viernes, 13 de marzo de 2026

Los mejores segundas bases defensivos.

Hace unos días falleció Bill Mazeroski tal vez uno de los tres mejores camareros defensivos de Major League Baseball. Las comparaciones no dejan de ser odiosas, sin embargo, ante la insistencia y vehemencia de unos cuantos seguidores del beisbol a veces es inevitable contrastar los números aunque provengan de distintas épocas. Respecto a las asistencias (1)Eddie Collins lidera la lista de todos los tiempos con 7630 en 23516 innings, seguido por (2)Charlie Gehringer 7068 en 19351, (3)Joe Morgan 6967 en 21543.1, (4)Bid McPhee 6919 en 18734, (5)Bill Mazeroski 6685 en 18336.1, (6)Lou Whitaker 6653 en 19068, (7)Roberto Alomar 6254 en 19876, (8)Nellie Fox 6373 en 20217, (9)Ryne Sandberg 6363 en 17231 y (10)Willie Randolph 6336 en 18660.
En cuanto a los outs el lider es (1)Bid McPhee con 6552 outs en 18734 innings, siguen(2)Eddie Collins 6526 en 23516, (3)Nellie Fox 6090 en 20217, (4)Joe Morgan 5742 en 21543.1,(5)Nap Lajoie 5496 en 17902, (6)Charlie Gehringer 5369 en 19351, (7)Bill Mazeroski 4974 en 18336.1, (8)Bobby Doerr 4928 en 16303.1, (9)Willie Randolph 4859 en 18660, (10)Billy Herman 4780 en 16048.
Respecto a los dobleplays, (1)Bill Mazeroski encabeza la lista con 1706 en 18336.1 innings, seguido de (2)Nellie Fox 1619 en 20217, (3)Willie Randolph 1547 en 18660, (4)Lou Whitaker 1527 en 19068, (5)Bobby Doerr 1507 en 16303.1, (6)Joe Morgan 1505 en 21543.1,(7)Charlie Gehringer 1444 en 19351, (8)Robinson Canó 1418 en 18812, (9)Roberto Alomar 1407 en19876, (10)Frank White 1382 en 17809.1.
Mazeroski (quinto, séptimo, primero) es uno de cinco camareros ubicados entre los diez mejores de por vida en las categoría defensivas de asistencias, outs y dobleplays, junto a Charlie Gehringer (segundo, sexto, séptimo), Joe Morgan (tercero, cuarto, sexto), Nellie Fox (octavo, tercero, segundo), Willie Randolph (décimo, noveno, tercero).
Alfonso L. Tusa C. Marzo 13, 2026.

“El Rival” de Koufax. (Extracto del libro Sandy Koufax y Yo. Los Libros de El Nacional. Humberto Acosta)

