para jugador más valioso en diez temporadas. Y todos sabían que él no era un gran bateador. Vizquel solo obtuvo un octavo lugar para jugador más valioso en toda su carrera. El punto es que Luis Aparicio está en el Salón de la Fama por lo que hizo. No creó la ruta de un campocorto “buen guante, poco bate” hacia el salón. Creó la ruta de Luis Aparicio hacia el Salón de la fama. Todos sus talentos, defectos, historial, estilo, su audacia como pelotero, la manera como se comportaba, las cosas que los compañeros y rivales decían de él, todo eso fue lo que convenció al 84.6 % de los votantes para decir, si, este tipo es un inquilino del Salón de la Fama. Vizquel avanza en su propio camino. Lo repetiré otra vez: No se encontrará un seguidor más grande del sistema JAWS de Jay Jaffe que yo (y estoy incluyendo a la esposa de Jay, Emma, en esto).No me verán bajar el ritmo con las comparaciones relacionadas con el Salón de la Fama, ya que son divertidas y pueden resultar reveladoras. Pero lo voy a llevar más lejos. A muchos les gusta ir más lejos. Cómo se compare Omar Vizquel con Aparicio, Rabbit Maranville y Phil Rizutto (o con Barry Larkin, Cal Ripken y Honus Wagner) no definirá su caso para Salón de la Fama. ¿Fué un pelotero transformador? ¿Cambió fundamentalmente el beisbol? ¿Fue el mejor pelotero del juego? ¿Estuvo cerca? ¿Fue el tipo de pelotero alrededor del cual se construiría un equipo de campeonato? ¿Fue tan especial que inspiró a otros a jugar como él? ¿Había una emoción singular al verlo jugar? ¿Había cosas que él hacía que nadie más podía hacer?
Traducción: Alfonso L. Tusa. Agosto 17, 2026.

domingo, 16 de agosto de 2026

Sonny Gray logra su 15ta victoria, su mejor marca, y Medias Rojas blanquean a Piratas

Agosto 15, 2026.
PITTSBURGH (AP) -- Sonny Gray trabajó siete entradas para lograr su 15ta victoria de la temporada, la mejor marca de su carrera, el venezolano Wilyer Abreu conectó un jonrón y los Medias Rojas de Boston vencieron el sábado 15, 4-0 a los Piratas de Pittsburgh . Gray (15-3) ponchó a siete y permitió seis hits, además de otorgar una base por bolas, 86 envíos, 56 strikes. Había ganado 14 juegos en otras tres temporadas, la más reciente en 2025 con Cardenales De San Luis.Es apenas el tercer abridor de Boston desde 2019 en ganar 15 juegos o más, uniéndose a Garrett Crochet (18, en 2025) y al venezolano Eduardo Rodríguez (19, en 2019). Abreu conectó su 22do jonrón en la segunda entrada para poner a los Red Sox arriba por 1-0. El bateador designado de los Medias Rojas, Masataka Yoshida, salió del juego en la tercera entrada por rigidez en el tendón de la corva izquierda, al llegar cojeando a segunda con un doble. Fue reemplazado por Anthony Seigler. El venezolano Andruw Monasterio impulsó dos carreras más con su doble productor en la novena entrada, y Jahmai Jones lo empujó. Erik Miller lanzó una octava entrada sin permitir hits y el cubano Aroldis Chapman ponchó a dos en la novena para asegurar la victoria. Los Piratas fueron encabezados por el dominicano Esmerlyn Valdez y Jake Mangum, con dos hits cada uno. Jared Jones (2-5) ponchó a siete en cinco entradas.
Transcripción: Alfonso L. Tusa. Agosto 16, 2026

Nolan Arenado pega 2 vuelacercas y remolca 4 carreras en paliza de Diamondbacks a Bravos

Agosto 15, 2026.
ATLANTA (AP) -- Nolan Arenado sacudió dos jonrones e impulsó cuatro carreras, Eduardo Rodríguez lanzó seis sólidas entradas y los Arizona Diamondbacks arrollaron el sábado 10-3 a los Atlanta Braves. Arenado llegó a 20 vuelacercas por novena vez en su carrera. El venezolano Ildemaro Vargas pegó un cuadrangular de tres carreras en la novena entrada, mientras que su compatriota Gabriel Moreno extendió a nueve juegos su racha pegando de hit al conseguir tres imparables, además de anotar tres veces e impulsar una carrera. Corbin Carroll contabilizó un doble, un triple y una carrera anotada, y Tim Tawa se fue de 5-2 con una carrera impulsada. Rodríguez (12-4) permitió un jonrón en el primer turno del juego a su compatriota venezolano Ronald Acuña Jr. y cedió una segunda carrera en la primera entrada, pero después se serenó. Trabajó seis entradas, en las que permitió dos carreras con cinco hits, ponchó a cinco y no dio bases por bolas, 96 envíos, 62 strikes. Los Diamondbacks no han otorgado boletos en los primeros dos juegos de la serie. El nicaragüense Jonathan Loáisiga y Kevin Ginkel lanzaron entradas sin permitir carreras, y Phillip Abner permitió una anotación en la novena. Los Bravos habían ganado las últimas siete veces que Grant Holmes abrió, pero el pitcher tuvo problemas temprano y no logró salir de la cuarta entrada. Holmes (7-5) permitió seis carreras con seis hits y dio tres bases por bolas. Llegaba al juego con 13 2/3 entradas consecutivas sin permitir anotación.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Agosto 16, 2026,

