The Human Side of Baseball. Anécdotas. Vivencias.
Se busca plasmar la conexión entre el béisbol y la vida, como cada regla del juego resulta una escuela de reflexión hasta para los seguidores más remotos cuando los sucesos del mundo indican que ciertas veces las normas de justicia son violadas; el transcurso de las sentencias de bolas y strikes reflejan la pertinencia y compromiso de cada pelotero en respetar la presencia del árbitro.Cada jugador deja lo mejor de sí sobre el campo de juego a pesar de lo complicado que pueda ser su vida.
sábado, 3 de octubre de 2026
…con Bart Johnson. (III).
Otra exclusiva de White Sox Interactive.
Mark Liptak.
ML: Una de las cosas que definía la relación de cariño entre los aficionados y el equipo eran las demostraciones de apoyo por ustedes. Las peticiones para que los peloteros salieran del dugout cada vez que daban un gran batazo, Nancy Faust con la canción Na Na Hey Hey. Hoy son asuntos sin importancia pero entonces eso fue controversial ¿cierto?
BJ: Si lo fue. Pienso que eso fue más controversial para los pitchers que para los bateadores.
ML: ¿Cuál fue la reacción de los muchachos a toda esa algarabía? Me han dicho que a algunos de los peloteros no les importaba ese tipo de cosas, salir después de un jonrón para agradecer al público, ¿fue cierto?
BJ: Yo estaba en el bullpen en ese momento así que no me sentí mal por eso. Sin embargo, para los bateadores, era como pedirles que se pusieran en evidencia.
ML: Hacia finales de julio, los Medias Blancas jugaban muy bien, llegaron a tener 6 juegos de ventaja sobre los Reales y los Mellizos cuando vinieron de atrás para ganar un tercer juego seguido contra Kansas City. Pero los Reales destrozaron a los Medias Blancas en el segundo juego de la doble cartelera de ese domingo y empezaron a ejecutar juegos psicológicos. Hal McRae trotó lentamente las bases y se tocó la gorra hacia los aficionados de los Medias Blancas cuando tocó el plato. Amos Otis y Jim Colborn hablaron barbaridades de cómo ustedes alardeaban y no habían ganado nada. Ustedes no habían hecho nada. Me refiero a que los aficionados eran quienes demandaban que los peloteros salieran ¿cierto? Estuve en uno de esos juegos donde la multitud era tan bulliciosa que el juego no podía seguir hasta que Richie Zisk u Oscar Gamble o Eric Soderholm saliera a agradecer a los aficionados. ¿Por qué los Reales decían que ustedes instigaban todo eso?
BJ: Ellos usaban eso como una motivación, sabían que nosotros no éramos los autores de eso. Conoci bien a Hal McRae porque trabajamos para los Devil Rays y hablamos de eso varias veces. No jugábamos tan mal, pero los Reales arrancaron y vencieron a todos. (Nota del autor: Desde el primero de agosto los Reales tuvieron marca de 46-17 hasta finalizar la temporada. También tuvieron una seguidilla de 16 victorias en ese período). Además no pìenso que los aficionados de los Medias Blancas fueron los que empezaron a pedir que los peloteros salieran del dugout. Recuerdo ver a los aficionados de Minnesota hacer eso con Rod Carew. Recuerdo que esa fue la temporada cuando casi bateó .400 y después que se embasaba o tenía un turno al bate, sus seguidores le pedían que saliera. Y si, ¡a los Reales también les molestaba eso!
ML: La semana siguiente los Medias Blancas tuvieron una serie crucial en Kansas City. Esa serie tenía mucha carga emocional y estabas en medio de ella. El 5 de agosto, en un juego que los Reales ganarían 12-2, fuiste a relevar a Chris Knapp. En un roletazo bateado por el difunto Darrell Porter, fuiste a cubrir primera base y Porter te golpeó en la espalda cuando tocaste la base. Dick Howser tuvo que correr desde la caja de coach para separarlos. Luego en el sexto inning, después que John Mayberry roleteó para terminar el inning, tú y Porter tuvieron unas palabras en el plato. ¿Qué ocurrió? ¿Es cierto que le dijiste mientras él se preparaba para recibir los envíos de calentamiento, quieres pelear ahora?