Toda una prosa cargada de pasión por el beisbol, de efervescencia por lo inesperado, de sorpresa por los sueños que estallan de la nada en las expectativas más fantásticas del ser humano. Alfonso L. Tusa.
Aún tenía por delante una larga vida como aficionado cuando Sandy Koufax decidió retirarse en 1966. Solo contaba con |16 años de edad. Si embargo nunca pretendí reemplazarlo en mi corazón, pero la tarde del viernes 17 de marzo de 1972, salí presuroso y emocionado de Seguros Caracas donde trabajaba como oficinista. Dejé atrás la esquina de Doctor Paúl, atravesé la plaza El Venezolano, recorté camino por el pasaje Zingg, me sumergí en las profundidades del Centro Simón Bolívar y desemboqué en la avenida Baralt. Frente a la plaza Miranda entre a la tienda de artículos deportivos Miño Sports, y con veinte bolivares, por primera y última vez compré una pelota de beisbol profesional. Una McGregor 97. Al siguiente día me aposté con ella desde muy temprano en el lobby del hotel Caracas Hilton. No sabía como lo conseguiría aunque confiaba en que el borícua Roberto Clemente estampara su firma sobre su blanca superficie de cuero de caballo. Desde la madrugada de ese sábado, Clemente se había hospedado allí con el resto del equipo de los Piratas de Pittsburgh y delos Rojos de Cincinnati, protagonistas de los juegos de exhibición de esa tarde y la mañana del domingo en el estadio Universitario de Caracas. Eran aproximadamente las once de la mañana cuando llegué al Hilton con la McGregor 97 aún dentro de su caja de cartón. Bastó que traspasara la pesada puerta de vidrio y metal para comprobar la acostumbrada agitación del lobby de todo hotel de cinco estrellas de las grandes ciudades. No pretendía subir y tocar en la habitación donde se hallaba Clemente, pero de una vez fui a la recepción a preguntar por él. No estaba. Había salido a hacer varias visitas a amigos con Tuto Zabala, el empresario cubano organizador de la serie entre los Piratas y los Rojos. Con el tiempo de mi lado, me senté a esperarlo. Los hoteles de rango internacional provocan, en quien los visita sin estar registrado en sus instalaciones, la sensación de encontrarse en un país extranjero. Se escuchan conversaciones en inglés y en uno que otro idioma ajeno al de uno. Se ve a hombres y mujeres de distintas razas y nacionalidades entrar y salir escoltados por jóvenes impecablemente uniformados, llevando su equipaje mientras uno se pregunta de dónde vienen y a dónde van. Escrutaba la atmósfera que me envolvía desde un lugar estratégico, ofreciéndome una visión perfecta de la entrada por donde debía surgir Clemente en cualquier instante. En eso, los demás jugadores hicieron su aparición, dándole al recinto un ambiente de fiesta. La idea de lograr que Roberto me obsequiara su autógrafo me asaltó tan pronto supe que vendría a Venezuela con los Piratas, semanas después de ganar la Serie Mundial anterior sobre los Orioles de Baltimore y ser escogido como el Más Valioso del clásico. Había seguido cada uno de los siete partidos, y cada uno de los 31 turnos al bate de Clemente, a través de la televisión todavía en blanco y negro pero en vivo y en directo. Desde la del 66 entre los Dodgers y los Orioles, no había detallado con tanto frenesí una Serie Mundial. Sin embargo, al ver como Joe Morgan caminaba en mi dirección, caí en cuenta de otra realidad. ¿Y si Clemente no aparece? Entonces resolví aprovechar la posibilidad que se presentaba sin el menor obstáculo. Me sorprendió que Morgan era de mi tamaño. ¿Por este jugador tan pequeño los Rojos cambiaron a un bateador como Lee May a los Astros? Estuve a punto de dejarlo pasar pero le di el privilegio de ser el primero en escribir su nombre y apellido en mi pelota. Con los años me arrepentiría toda la vida de haberlo subestimado. El nuevo segunda base de Cincinnati fue el Más Valioso de la Liga Nacional 1n 1975 y 1976.
No imaginé que el contacto con los peloteros fuera tan sencillo. Detrás de lafirma de Morgan llegaron las de Pete Rose, Johnny Bench, Tany Pérez, Bobby Tolan, Manny Sanguillén, Bob Veale, Richie Zisk, Dock Ellis, Bruce Kison, y Bob Robertson. David Concepción y Victor Davalillo que formaban parte de las novenas visitantes sin estar alojados en el hotel, se presentaron y se unieron al improvisado jolgorio.No obstante, era ya la una y media de la tarde y Clemente seguía sin hacer su arribo triunfal. Decidí montar guardia del lado de afuera de la puerta principal. El tiempo ya no estaba a mi favor porque tenía que ir con mi esposa Xiomara al cine. Resolví aguardar hasta las dos. Un sentimiento de resignación y frustración me fue embargando a medida que pasaban aquellos postreros 30 minutos. Quizás consiga que Clemente me la firme mañana en el estadio. Amaneceré allá, pensé. A las dos en punto guardé la pelota en su caja y comencé a dirigir mis pasos hacia la parada del autobus en la plaza Morelos. Fue cuando escuché a mis espaldas el ruido del motor de un carro.Era un Ford LTD de color blanco y techo de vinil negro, que transformado en taxi de lujo, se detenía frente al Hilton. Por su puerta trasera izquierda descendió Clemente, justo frente a mí. Lucía una inmaculada guayabera beige de mangas largas y el tiempo parecía también estar en su contra. Solo disponía de algunos minutos para no perder el transporte que lo llevaría con el equipo al parque de la UCV. Sin mediar palabras me acerqué y le ofrecí la pelota con el bolígrafo. No dijo nada y tampoco me vio a los ojos. Se concentró en trazar su rúbrica lo mejor posible y entretanto pudo advertir esa dureza en la expresión de su rostro que tanto había observado en las fotografías de los periódicos. No obstante, había amabilidad en su gesto. Me entregó la bola, siguió su camino y yo el mío, feliz. El juego del domingo lo presencie desde los ya desaparecidos bancos de la tribuna techada del Universitario. Por el lado de la izquierda y sobre el dugout de los Rojos. Veinte bolívares costó la entrada. El manager Bill Virdon colocó a Clemente en sus lugares acostumbrados: tercero en el orden al bate y en el jardín derecho. Me quedé hasta el final pero he podido marcharme satisfecho luego de la exhibición del toletero puertorriqueño en el primer inning. Primero porque abandonó el encuentro en su primera mitad para visitar a su padre enfermo en Puerto Rico. Segundo, porlo acaecido en ese turno. Con dos outs y las bases limpias, el abridor de los Rojos, Tony Cloninger, lo envió al suelo con el primer lanzamiento. La bola pasó cerca de su cabeza y el instante quedó guardado para la posteridad porque la foto del revolcón apareció en todos los diarios del lunes. La expresión de Clemente, entre sorprendido y asustado, acostado boca abajo sobre el plato, aún resulta conmovedora.
Miró al catcher Johnny Bench y se paró lentamente. Sacudió el polvo del uniforme que ya no era gris, se ajustó el casco y se metió un poco más sobre la esquina de adentro del plato. Giró de un lado a otro su cabeza para suavizar el crónico malestar en su cuello. Se inclinó, adelantó el mentón sobre su hombro izquierdo y le dirigió a Cloninger una mirada con un gesto de agresividad. Se apoyó en su pierna derecha, dobló levemente la izquierda mientras solo la punta del pie hacía contacto con el suelo y levantó sus manos sosteniendo el bate a la altura de las letras de la franela. El segundo pitcheo fue conectado de línea entre el center y right field donde Bobby Tolan y George Foster corrieron inútilmente tras la bola que se internó en la zona de seguridad. Si existe una manera de describir la manera de correr de Clemente no es otra que “de lado”. Sobre todo cuando tenía la intención de convertir en triple uno de sus batazos. Sus piernas subían y bajaban como pistones y sus brazos completaban un movimiento similar sin elevarse más allá del dorso. A primera vista parecía un esfuerzo excesivo, pero si seguía a cámara lenta se apreciaba un desplazamiento de excelsa simetría sin la menor concesión al temor de lastimarse. Segundos más tarde, se deslizaba con garbo y violencia sobre la tercera almohadilla para apuntarse un triple. No podía llegar de pie porque ya la pelota estaba de regreso. Incluso aterrizó en su destino con ella dentro del guante del antesalista Hal McRae. El lance nos ofreció una muestra más de plasticidad alrededor de las bases. Con la pierna izquierda doblada hizo contacto con la almohadilla mientras la derecha estaba alzada muy cerca del pecho. Los dos brazos elevados con las manos abiertas parecían quere amortiguar la embestida.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Marzo 12, 2026.