viernes, 14 de agosto de 2026

Esquina de las barajitas: Mark Fidrych. Topps. 1977.

Larry Brunt.
 Los trabajadores del Salón de la Fama también son aficionados al beisbol y les gusta compartir sus historias. Aquí está la perspectiva de un aficionado desde Cooperstown.
 Esta es la mejor barajita de 1977.   Yo había esperado todo el año por ella. Mark Fidrych. El Pájaro. Hubiera sido mejor si él usara su uniforme blanco de home club, pero los fotógrafos de Topps tomaban imágenes de tantos peloteros como podían en la ciudad de Nueva York, así que ahí está él, presumiblemente llamado para una foto antes de un juego, parado junto al dugout de visitador en Yankee Stadium. Hay mucho que disfrutar. Está la gorra “A.L. ALL-STARS” en la franja roja, un rojo que grita, ¡presta atención! ¡Aquí está alguien extraordinario! Y está el trofeo, la copa  All-Star Rookie de Topps, símbolo de logro tempranero.    Y por supuesto, el propio Fidrych. Esos sorprendente rizos que parecen crecer desde el interior de la gorra, en cascada alrededor de su rostro. Y la sonrisa. Nada de esas fotos de pose rígida tan típicas en las barajitas Topps de la década de 1970. No, aquí hay personalidad. Naturalidad. Falta de pretensión. Y si no es una sonrisa completa, la amplia jovialidad que Fidrych mostraba mientras  se tocaba la gorra hacia la multitud después de los juegos, sin dudas era una sonrisa, genuina, cómoda, relajada. Es una cara generosa, receptiva, agradable. No había nada artificial en Mark Fidrych.    La temporada anterior, había sido un invitado fuera del roster al campamento de los Tigres, tan lejano de hacer el equipo que el fotógrafo de Topps no se molestó en tomar una foto del muchacho espigado quien ya había sido apodado “El Pájaro” por su parecido con el personaje de Plaza Sésamo. Alto con cabello ensortijado, animado e inocente. Así que no hubo barajita Topps en 1976. Ni siquiera una compartida en una barajita de “Rookies”.    Pero impresionó al manager Ralph Houk en el entrenamiento primaveral y quedó en el equipo. Hasta mediados de mayo, solo había pitcheado dos veces, para un total  de un inning y fracción. Entonces, el 15 de mayo, Houk le entregó la pelota para su primera apertura. Fue un día frío en Detroit, con temperatura máxima de 19 grados Celsius. Fidrych había pensado en invitar a su padre al juego, pero temía que el mismo fuese suspendido por lluvia. Aunque solo asistieron 14.583 personas, la audiencia general fue mucho mayor, El juego Cleveland-Detroit era el juego alternativo de El Juego de la Semana sabatino, y cuando la lluvia causó retraso en el juego de Pittsburgh, la mayor parte del país fue movida hacia el juego de los Tigres y la oportunidad de ver la primera apertura de Fidrych
Lo que vieron fue algo que nunca antes habían visto. En el inicio del segundo inning, Fidrych se arrodilló y aplanó la tierra delante del montículo. Había una razón para eso. Su papá le había enseñado a rellenar los huecos dejados por el pitcher rival en el inning anterior. Cuando se paró sobre la goma de lanzar y buscó la seña del receptor, mantuvo la pelota frente a sí, luego la llevó hacia su pecho, luego de nuevo frente a él. Y se habló, un conversación constante (a los medios les gustaba decir que él hablaba con la pelota). Entonces hacía un wind-up de patada prolongada y terminaba impactando el fondo de la zona de strike. Y energía. Mucha energía. Caminaba en círculo alrededor del montículo entre bateadores, subiendo y bajando la cabeza, agachándose.  El Detroit Free Press lo llamaba “fidgety” (“inquieto”)y notaba como él “sacaba la lengua por el extremo derecho de su boca en casi cada pitcheo”.    Pero nadie le pudo batear. Literalmente, a través de seis innings. Finalmente permitió un imparable para abrir el séptimo episodio. Cuando el juego terminó, logró una victoria 2-1, concedió solo dos imparables en nueve innings. Ponchó cinco, al mantener la pelota baja, indujo 16 roletazos.    Y así fue como empezó todo. El primero de seis juegos completos seguidos, incluyendo desafíos de 11 innings (se convertiría en líder de la Liga Americana con 24 juegos completos). La primera de 19 victorias. Hasta julio tenía solo tres derrotas, en las cuales permitió un total de cuatro carreras, tres limpias (y no tuvo apoyo ofensivo). Fue el inicio de una carrera, en realidad un movimiento, un fenómeno, donde fue adorado no solo por Detroit, sino por los aficionados de todos lados. En el verano de 1976, un año bicentenario con círculos rojo, blanco y azul, nadie fue más grande que El Pájaro. Tiger Stadium se llenaba hasta el tope cuando lanzaba Fidrych, luego se mantenía vacío el resto de la semana. En las giras, iban multitudes a ver al Pájaro.    Pitcheaba brillantemente, pero sobre todo, las personas iban a ver a Fidrych, el fenómeno, el carisma, la energía, las cosas que hacía que nadie había visto antes: Rodear el montículo, hablarse, hacer gestos con la pelota, aplaudir a sus compañeros por las buenas jugadas, darle palmadas en la espalda, masticar chicle y soplar bombas grandes, tocarse la gorra, buscar la seña mientras se acercaba y alejaba la pelota.     Eso no le gustaba a algunos peloteros, por lo menos al principio. El catcher de los Yankees, Thurman Munson, una personalidad totalmente opuesta a Fidrych, lo llamaba “aficionado”, y decía que Fidrych era un “advenedizo” y un “pantallero”. Cuando le preguntaron a Fidrych acerca de eso, él respondió, “¿Quién es Thurman Munson?” Él prefería participar en los juegos que verlos, y Munson no había estado en la alineación, así que esa fue un a pregunta inocente, pero muchos la tomaron como una respuesta pintoresca. El propio Munson parece haberla tomado de esa manera, al salirse de su normalidad para  entregarle una rama de olivo a Fidrych en el juego de estrellas de ese julio.