BJ: Si, eso es verdad. Le dije algo como, podemos darnos unos golpes ahora o después. Lo que ocurrió fue que temprano en el juego Jim Spencer lo había golpeado, así que cuando el bateó ese roletazo se desquitó conmigo. Yo me había operado recientemente de la espalda y no me gustó que me golpeara con el codo en medio de la espalda. Después que Mayberry roleteó, Porter iba hacia el plato, me le acerqué y le hice mi comentario. Él se quitó la máscara, lo cual agradecí, y lo golpeé. Algo que recuerdo es que sus ojos se pusieron muy grandes. Estaba impresionado, seguro.
Despues del juego él y George Brett fueron a nuestro clubhouse y se disculparon conmigo por lo que había pasado.
ML: Los Medias Blancas fueron barridos en esa serie y nunca fueron los mismos después. Fue casi como si los comentarios de los Reales acerca de los aficionados de los Medias Blancas y de no ganar nada los hubiese afectado. ¿Jugó bien el equipo después que empezó la controversia?
BJ: Pienso que fue una combinación de factores. No éramos tan buenos como jugamos al principio de la temporada y no éramos tan malos como jugamos al final. No se trata de que jugamos por debajo de .500 o de manera miserable, se trata de que los Reales fueron sorprendentes. Ganaron 16 juegos seguidos y algo como 31 de 36. No puedes contra eso.
ML: Tu relación con los aficionados era interesante. Quizás debido a tus dificultades o a la publicidad que a veces generabas, pienso que ellos no sabían que hacer contigo. Recuerdo cuando el grupo de fanáticos de los Medias Blancas del jardín izquierdo desplegó aquella pancarta que decía, ¡Oh, no! ¡Bart no! Tenías que haber visto eso…¿Cómo te hizo sentir eso?
BJ: Antes fui abucheado y fui convertido en blanco, así que estaba acostumbrado a eso. Nunca vi esa pancarta en vivo, aunque después la vi en fotografías. Los fanáticos a quienes conocía y con quienes hablaba eran viciosos o maliciosos así que tomé la pancarta como algo punzante. Los fanáticos siempre fueron buenos conmigo cuando firmaba autógrafos antes de los juegos. También pienso que parte de la razón por la cual los fanáticos hacían eso, era porque yo era un muchacho californiano, pretencioso y había ido a la universidad.
ML: 1977 fue el último año que jugaste con los Medias Blancas, te despidieron en abril de 1978. ¿Por qué decidiste retirarte?
BJ: Bien, en realidad firmé con Oakland luego que los Medias Blancas me dejaron en libertad y jugué para su equipo de Vancouver en las ligas menores. Entonces, cuando Chuck Tanner se convirtió en manager de los Piratas en 1979, entrené con ellos. Me enviaron a la liga mexicana y lancé allí hasta que estalló una huelga. Recuerdo que me pagaron, puse el dinero en mis zapatos y me fui. Nunca regresé.
ML: Que hay de tu vida después del beisbol, Bart. Se que has sido scout, evaluador de talento por al menos una parte de ese tiempo.
BJ: Roland Hemond me llamó y me ofreció una posición en el departamento de escauteo y la tomé. Pienso que Roland hizo eso porque él era el gerente general cuando me secaron en aquel entrenamiento primaveral de 1974. Roland puede haber sentido que fui subestimado, así que me dio una oportunidad y lo aprecié. Trabajé con los Medias Blancas desde 1980 hasta 1997.
El tipo más grande que evalué y firmé sería Kenny Williams. Kenny era futbolista en Stanford y todos decían que se olvidaran de él porque iba para la NFL. Pero cuando lo vi jugar me emocioné con sus habilidades y se lo hice ver para tratar de convencerlo de jugar beisbol.