miércoles, 11 de marzo de 2026

La gerencia de Navegantes del Magallanes ratifica a Yadier Molina.

Tan temprano como el martes 03 de marzo de 2026, Federico Rojas y Héctor Arias empezaron a concretar el cronograma de actividades conducentes a la temporada 2026-2027 de LVBP. Se contrató al manager Yadier Molina por dos temporadas con opción a una tercera y se ratifica casi todo el cuerpo técnico. Buen momento para ejecutar el paso que inicia formalmente toda la planificación y los proyectos alternos que caracterizan a una gerencia en plenitud de funciones. Lo primero que llamó la atención fue la ausencia de Mario Lisson y Ramón Borrego en la estructura del cuerpo técnico. Lisson aduce razones personales, responsabilidades cada vez más absorbentes de su trabajo de técnico de ligas menores. Respecto a Borrego no trascendieron detalles de sus razones para dar un paso al costado. El puesto de coach de banca será ocupado por Roberto Espinoza, homónimo del pitcher venezolano que lanzó con Tigres de Aragua y Navegantes del Magallanes, además de ocupar el cargo de coach de pitcheo de losNavegantes en varias temporadas. Este Roberto Espinoza tiene experiencia en el cuerpo técnico magallanero, en el pasado fungió como coach de control de calidad. Stubby Clapp técnico canadiense quien se ha desempeñado como coach de primera base de Cardenales de San Luis durante los últimos ocho años, se encargará de suplir a Borrego como coach de tercera base. Clapp tuvo una prolongada carrera como pelotero amateur de las selecciones de Canadá y jugó brevemente en grandes ligas. El otro reemplazo será el puertorriqueño Victor Ramos quien ocupará la plaza de coach de control de calidad. En el presente se desempeña como instructor de pitcheo en el sistema de ligas menores de los Azulejos de Toronto. El resto del cuerpo técnico se mantiene con Darwin Marrero como coach de pitcheo. Endy Chávez ejecutando las señas y las observaciones en primera base. Kleininger Terán coach de bateo. Miguel Socolovich coach de bullpen. Eliezer Alfonzo asistente al coach de bateo. Clemente Álvarez coach de receptores. Felix Escalona Coach asistente.
Alfonso L. Tusa C. Marzo 11, 2026.

Estado del beisbol

Ver a un manager rechazar un tipo de pregunta de los periodistas por considerarla fuera de contexto, es válido. Si estás en medio de un torneo deportivo, lo natural es que se hable del tema en proceso, en este caso el beisbol. Por tanto se pasa de inmediato a la próxima interrogante. Extenderse en la explicación de porque no se va a responder ese tipo de pregunta resulta innecesario y hasta suicida. Precisamente porque está fuera de contexto también detallar asuntos particulares de su formación personal, entonces se cae en el dificil terreno de los personalismos, las victimizaciones, las justificaciones emocionales. Si de verdad se pretende ser profesional en cualquier campo de la vida, es elemental saber guardar respeto, si se permite que las emociones invadan el espacio, por lo general se pierde la compostura y se termina tratando indebidamente a las personas. Está bien que los peloteros rivales se saluden y bromeen, socialicen al llegar al estadio, en las prácticas previas al juego. En el beisbol antiguo una vez que empezaba el juego cada quien estaba concentrado en sus responsabilidades, dificilmente se veían esas conversaciones tipo reunión social en primera, segunda o tercera base cuando un bateador se embasaba. Era impensable que un bateador llegase al plato y le extendiera la mano al catcher para saludarlo. Todos sabían que lo esencial era respetar el juego, enfocarse en la continuidad de la acción, hay demasiados asuntos subterraneos del juego que corren en paralelo a lo que alguien ve desde afuera, solo los que jugaron el beisbol alguna vez saben de la cantidad de datos que se procesan en la mente de cada pelotero tanto en el campo como en el dugout. Más lamentable es que en la actualidad haya peloteros que además de atravesar esa línea invisible, reaccionen indebidamente porque el colega ignoró el saludo en tal condición. En la vida todo está relacionado, todo está conectado, cuando se está en el plano deportivo, el beisbol en este caso; lo procedente y apropiado es hablar o expresarse sobre el beisbol. Eso no significa que la política no tiene nada que ver con el beisbol, más aún con cualquier otra actividad del acontecer humano. La política esta conectada con cualquier comunicación que pueda haber entre los seres humanos sea en el ámbito que sea. Las decisiones, consideraciones, acuerdos, discusiones del deporte, la cultura, la ciencia,y todas las ramas de la actividad humana tienen que ver con la manera como cada quien se comunica, trata, interactua con los demás, y eso implica una política. Que las políticas públicas, de partidos políticos, sean escenario de eventos lamentables que se han acentuado con el paso de los años, no significa que esa arista de esa política deba definir la verdadera esencia y semántica de esa palabra.
Alfonso L. Tusa C. Marzo 11, 2026.

martes, 10 de marzo de 2026

Marco Scutaro mostró a Luis Arraez lo que era posible para un niño de un pueblo pequeño de Venezuela.