 En otra ocasión, Claudell Washington trató repetidamente de romper el ritmo rápido de Fidrych al salirse de la caja de bateo reiteradamente. Finalmente, Fidrych se salió de la goma de lanzar y se agachó, esperó, como diciendo, “Tomate tu tiempo. Estaré aquí cuando estás listo”. Cuando Washington entró a batear, Fidrych le hizo un pitcheo adentro, y Washington avanzó varios pasos hacia Fidrych con el bate en la mano, lo cual vació los dugouts.   Pero la mayoría de los peloteros tomaba la conducta de Fidrych como divertida, aun los peloteros que no eran conocidos como graciosos. Acerca de la conducta inusual de Fidrych en el montículo, George Scott dijo, “Me gusta. Eso es confianza en si mismo. Mucha gente llama a eso estar fuera de orden y otros lo llaman locuaz, pero me gusta”.  Reggie Jackson: “Él es un tipo divertido y espero enfrentarlo”. Billy Martin: “Hace cosas extrañas en el montículo, pero si eso lo ayuda a ganar, hay que darle crédito”. Mientras tanto, los aficionados estaban cautivados. En la época pre-ESPN, la mayoría de las personas solo leían acerca de Fidrych,  hasta su inolvidable debut en el lunes de beisbol por la noche, el 28 de junio de 1976. Todos hablaban de El Pájaro. Ahora todo el país podría ver finalmente a este fenómeno en acción. 48.000 personas colmaron Tiger Stadium, muchas con pancartas hechas en casa o agitando calcomanías que le habían entregado en la entrada. Durante todo el juego corearon, “¡Go, Bird, Go!” Fidrych tuvo una gran actuación, solo permitió una carrera en nueve innings. Despues del último out (un roletazo, uno de 14), Fidrych saltó a felicitar a sus compañeros, o a los empleados de mantenimiento del terreno, o hasta los guardias de seguridad. Los aficionados aplaudieron de pie y corearon “We want Bird! We want Bird!” A Fidrych, quien se había quitado el uniforme, no le gustaba quitarle reconocimiento a sus compañeros, y dijo que solo saldría si Rusty Staub (quien había aportado la ofensiva con jonrón y tres carreras empujadas) lo acompañaba, Staub replicó que los aficionados no coreaban “Queremos a Staub”,  y convenció a Fidrych para que saliese a corresponder el llamado de la afición. Eso se convertiría en una costumbre a lo largo de la temporada,  a la cual Fidrych se adaptó, con límites, no pensaba que debía salir si los Tigres perdían, aun cuando él hubiese lanzado bien y la multitud coreara con intensidad.    Durante todo ese período de reconocimientos, el respaldo multitudinario, la manía, Fidrych mantuvo su autenticidad y bajo perfil. Luego de ponchar a Hank Aaron, Fidrych dijo, “¡Caramba! ¡Ponché a Hank Aaron! Ahí está él, toda una superestrella ¿cierto? Y aquí estoy, un tipo pequeño, lanzándole”. Él tenía un apartamento casi sin muebles ni teléfono. Dijo que de no estar jugando beisbol, estuviera trabajando en una estación de gasolina, y estaba muy emocionado por eso. Constantemente eludía los reconocimientos: “Hace falta nueve peloteros para ganar, no se trata solo de mí. Vieron todo el respaldo defensivo que me dieron…por ellos es que gano”. Los apretones de mano y abrazos con sus compañeros de equipo expresaban gratitud genuina.
Su entusiasmo era contagioso. El manager de Minnesota, Gene Mauch, dijo, “Honestamente, estoy más impresionado por su entusiasmo que por su pitcheo. Ese muchacho podría ser la mejor cosa que le ha ocurrido a este juego en mucho tiempo”.    Y Fidrych parecía disfrutar el momento: “Aún no me he despertado”, dijo él. “Estoy disfrutando. Solo estoy disfrutando”.    Fidrych siguió ganando. Ocho seguidos hasta junio. Abrió el juego de estrellas. El 16 de julio, lanzó un juego completo de 11 innings, un blanqueo de 1-0, en un punto retiró 16 bateadores en fila, 14 mediante rodados. Lanzó cinco juegos completos en extrainning ese verano. Luego de algunas derrotas hacia finales de agosto e inicios de septiembre, cuando muchos pensaban que empezaba a desfallecer, Fidrych cerró la temporada con cuatro victorias en sus últimas cinco aperturas.    Pero más que eso, era una sensación. Un consentido de los medios. Un favorito de los aficionados. El tema de conversación del beisbol. La estrella del verano de 1976.    El resto ha sido bien documentado. La lesión de la rodilla, el manguito rotador doblado, un intento de regreso doloroso tras otro. Las últimas barajitas Topps de Fidrych tienen un aire de la tristeza del “¿que hubiera pasado si…?”    Entonces el murió muy pronto, en un accidente en su granja cuando solo tenía 54 años de edad.    Pero enfocarse en esas cosas se aleja del punto. Porque Mark Fidrych fue entusiasmo y optimismo, humildad y felicidad. Aun luego de salir del juego, mantuvo una inocencia juvenil y la autenticidad. Se maravillaba de ser capaz de jugar beisbol, y esa dicha, capturada en aquella primera barajita, con esa etiqueta roja del juego de estrellas y esos rizos y esa sonrisa que dice, “Aún no me despierto. Lo estoy disfrutando”.
Larry Brunt fue el pasante de estrategia digital del museo en la clase 2016 del programa Frank and Peggy Steele Internship para desarrollo del liderazgo juvenil.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Octubre 18, 2017.