Entonces fui a trabajar con los Devil Rays y estuve con ellos hasta este pasado septiembre cuando me dejaron ir junto a otro grupo de scouts. Decidieron optar por un sistema de escauteo computarizado. Despues de ser despedido, Kenny me llamó para decirme que sentía lo que había ocurrido. Eso fue agradable de su parte. Fue el tipo de más rango en el beisbol quien me contactó después que eso ocurrió.
ML: Aún vives en Oak Lawn por lo cual estás justo en el medio del país de los Medias Blancas. ¿Qué tal fue estar en la ciudad durante la carrera por el campeonato en 2005?
BJ: Fue maravilloso. Estaba muy feliz por algunas de las personas quienes estaban en la organización. Estaba orgulloso y feliz por Kenny y estaba feliz de que tenía una asociación con él por su carrera beisbolera. También hubo un toque de celo. Cuando los Medias Blancas recibieron sus anillos de Serie Mundial, pensé cuan maravilloso habría sido lograr uno.
Al ver los playoffs recuerdo que hubo un juego donde Fox hizo una gráfica acerca de cuando fue la última vez que los Medias Blancas tuvieron cuatro abridores que lanzaron juegos completos seguidos. Joe Buck estaba hablando de eso y eso ocurrió en agosto de 1974. Me sentí muy orgulloso de ser parte de eso. (Nota del autor: Eso ocurrió desde el 21 de agosto hasta el primer juego de la doble cartelera del 25 de agosto de 1974. Los pitchers de los juegos completos fueron Wilbur Wood (derrota), Jim Kaat (victoria), Bart Johnson (victoria) y Wood de nuevo (victoria)).
ML: Algo por lo cual siempre me he preguntado. Como aficionado sé como me pongo cuando comparto con peloteros de los Medias Blancas o hablo con ellos así sea por teléfono. Vuelvo a ser un niño. ¿Pero que ocurre con los peloteros? ¿Has vivido una situación donde has conocido a uno de tus héroes o a un pelotero que admirabas, como manejas eso?
BJ: Lo viví. Una vez jugamos el Juego de la Semana y fui nombrado pelotero más destacado del juego. Estoy en el clubhouse cuando alguien me dice que tengo que regresar al terreno porque Sandy Koufax quiere entrevistarme. Pienso, caramba ¡Sandy Koufax! Crecí viéndolo pitchear con los Dodgers. Así que salgo con la esperanza de hablar unos minutos con Sandy. En lugar de eso, debido a las restricciones del tiempo, todo lo que él hace es decir y ahora aquí está el pelotero más destacado del juego, Bart Johnson…¡felicitaciones! Felicitaciones para ti también. (risas). Entonces doy la vuelta para regresar al clubhouse y cuando él está saliendo del terreno le oigo decirme, ¡Bart… usa más tu recta!
ML: También me estabas contando una historia de baloncesto acerca de jugar contra Dusty Baker. ¿Te importaría repetirla?
BJ: Estábamos participando en el juego de exhibición del Salón de la Fama ante los Bravos. (Nota del autor: 12 de agosto de 1974. Bravos 12, Medias Blancas 9) Si has estado allí, sabes que el lugar tiene todo…campos de beisbol, canchas de baloncesto, piscinas. Empecé el juego y me sacaron luego de unos innings. Voy a las cancha de baloncesto con Terry Forster y Goose Gossage y empezamos a lanzar el balón. Dusty viene con un par de peloteros de los Bravos y dice, ¿quieren jugar?
Jugamos y los vencemos por un buen margen. Pienso que Dusty estaba algo sorprendió de que le hubiésemos ganado así. Tal vez nos subestimó. Jugué baloncesto en la universidad y practiqué con un equipo profesional, así que sabía que podía jugar.
ML: ¿Cómo eran Goose y Terry como baloncestistas?
BJ: Goose era bueno y Terry muy bueno. Él jugó baloncesto en la secundaria en Southern California. De hecho jugó contra Bill Walton porque ambos eran de la misma zona. Terry me contó la historia del juego que jugó contra Bill.