Andrew Baggarly. Febrero 28, 2026.
SCOTTSDALE, Ariz. — Es un momento que persistirá en la memoria de los aficionados de los Gigantes de San Francisco. Es una escena que ha sido recreada en todo desde franelas hasta guantes para la nieve. Había mucha alegría bautismal, dulce liberación, euforia de limpieza cuando el segunda base Marco Scutaro echó su cabeza hacia atrás y abrazó el aguacero emocional que empapó a los Gigantes cuando estaban a un out de asegurar el banderín de la Liga Nacional en 2012. Esa noche, en las afueras rurales de la ciudad natal de Scutaro, San Felipe, Venezuela, ese momento también inspiró a un muchacho de 15 años de edad quien miró cada uno de aquellos siete juegos. “Tan pronto como vi a Marco Scutaro en esa serie, guao”, dijo Luis Arraez. “Me dije, ‘necesito seguir avanzando. Necesito firmar con algun equipo. Esto es algo que puedo hacer’”. Scutaro bateó .500 en esa serie de campeonato de la Liga Nacional contra Cardenales de San Luis. Fue premiado con los honores al jugador más valioso de esa serie. Los Gigantes necesitaban ganar tres juegos seguidos o estaban eliminados, para prevalecer contra los Cardenales, y Scutaro jugó adolorido luego que un deslizamiento de Matt Holliday dislocara su cadera en el segundo juego. Pero él siguió esparciendo imparable hacia todos lados del campo, prendiendo reacciones, y remolcando corredores. Fue 30 veces a batear en esa serie. Solo se ponchó en una oportunidad. Y entonces, al completar la barrida de los Gigantes en cuatro juegos ante los Tigres de Detroit en la Serie Mundial, Scutaro despachó aquel sencillo en línea del décimo inning para remolcar a Ryan Theriot con la carrera ganadora. Arraez y Scutaro batean desde lados distintos del plato. Tienen mecánicas de bateo diferentes. Pero son muy similares en su enfoque. Arraez, un bateador zurdo que firmó contrato de un año por 12 millones de dólares con los Gigantes, ha ganado tres títulos de bateo por que su swing es tan corto y directo que puede darse el lujo de esperar más para reconocer el tipo de pitcheo. Sus destrezas de contacto serían singulares en cualquier era. En este paisaje beisbolero actual, con relevistas intermedios de 100 millas por hora y diseños de pitcheos hechos a la medida, además de mucho menos vergüenza por poncharse, él es un verdadero original. Pero no sería preciso decir que Arraez modeló su juego o su enfoque de bateo de acuerdo a su coterráneo. Scutaro significó mucho más para Arraez que una plantilla de bateo. Le mostró a Arraez lo que era posible.
El rostro de Arraez se ilumina cuando explica la conexión: “Somos de la misma ciudad”. Tal vez eso no suena como una gran cosa. Centenares de peloteros de Venezuela han llegado a las grandes ligas, y no un pequeño número ha ganado el estrellato, desde una pléyade de campocortos que se extiende desde Luis Aparicio hasta David Concepción hasta Omar Vizquel hasta el mas valioso de la Liga Nacional Ronald Acuña, el triple coronado Miguel Cabrera, los ganadores del premio Cy Young Johan Santana y Felix Hernández. No hay escasez de peloteros estrella que idolatrar para el talento joven de Venezuela. Pero San Felipe es la capital de Yaracuy, un estado agrícola de copiosas lluvias conocido por sus cultivos de cítricos y flores tropicales, no por sus beisbolistas. Es ajeno al circuito de escauteo exhibición. Tiene que haber algo extraordinario para que un peloteros sobresalga aquí, y si se es un adolescente que batea puros sencillos quien no cuenta con un a velocidad enceguecedora o un poder prodigioso, se empieza en el beisbol con cuenta de dos strikes. Hay que fajarse para ser tomado en cuenta. Solo tres grandes ligas han vendido desde San Felipe y sus alrededores. Arraez y Scutaro son dos de ellos. El antiguo cerrador de los Piratas de Pittsburgh, Felipe Vasquez es el otro. Cuando Scutaro tenía 14 años de edad, esperaba en el terminal de buses de San Felipe, hacía un viaje de 90 tortuosos kilómetros hasta Barquisimeto la ciudad grande más cercana, entonces caminaba varias millas hasta llegar a un campo de beisbol donde podía jugar en una liga contra una competencia de calidad. Tuvo que rogar para que le dieran una oportunidad en una academia de beisbol, ofreció hacer otros trabajos para pagar su comida y alojamiento, y entonces lo dejaban en la banca en los juegos donde los scouts estaban en las tribunas. Cuando él le preguntó a un scout de los Rockies de Colorado si podía firmar por nada, fue rechazado. Una vez se hizo pasar por un amigo que había sido firmado por los Atléticos de Oakland, al pedir prestado su uniforme, para poder jugar en un juego de exhibición. Scutaro casi tenía 19 años de edad cuando viajaba a donde fuese que pudiera para jugar frente a los scouts cuando alguien de los Indios de Cleveland finalmente mostró interés. Le ofrecieron 3.500 $. No pudo firmar tan rápido. Y ahora, con su carrera de 13 años de grandes ligas detrás de él, Scutaro, de 50 años de edad, está pasando esta semana con los Gigantes como instructor invitado en el entrenamiento primavera. Está trabajando con Arraez durante los ejercicios del cuadro interior en segunda base y lo observa desperdigar pelotas por todo el campo en la práctica de bateo. Le está dando consejos a Arraez respecto al venidero Clásico Mundial de Beisbol, un evento en el cual Scutaro representó a Venezuela entre ocasiones. Principalmente, Scutaro está profundizando su relación con alguien que ha admirado por mucho tiempo. . Él sabe mejor que nadie todo lo que Arraez, alguien procedente de una región poco representada con destrezas subestimadas, tuvo que superar para llegar aquí.