Medias Rojas vencen a Azulejos mediante gran actuación de Payton Tolle y jonrón de bases llenas de Caleb Durbin y dejan en cinco racha de derrotas

Agosto, 13, 2026.
TORONTO (AP) - Payton Tolle permitió dos hits en ocho entradas, Caleb Durbin conectó un grand slam y los Boston Red Sox pusieron fin a su racha de cinco derrotas con una victoria el jueves por 7-0 sobre los Toronto Blue Jays. Tolle (8-6) ponchó a cuatro, realizó 91 lanzamientos y retiró a sus últimos 17 bateadores, igualando la salida más larga de su carrera. Greg Weissert lanzó la novena. La mala racha de Boston igualó su peor seguidilla de la temporada, pero los Medias Rojas siguen cómodamente en posición de obtener un boleto de comodín a los playoffs de la Liga Americana. También perdieron cinco seguidos después de caer en su juego inaugural de la temporada. Boston había ganado nueve consecutivos antes de perder dos en casa ante los Atléticos y los primeros tres de la serie en Toronto. Los Medias Rojas ganaban 1-0 antes de que Durbin abriera el juego en la octava, al conectar un sweeper 1-0 de Chase Lee hacia el bullpen de los Blue Jays en el jardín izquierdo. Durbin también impulsó una carrera con un sencillo en la novena en una jornada de 3 de 5. El venezolano Willson Contreras conectó un sencillo impulsor en la primera entrada ante Max Scherzer (1-5), quien superó las 3,000 entradas lanzadas en su carrera.
Transcripción: Alfonso L. Tusa. Agosto 14, 2026.

Jhonathan Díaz y José Mujica por Luarbert Arias y Angel Bastardo.

A simple vista no es un cambio donde se pueda hablar de “robo”; que uno se “llevó de a calle al otro”. De hecho a veces en muchos de esos ...