Terry era muy bueno y tenían un buen equipo cuando jugaron contra el equipo de Bill. El equipo de Terry salió adelante, y Terry, me dijo que anotó los primeros dos puntos del juego. Mientras Terry me cuenta eso, dice que piensa para sus adentros, el equipo de Walton no es tan fuerte. Podemos jugar con estos tipos…El equipo de Walton falla un lanzamiento, Terry toma el rebote y avanza con el balón a través de la cancha. Decide saltar y lanzar desde unos cuatro metros. Y Walton atrapa el lanzamiento. ¡Lo detiene en el aire! (risas). ¡Se acabó el juego! Los árbitros estaban sorprendidos como todos. El equipo de Walton se acreditó el juego.
ML: ¿Podrías resumirme tu tiempo en South Side, a través de los buenos y los malos momemntos?
BJ: Recuerda que cuando firmé con los Medias Blancas ellos eran el enemigo para mí, cuando eran un muchacho vi la serie de 1959 cuando los Medias Blancas vinieron a Los Angeles. Ahora es un hecho que he vivido mucho más de mi vida en Chicago de lo que viví en California. Soy más un tipo de South Side que un tipo de California. Siempre respeté a los aficionados de los Medias Blancas y su conocimiento del juego.
Nota del editor: Mark Liptack es un experimentado periodista deportivo, con varios galardones por su trabajo en los medios electrónicos e impresos. Ha ocupado numerosas posiciones en la fuente deportiva para varias organizaciones televisivas y periodísticas, incluyendo director de deportes para KNOE-TV (Monroe Louisiana) y KPVI-TV (Pocatello, Idaho), y periodista deportivo para Idaho Falls Free Press, donde su columna “Lip Service” ha aparecido por muchos años. “Lip”, su esposa, y sus gatos, viven en la actualidad en Chubbuck, Idaho.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Julio 29, 2017.
viernes, 2 de octubre de 2026
…con Bart Johnson. (II).
Otra exclusiva de White Sox Interactive.
Mark Liptak.
BJ: Bien, no puedo hablar por Brandon y estoy de acuerdo con la declaración de Jack, tienes que dar lo mejor de ti en el montículo. Pero pienso que eso depende de tu enfoque. Si un tipo juega todos los días puede ser duro si pasas mucho tiempo sin jugar. Cuando yo era abridor encontraba el beisbol aburrido. No me acostumbraba a la idea de jugar solo cada cuatro o cinco días. Me gustaba más el bullpen. (Nota del autor: Wilbur Wood hizo exactamente el mismo comentario en su entrevista con White Sox Interactive, lo cual explica porque estaba dispuesto a iniciar juegos cada tres o hasta dos días).
ML: Algo más que ocurrió en esa temporada de 1971 fue inusual. El 31 de mayo, día de los caídos, en el octavo inning del segundo juego contra Baltimore en Comiskey Park, golpeaste a Don Buford con un envío. Buford se dirigió al montículo con el bate en la mano. ¿Puedes contarnos lo que ocurrió? (Nota del autor: Luego en el noveno inning, con Buford en el circulo de prevenidos al bate, fue asediado por un fanático, luego de intercambiar palabras con otro fanático que estaba en los palcos de terreno. Los Orioles salieron del dugout y atacaron al segundo fanático, según palabras del segunda base de los Medias Blancas, Mike Andrews).
BJ: Él me bateó un jonrón temprano en el juego y yo iba a tumbarlo. Terminé golpeándolo en la espalda y él avanzó hacia el montículo con el bate en la mano. Yo había visto el juego donde Juan Marichal golpeó a John Roseboro en la cabeza con un bate, así que empecé a retroceder lejos del montículo. Frank Robinson salió del dugout, lo agarró y trató de persuadir a Buford de hacer algo que ocasionara una gran suspensión. Mientras todo esto ocurría yo le lamcé un golpe a Buford lo cual me complicó con los Orioles.
Yo había salido del juego cuando el fanático fue buscar a Don, así que no vi lo que ocurrió. He oído a través de los años que el tipo era un gran fanático de los Blackhawks y era peleador. Pude haberlo conocido alguna vez pero no lo recuerdo claramente.