“Mi hermano, Piero, fue el primero que me habló de él”, dijo Scutaro. “Él dijo, ‘Epa, él es de nuestra area. Es un buen bateador’. Me refiero a que él es de un pueblo muy, muy pequeño. En Las Flores, solo hay una calle. Eso es todo. Mi papá solía tener una granja cerca de ahí. Así que conozco ese lugar”. “Cuando veo a Arraez, tengo que preguntarle: ‘¿Quien te enseñó a batear en ese pequeño pueblo?’” Scutaro, el hijo de un barbero italiano,creció en San Felipe, una ciudad de más de 200.000 habitantes. Para encontrar donde se crió Arraez, hay que salir de la ciudad, pasar la pista de aterrizaje, y bajar por una carretera de un canal hacia la aldea de Tacarte. A mitad de camino hay una bifurcación hacia un grupo de estructuras que incluye una carnicería y una escuela de dos aulas. Eso es Las Flores. Ese era el hogar de una de las seguidoras más grandes de Marco Scutaro en todo el mundo. “Oh, mi mamá”, dijo Arraez. “Ella veía a Marco Scutaro cuando él jugaba para los Leones del Caracas (en la pelota invernal). Ese era su pelotero. Lo llamaban El Pulpo. Yo lo veía jugar duro todos los días. Es un tipo humilde, con mucha energía. Y era de muy cerca, solo a pocos minutos de distancia”. Arraez recordó que tenía 5 o 6 años de edad cuando Scutaro, quien recientemente había debutado en grandes ligas con los Mets de Nueva York, regresó a San Felipe en el receso entre temporadas, Piero Scutaro fue amigable con el hermano mayor de Arraez y le preguntó si querían pasar por su casa a conocer a Marco. En un instante, ellos manejaron sus bicicletas por aquella carretera de un canal. Antes que Arraez jugase su primer juego de beisbol organizado a los 8 años de edad, aprendió a batear haciendole swing a una pelota que su padre, Ernesto, colgaba de un árbol de mango. Arraez hacia todo a la derecha, por eso Ernesto se sorprendió cuando su hijo hacía swings a la zurda. Era tan coordinado y hacía tanto contacto que no había razón para tratar de cambiarlo. Practicaban por horas, luego que Ernesto, un conductor de autobuses, terminaba su guardia. Arraez siguió mostrando talento como bateador y como pitcher y fue aceptado en la Academia Felix Olivo en Valencia., lo cual quedaba a más de dos horas de distancia en transporte. Compitió con equipos juveniles de Venezuela en torneos internacionales y una vez pitcheó siete innings en una victoria sobre Brasil en un torneo en México.Varios peloteros de esos equipos internacionalizarles firmaron con bonos de seis cifras. Arraez no estuvo entre ellos. Arraez llamó la atención de José León, coordinador de escauteo de los Mellizos de Minnesota, y recibió una invitación para su academia. Luego de dos meses allí, como los Mellizos decían que no tenían dinero en su presupuesto para firmarlo, Arraez regresó a Las Flores. Le dijo a su madre que se enfocaría en sus estudios y tal vez se convertiría en maestro de escuela primaria. Pero León no se había olvidado de él y liberó algo de dinero. Le ofrecieron un bono de 40.000 $. No pudo firmar tan rápido.
“Cuando se crece donde crecimos, era beisbol o más nada”, dijo Scutaro. “Por eso es que no dábamos nada por sentado. Es una gran oportunidad venir aquí. Y pienso que los Gigantes están felices de darle una oportunidad. Al verlo, él va a tener un gran año. Los Gigantes lo amarán, y él se quedará aquí por un tiempo. De verdad lo creo”. No hubo guerra de ofertas por Arraez como esperanza juvenil. Aún después de aquellos tres títulos de bateo seguidos desde 2022 hasta 2024, lo cual indica cuando habla de la energía mostrada con los Mellizos, Marlins de Florida y Padres de San Diego, no hubo mucho de guerra de ofertas por sus servicios este invierno pasado. Los Padres intentaron volver a contratarlo, pero los Gigantes fueron el único equipo que le ofreció la oportunidad de reestablecerse como segunda base regular,, Arraez está refinando su defensa al tomar consejos de posicionamiento con el hombre que también enseñó a Scutaro como joven jugador del cuadro interior con los Atléticos de Oakland. El coach de infield de los Gigantes, Ron Washington no ha perdido ni un día de los primeros trabajos de primavera. Tampoco Arraez,quien encara sus tareas en el campamento como un novato con mucho que probar. El manager de los Gigantes, Tony Vitello para nada se refiere al irrespeto cuando habla de la energía de principiante que Arraez trae al estadio cada día. “Le aprecio mucho”, dijo Scutaro, quien vive en el area de Miami y a menudo ve a los Marlins por TV. “Lo vi jugar casi todos los día en 2023, y defensivamente, es mucho mejor de lo que piensa la gente. No veo ninguna razón para que no juegue al campo todos los días. De todas las cosas que admiro en él, la más grande es como batalla cada uno de sus turnos al bate. Miren su carrera. Hacer lo que él hace en el juego actual con tipos que lanzan a 100 millas cualquier lanzamiento en todo tipo de conteo. Eso es sorprendente”. Todavía es más impresionante cuando se nota que Arraez no pudo ver acción de manera continua buena parte de la temporada pasada. Fue retirado de terreno y hospitalizado con una contusión el 20 de abril en Houston luego de colisionar en primera base con el jugador del cuadro de los Astros Mauricio Dubon, entonces se perdió los próximos seis juegos de los Padres. No dijo ni una palabra de síntomas persistentes luego de regresar, y de acuerdo a su actuación, no hubo razón para pensar que no estaba recuperado por completo. El bateador de promedio vitalicio de .317 no ganó otro título de bateo, terminó con promedio de .292, pero cerró el año con 675 apariciones al plato y solo 21 ponches, solo dos fueron cantados. Esa fue la tasa de ponches más baja para un grande liga calificado desde el inquilino del Salón de la Fama, Tony Gwynn en 1995. Todo ese tiempo tuvo dificultades para librarse de las telarañas. Dijo que su visión no se aclaró hasta diciembre. “Tuve muchos mareos”, dijo Arraez. “Ahora me siento bien, gracias a Dios.No es fácil. Quieres sentirte bien. Cuando voy a batear y veo algo que se mueve, me digo, ‘Ok, estoy mareado’” Con una visión clara y tal vez un poco más de fortuna de hacia donde van las pelotas bateadas, Arraez parece preparado para un cuarto título de bateo esta temporada, un hecho que solo 14 peloteros (12 de los cuales están en el Salón de la Fama) han alcanzado en la historia de las ligas mayores. Arraez también igualaría a Cabrera como el bateador de Venezuela con más titulos de bateo. Scutaro dijo que él sería el primero en celebrar ese logro. “Ambos tenemos un swing corto y dejamos que la pelota avance bastante, pero no se confundan”, dijo Scutaro. “Él está muy por delante de mí. Muy, muy por delante de mí. Mucho mejor. Me tomó mucho tiempo hacer eso, y él ha sido bueno por un buen rato. Tienen una habilidad natural. Reconoce los pitcheos muy rápido”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Marzo 10, 2026.

lunes, 9 de marzo de 2026

Yoendrys Gómez abre el juego y resuelve para los Medias Blancas de Chicago.

Chicago (AP) Yoendrys Gómez ponchó siete bateadores en cinco innings. Edgar Quero despachó tres imparables y tres carreras impulsadas, y los Medias Blancas anotaron cinco carreras en el quinto inning en una victoria 9-6 sobre Tigres de Detroit este martes 12 de agosto de 2025. El abridor de Detroit, Jack Flaherty y Gómez intercambiaron tres innings en blanco antes que Wenceel Pérez apareciera por los Tigres en el cuarto episodio con un elevado de sacrificio remolcador de Kerry Carpenter. Chicago igualó el juego en el quinto inning con sencillo de piernas de Curtis Mead que llevó al plato a Kyle Teel. Colson Montgomery también aportó un sencillo remolcador de dos anotaciones en ese episodio. Brant Hurter relevó a Flaherty (6-12) y provocó otra carrera mediante boleto. Los Medias Blnacas llenaron las bases de nuevo en el sexto inning, y Codi Heuer boleó a Andrew Benintendi para marcar otra anotación que puso el marcador 6-1. Dillon Dingler descargó cuadrangular de dos carreras sobre la cerca del jardín derecho y los Tigres descontaron par de rayitas. Quero bateó jonrón solitario en el séptimo inning para aumentar la ventaja de los Medias Blancas hasta 7-3. Quero también conecto sencillo impulsor de dos en el octavo. Mike Vasil permitió tres carreras en el noveno inning antes que Jordan Leasure se apuntase su cuarto salvamento de la temporada. Yoendrys Gómez solo permitió un imparable, una carrera limpia y concedió un boleto en cinco innings. Tuvo una relación de bolas strikes de 89-56. En cuanto a la naturaleza de los batazos indujo 1 roletazo y siete elevados. Traducción: Alfonso L. Tusa C. Marzo 09, 2026.

miércoles, 4 de marzo de 2026

Jackie Kallen La Primera Dama del Boxeo.