ML: En la temporada de 1972, acortada por la huelga de peloteros, empezaste en el bullpen. Ese primer fin de semana en Kansas City cargaste con dos derrotas en extrainning en días seguidos, no parecías tú ese año. Tuvo eso algo que ver con alguna perturbación mental, había una lesión? Porqué el 3 de junio te enviaron a las menores y nunca regresaste. (Nota del autor: La temporada corta de Johnson fue determinada por el juego del 3 de junio. Como relevista ante los Yanquis, Bart permitió ocho carreras (tres limpias), con cinco boletos en dos innings durante una derrota 18-10 en casa).
BJ: Se suponía que yo fuese lo que ahora se denomina el cerrador de los Medias Blancas ese año y me apunté dos derrotas en 18 horas. Estaba adolorido. Me lastimé la rodilla derecha jugando baloncesto en el receso entre temporadas. De inmediato se lo comuniqué a los Medias Blancas y ellos me examinaron y dijeron que la rodilla estaba bien pero que me había roto un cartílago. Me rehabilité lo mejor que pude pero cuando salí a pitchear no podía lanzar la pelota. Cuando me dijeron que me iban a bajar, yo no quería ir porque ellos fueron quienes dijeron que la rodilla estaba bien. Dijeron que si no acataba la decisión sería suspendido, así que regresé a Appleton. Terminaron operándome la rodilla ese septiembre.
ML: Era hora de que le dijeras a los Medias Blancas que tal vez sería mejor si te convirtieras en jardinero. Sé que te gustaba batear y eras muy bueno en eso. (Nota del autor: El 12 de agosto de 1970, Johnson bateó tres imparables en un triunfo 5-1 en Nueva York). Pero honestamente ¿piensas que a los 22 años de edad hubieses hecho la transición y regresado a las grandes ligas?
BJ: Seguro. Siempre pensé que podía batear. Tenía esa confianza. No dudaba que podía batear lo suficientemente bien para regresar a las mayores como jardinero. Pero los Medias Blancas estaban empeñados en que siguiera siendo pitcher. Me dijeron que nunca batearía con suficiente poder para ser considerado más que un cuarto jardinero. Recuerdo que la noche después que me dijeron eso, bateé una pelota en Appleton que salió del estadio y la encontraron en el estacionamiento de una iglesia. La pelota tuvo que viajar alrededor de 450 pies. Yo tenía suficiente poder, también sabía cuando no me estaban diciendo la verdad.
ML: Subiste por poco tiempo en 1973 y luego lanzaste en el entrenamiento primaveral de 1974. Sin embargo los Medias Blancas dijeron que te enviarían de vuelta a las menores. No tomaste de buena manera esa información y dijiste que te ibas a retirar. Hablaste de hacer trabajo de publicidad para los Fire de Chicago de la WFL. (Nota del autor: La fugaz World Football League que solo duró dos años) y luego en julio ibas a probarte con los Supersonics de Seattle de la NBA. El retiro no duró mucho pero me pregunto si me puedes hablar de lo que había en tu mente para ese momento.
BJ: Puedes sentir la negatividad a tu alrededor cuando las cosas salen mal. Esa primavera solo lancé como cinco innings. No me estaban utilizando. Más adelante en la primavera me dijeron que querían que fuese abridor, que esa era mi oportunidad para hacer el equipo. Así que no iba a decir no. No había pitcheado lo suficiente.
Salgo y lanzó cinco o seis innings en blanco. Y me dejan seguir. Recuerda que no había lanzado mucho esa primavera…Estoy convencido de que si el juego hubiese durado 13 innings me hubiesen mantenido en el montículo. Al final permití cinco carreras y después que el juego terminó, me dijeron que me enviarían a las ligas menores. Eso fue todo, yo sabía cuando me estaban tratando mal. Dije que no iría a las menores y me fui a casa. Despues de un mes con poco dinero, cuando la realidad se decantó, me reporté a las menores.
No sé si trabajar con los Fire fue realmente una opción pero quería hacer algo hasta que llegara julio para ir al entrenamiento con los Supersonics. El año previo había ido a uno de sus campamentos. Bill Russell era el entrenador principal y lo hie tan bien que me pidieron que asistiera al campamento de entrenamiento completo. Yo sabía que tenía la oportunidad de quedar en el roster definitivo del equipo.
ML: Para tu crédito Bart, te reportaste a las menores y te llamaron al equipo grande en la segunda mitad de 1974, donde estuviste impresionante, 10-4 en 18 juegos con efectividad de 2.74. Parecía como que tal vez habías dado la vuelta en la esquina. ¿Qué estabas haciendo diferente?
BJ: Pienso que era el hecho de que yo era más maduro. También tenía un enfoque más positivo en el montículo. Me había concentrado en hacer lo que debía para aprovechar mis oportunidades, empecé a leer libros sobre el poder del pensamiento positivo y tener un enfoque mental positivo.
ML: A pesar de esa gran segunda mitad, no lanzaste un inning para los Medias Blancas en 1975. ¿Estabas lesionado?
BJ: En el entrenamiento primaveral fui designado como el segundo abridor detrás de Wilbur (Wood). Jugamos un partido ante los Rojos donde llovió todo el día pero ellos querían jugar porque había unas 8000 personas en las tribunas. Finalmente empezamos como a las cuatro de la tarde. (Nota del autor: Los juegos vespertinos del entrenamiento primaveral usualmente empiezan a la 1 pm). El campo era un lodazal. Le estaba pitcheando a Joe Morgan cuando mi pierna izquierda se resbaló mientras hacía un lanzamiento, mi espalda sufrió un templón y me hernié un disco de la columna vertebral. Era la misma lesión que sufrió Bill Melton en 1972.
Las cosas empeoraron porque los Medias Blancas viajaron a la costa oeste para jugar ante los Atléticos y el vuelo se paraba en todas partes. En lugares como Yuma (Arizona), San Diego, Los Angeles y luego hacia arriba hasta San Francisco. Cuando llegamos no podía bajar del avión por el dolor de espalda. Estuve en el hospital por unos diez días con tratamiento de tracciones, después se dieron cuenta de que eso no me hacia bien. La cama del hospital era muy pequeña para mi, mis talones pegaban del extremo de la cama, lo cual contraía mi columna y la tracción era inútil.
ML: En 1976 estaba de vuelta en el equipo y efectuaste la mayor cantidad de aperturas de tu carrera: 32. Los Medias Blancas de 1976 fueron un equipo muy malo, bajo esas circunstancias tu marca de 9-16 no era tan mala. (Nota del autor: Los Medias Blancas de 1976 estaban tan necesitados de pitcheo abridor que convirtieron en abridor a Goose Gossage, el relevista del año en 1975. Tuvo marca de 9-17…y ¡fue al juego de estrellas!!) ¿Cómo era jugar para un equipo cuyo dueño era Bill Veeck?
BJ: Bill estuvo bien aunque me cansé de sus excentricidades. Creo en la pureza del juego y para mi sus cosa eran difíciles de aceptar en el momento. Por ejemplo, estaba calentando antes del juego en los alrededores del terreno cuando había que para lo que estaba haciendo para que pasara un desfile de muchachitos de las pequeñas ligas. O tratabas de soltar los músculos y un grupo de motociclistas aparecían en la zona de seguridad levantando polvo y
despidiendo rocas alrededor. ¡Aun recuerdo ese juego que efectuamos ante los Orioles en pantalones cortos!
Me gustaba Bill Veeck, pensaba que era un gran tipo.
ML: En 1977, tu año final en las mayores, fuiste parte de uno de los equipos más queridos de los Medias Blancas de todos los tiempos, los Southside Hitmen. Te preguntaré, como lo he hecho con algunos de los muchachos con quienes jugaste esa temporada, ¿hubo algun indicio en la primavera de que ese equipo sería tan bueno como fue? (Nota del autor: Los Medias Blancas de 1977 fueron pronosticados para terminar no más arriba del cuarto lugar de la división, sorprendieron al beisbol al ganar 90 juegos, lideraron el oeste hasta finales de julio y despacharon una marca del equipo para ese momento, 192 jonrones).