Ella se describe como “una de esas niñas que al crecer no se encontraba al principio. No era muy buena en nada. Era una de esas niñas que no podía cantar. No podía bailar. No podía actuar. No tenía talento. Literalmente sin talento para nada. Practiqué deportes, eso también fue un desastre. No podía pegarle a una pelota de tennis. No podía lanzar una bola de boliche. No tenía lo que pareciera ser un talento”. Y vida dio un vuelco cuando tenía nueve años de edad y fue diagnosticada con polio. Aprendió la lección más grande de su vida: “Mira el panorama general”. Ella estaba en un pabellón con una niña que tenía severas quemaduras y pasaba toda la noche despierta gritando. La otra niña de su pabellón tenía leucemia. “Y ahí estaba yo con loque resultó ser...una infección viral en mis pulmones. Regresé a casa y tuve una vida muy feliz”. Su madre le recordaba lo afortunada que era, siempre le decía que apreciase lo que tenía, y no se quejara por lo que no tenía. Ella regresó a casa y escribió una historia de su estadía en el hospital y la envió a la revista Jack and Jill, una publicación popular para niños. Fue publicada y ella ganó un premio. En ese momento ella supo que la distinguiría de los demás, era escritora. Jackie decidió convertirse en periodista. Su entrada en el mundo de la prensa tuvo un inicio interesante. Sus padres se estaban divorciando lo cual no eran común en los 1960s. "I lived for Ozzie and Harriet". Había un concurso cuyo premio era una cita con Ricky Nelson. Ella le había escrito “muchas cartas a ese tipo, sin respuesta”, así que sabía que si le iba a conocer tendría que ganar ese concurso. Se inscribió, y ganó. Ella ríe mientras recuerda “la cita”. “En realidad no había mucho de cita. Ni siquiera tenía 13 años de edad __él tenía 16...Él no estaba muy emocionado. Mi bolso estaba empacado en el carro pensando que me iba a llevar con él a California, pero ni siquiera llegué a abrirlo”. Ella paseó con él en el carro en un desfile y estuvo en un concierto tras bastidores y “fui a cenar con él y luego fui ignorada”. Sin embargo, de este evento surgió algo positivo. Durante la cena ella le hizo cada pregunta que pudo pensar y él las contestó casi todas. Al final de la velada eran una “especie de amigos”. Cuando se iba, él le dijo que ella tenía un gran corazón, que era valiente y que le había hecho más preguntas que la mayoría delos periodistas adultos que lo entrevistaron. Le dijo que debía ser periodista y “Pensé, ¿por qué no? Y ella se convirtió en periodista. Ella fue a la escuela secundaria y escribió para el periódico del liceo. Entrevistó a Los Beatles, Los Rolling Stones y a cada celebridad del entretenimiento que fue a Detroit. Ella hasta cenó con los Rolling Stones en su casa. ¿Como ocurrió eso? “Les pregunté?” Ella simplemente le preguntó a Mick Jagger si “los muchachos” tenían algo que hacer entre presentaciones y terminaron yendo a su casa a cenar.
Esto representa la segunda lección en su vida. La número uno fue ver el panorama general y no los detalles pequeños. La número dos es pedir lo que quieres. El periodismo se convirtió en su vida. Escribió para un periódico diario por veinticinco años, principalmente de deportes y entretenimiento. En ese momento las mujeres no reportaban los deportes y a ella le dijeron “no” muchas veces, pero no quiso escuchar. Jackie creció rodeada de hombres. Cuando se casó tuvo dos hijos y eventualmente dos nietos. “Hasta los perros eran machos. Así que no tenía problemas en entrar a un vestuario masculino”. Finalmente, le dijeron que había un nuevo beisbolista que estaba surgiendo para los Tigres, Mark Fidrych, “The Bird” (“ElPájaro”). El diario tenía dificultades para lograr una entrevista porque él no hablaba mucho y tenía poco que decir. A ella le dijeron que podría ser periodista deportiva si conseguía una buena historia con Fidrych. Ella se esmeró en acentuar sus atributos femeninos y esperó afuera en el lugar donde salen los peloteros. Se presentó y consiguió su historia. Cuando regresó le dijeron que había conseguido la entrevista porque era mujer a lo cual replicó: “¿Y ahora es que se dan cuenta?” Su carrera como periodista deportiva trata de como se involucró con el boxeo. Le asignaron entrevistar a Tommy “The Hit Man” Hearns quien se convirtió en seis veces campeón mundial. Ella se enamoró de ese deporte y empezó a trabajar con Tommy. Kallen, también conocida como “The First Lady of Boxing” (“La Primera Dama del Boxeo”), se convirtió en publicista, gerente y promotora. Dirigió a seis campeones incluyendo a James “Lights Out” Toney y Bronco McKart. Fue nominada dos veces como Gerente del Año y es la recipiente del muy prestigioso Aileen Eaton Award por Logros Vitalicios del Salón de la Fama del Boxeo y fue ingresada en en Salón de la Fama del Boxeo de California. Jackie es la inspiración de la película de Paramount “Against the Ropes” (“Contra las Cuerdas) protagonizada por Meg Ryan. Aunque Jackie es de Detroit, los productores decidieron que su personaje debería ser de Cleveland. Jackie lo explica: “Cleveland es la ciudad que Detroit espera ser algún día...Así que me siento como en casa”. Ella fue planificada para que fuese a Cleveland a filmar una pequeña parte de la película. Ella dice que cuando se hace una película sobre tu vida tienes que tener un pequeño papel. “Eso es parte del negocio”. La noche previa que ella debía ir a Cleveland, terminó en una Unidad Cardíaca donde le colocaron un stent (dispositivo para ensanchar arterias) en el corazón. “Eso arruinó mi fin de semana pero también salvó mi vida”.