BJ: No. Pero eso fue porque para ese momento no sabíamos que tan buen bateador era Oscar Gamble. No sabíamos de la determinación que tendría Eric Soderholm para regresar de las lesiones. Empecé la temporada como abridor pero fui al bullpen en el transcurso del año. Algo que recuerdo de ese año fue que le permití un gran batazo a Carlos May. (Nota del autor: El 2 de agosto de 1977 en Comiskey Park, Johnson recibió un jonrón de tres carreras de May quien jugaba para los Rangers de Texas. El jonrón vino después de un error de Jack Brohamer que mantuvo vivo el inning. Texas anotó seis carreras en el octavo inning y terminó ganando 9-8, después que los Medias Blancas ganaban 7-0).
ML: Observando esa temporada en retrospectiva, ¿recuerdas una jugada, o un juego, o algo que hiciera a todos detenerse y pensar, sabes, no somos un equipo malo?
BJ: No que yo recuerde, pero pienso que Oscar Gamble fue una gran parte de la razón por la cual jugamos tan bien. Era un bateador profesional con una tremenda confianza en si mismo. Recuerdo un juego primaveral donde Oscar bateó un sencillo. Cuando el inning terminó, regresó al dugout diciendo…condenado sencillo…¡soy un bateador de jonrones!
También recuerdo una vez esa primavera cuando estábamos zarandeando a un pitcher. Oscar estaba en el dugout diciéndole a todos, ¡tranquilos, tranquilos, queremos que el equipo recuerde a este tipo! (Risas) Oscar no podía esperar para enfrentar a ese tipo cuando empezó la temporada.
Continuará...
…con Bart Johnson. (I).
Otra exclusiva de White Sox Interactive.
Mark Liptak.
Él fue uno de los talentos mas impresionantes que vistió el uniforme de los Medias Blancas. Llegó a las mayores a la edad de diecinueve años. Tuvo juegos seguidos de 12 ponches en septiembre de 1971. La primera vez que lanzó en Yankee Stadium lanzó un juego completo, ganó 5-1 y bateó tres imparables.
Bart Johnson era un pitcher derecho alto y delgado que lanzaba rectas cortantes. Johnson también podía batear, correr y tenía mucha más habilidad atlética que la mayorías de sus colegas. Pero en sus propias palabras, Johnson estuvo por debajo de sus posibilidades en sus años en South Side.
Las lesiones y la controversia lo rodearon. No todo lo que le ocurría era su responsabilidad. Johnson tenía un fuerte sentido de lo bueno y los malo, era de la generación que aprendió a cuestionar la autoridad. No era suficiente que le dijeran lo que tenía que hacer…La generación de Bart necesitaba saber porqué tenía que hacer eso. Su generación también tendía a no ponerse límites. Si se tenía el talento, la voluntad, se podía hacer cualquier cosa, hasta cambiar el mundo. Para Bart Johnson no había razón por la cual él no pudiera lanzar con los Medias Blancas, cuando no estaba jugando en los jardines. Luego al terminar la temporada jugaba con los Supersonics de Seattle en la NBA. Si.. así de talentoso era.
Luego de retirarse como jugador activo a finales de la década de 1970, Johnson se convirtió en scout y pasó 17 años trabajando con la organización de los Medias Blancas, evaluando talento. Uno de sus hallazgos está sentado ahora en la silla de la gerencia general. Luego trabajó para los Devil Rays por otros diez años en su departamento de búsqueda de talentos. Siempre ha vivido del beisbol.
Hablé con Bart en su hogar en Oak Lawn a principios de octubre. La temporada regular de 2006 había terminado, Dusty Baker había sido cesanteado y él y yo contábamos lo días hasta que empezara el entrenamiento primaveral. Algunas de las cosas que Johnson recordó y dijo, no las había recordado en años. Su honestidad, su humor y su amor por el juego emergieron claramente en las dos horas que pasamos conversando.
ML: Bart, fuiste un tremendo atleta amateur en varios deportes, ¿Por qué decidiste concentrarte en el beisbol y firmar con los Medias Blancas? (Nota del autor: En Torrance High School Johnson tuvo marca de 20-2, en la American Legion 23-2, fue escogido en varios equipos All America de escuelas secundarias y promedió 28 puntos por juego como miembro del equipo de jugadores de primer año del BYU).