Ella también es la autora de Hit Me With Your Best Shot: A Fight Plan for Dealing With All of Life’s Hard Knocks (Golpeame con Tu Mejor Puño: Un Plan de Pelea para Lidiar con Todos los Golpes Duros de la Vida) y está trabajando en su autobiografía, Undefeated (Invicta). Se le puede recordar como The Den Mother (La Madre de la Guarida) en el programa de NBC The Contender (El Contendor) con Sugar Ray Leonard y Sylvester Stallone. (“En verdad él no es tan bajo”). Jackie trabaja mucho en caridades, especialmente en las que involucran mujeres.Dice que las mujeres no son entrenadas de manera apropiada. “Nadie nos dice que las enfermedades cardíacas nos matan ocho veces más que cualquier cáncer. Y mientras corremos a hacernos nuestros frotis y mamografías perdemos el punto. Ignoramos el hecho de que con este enemigo silencioso, la enfermedad cardíacas, no siempre obtenemos las advertencias que reciben los hombres”. En su caso, cuando ella empezaba a cansarse y terminaba caminando en las escaleras, solo pensaba que estaba exagerando un poco, un pensamiento compartido por la mayoría de las mujeres. Nunca había sido fumadora o bebedora, estaba activa y en buena forma. No había historial de enfermedades cardíacas en su familia. Así que nunca pasó por su mente que eso no podía ser sino fatiga. Cuando empezó a sudar profusamente se lo endilgó a la menopausia. Experimentaba dolor y presión en su mandíbula. Su internista pensó que podría ser un tumor cerebral y ordenó una resonancia magnética, sin resultados. Luego de seis semanas de pruebas, sin siquiera un monitor cardíaco, ella acudió a otro médico, una mujer, quien dispuso 24 monitores cardíacos en ella y la admitió el día siguiente. Tenía una arteria bloqueada al 95 % y otra al 75 %. “Esa fue la mejor noticia que podía escuchar, créanlo o no. Ellos dijeron, podemos poner un stent, abrir esa arteria y vas a estar bien. La actitud lo es todo, pensé ‘Gracias Dios’. De todas las cosas que podías darme. Me diste esto. Puedo manejar esto...” Un día después, ella caminaba con su stent “Stanley” en su lugar. Si, ella le dio un nombre porque sabía estarían juntos mucho tiempo. Están en su octavo año. Ella aprendió que tan importante es ser proactivo. “Trata tu cuerpo tan bien como tratas a tu carro...Conoce tus valores”. “En vez de ir con tu amiga a la peluquería, vayan juntas al médico. Bebe mucha agua. Cuidate y tambien a los demás”. Jackie dice que en realidad disfruta ahora disfruta al hacerse todas las pruebas “cuando obtengo una mamografía limpia, lo celebro. Mis amigas y yo salimos a almorzar”. El ejercicio, dice ella, es más que inscribirse en un gimnasio para lucir bien para un hombre”. “En mi caso, mi esposo, después de 30 años de matrimonio, se fue con una jovencita. Por lo cual, no hay que entristecerse, eso fue como una tarjeta para salir de la cárcel gratis. Cuando mi esposo se fue, yo tenía 50 años de edad, me mudé a California... ahora soy oficialmente un puma. Decidí que necesitaba ejercitarme para encontrar a un tipo 15 años más joven!”
Jackie enfatiza la necesidad de tener una vida libre de tensiones o al menos de tensiones reducidas.”Las tensiones causan más enfermedades cardíacas que cualquier otro factor. La actitud lo es todo...Trata de pensar en lo que puedes hacer para que alguien mejore su vida”. Es casi impsoible escuchar a Jackie Kallen y no inspirarse. Esta es una mujer con un profundo conocimiento de sí misma así como una comprensión agudade lo que es importante. Ella ha internalizado las lecciones que aprendió para ayudar a otras mujeres. Es agradable, divertida y sincera. Antes que todo, ella está sana! Tomado del website de Jackie Kallen. (con permiso). No hay atajos para tener éxito ni palabras mágicas. Pero la mayoría de las personas exitosas siguen ciertas reglas básicas. Estos son diez de mis principales consejos para tener éxito... 1.- Desarrolla una piel gruesa. No seas demasiado sensitivo. 2.Nunca dejes que nadie te vea sudar. Actúa como si todo estuviese bien aunque no sea así. 3.Controla las palabrotas. Habla comoun profesional. 4.Haz preguntas y admite cuando ignoras algo. A las personas les gusta mucho presumir y decirte lo mucho que saben.Es una gran forma de aprender. 5.Sientate recto y compórtate con respeto. Las malas posturas dan una señal de inseguridad. Nunca te encorves. 6.El contacto visual es imperativo. Mira a las personas directo a los ojos y trata de no ser el primero en mirar a otro lado. 7.Ríete con moderación. Cuando algo parezca gracioso, ríete. Pero evita las risitas sin sentido. Eso denota nerviosismo. 8.Sonríe mucho. Esa es una de tus mejores herramientas. 9.Usa la buena gramática y las palabras poco comunes. Eso intimida a las personas (de manera positiva) 10.Apertrechate bien. Siempre luce lo mejor posible.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Marzo 03, 2026.

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