BJ: Me decidí por el beisbol porque honestamente pensaba que tenía el talento para convertirme en ganador del premio Cy Young. En baloncesto sin embargo, no iba a dominar, solo sería una pieza del rompecabezas de un equipo de la NBA.
ML: Así que firmas con los Medias Blancas y empiezas en la Midwest League con marca de 16-4, 200 ponches en 170 innings con 2.17 de efectividad. Los Medias Blancas te llaman y el 8 de septiembre debutas en grandes ligas en Seattle contra los Pilotos. ¡Cuéntame de esa noche y que significó para ti estar en las mayores solo 15 meses después de firmar con los Medias Blancas a los 19 años de edad! (Nota del autor: Johnson lanzó seis innings, permitió dos carreras y cuatro imparables. Dio cuatro boletos y cinco ponches mientras perdía 2-1. Conseguiría su primera victoria en las mayores el 16 de septiembre en Chicago, al lanzar 8.1 innings en un triunfo 7-4 sobre los Angelinos).
BJ: Fue una emoción muy grande ponerme el uniforme de los Medias Blancas. Recuerdo haber pensado antes del juego que yo pertenecía allí y estaba convencido de eso. Entonces cuando fui al montículo, me di cuenta que me sentía como en una isla y todos me miraban.
El primer tipo que enfrenté pienso que fue Tommy Harper y lo retiré. El próximo fue Steve Whitaker y me bateó jonrón por el jardín central. Mientas le daba la vuelta al cuadro, mi cátcher Eddie Herrmann vino a hablar conmigo y me dijo que Whitaker era un bateador de rectas. Recuerdo pensar, ¿por qué no me dijiste eso antes que él viniese a batear? (risas). Lo otro que recuerdo es que Luis Aparicio cometió un error y él no hacía eso a menudo. Fue el mejor campocorto con quien jugué.
De mi primer triunfo recuerdo dos cosas. En ese juego bateé un imparable, anoté una carrera, empujé otra, negocié un boleto y robé una base. Así que llené muy bien la columna de las estadísticas. Lo otro que recuerdo es que Steve Kealey salió a pitchear por los Angelinos. Él se crió a unos 100 metros de mi casa en Torrance y jugamos en el equipo de la secundaria. Fred Kendall, el papá de Jason, también estaba en ese equipo. Así que teníamos tres tipos que llegaron a las grandes ligas. (Nota del autor: Kealey sería cambiado a los Medias Blancas y sería compañero de equipo de Johnson otra vez en 1971, 1972 y 1973).
ML: Luego de esa demostración de 1969, había grandes esperanzas de que ingresaras a la rotación de abridores y estuvieses con el equipo desde el inicio de la temporada de 1970, pero eso no ocurrió. Te enviaron a las menores y no regresaste al equipo hasta mediados de mayo. ¿Se debió eso a una lesión?
BJ: No había lesión, pero yo había lanzado muchos innings en 1969. Si observas los registros de las ligas menores y la liga invernal, gané como 30 juegos. Ese invierno Luis Aparicio me preguntó si podía jugar con él en Venezuela. El sueldo era muy bueno y me gustaba mucho jugar beisbol, así que lo hice. Tuve marca como de 12-3. Cuando regresé al entrenamiento primaveral sentía el brazo rígido. Los Medias Blancas pensaron que el clima caliente ayudaría a soltar mi brazo por lo cual me enviaron a Mobile y después a Tucson, para ponerme en forma.
ML: Sé que apenas eras un niño que había estado con los Medias Blancas en partes de las temporadas de 1969 y 1970, pero esos fueron años duros para la franquicia. ¿Te molestaron todas esas derrotas, como ocurría con los veteranos, o aun así era una alegría estar en las mayores así fuese con un equipo malo? (Nota del autor: En 1969, los Medias Blancas tuvieron marca de 68-94, en 1970 alcanzaron la peor marca de la franquicia, 56-106.
BJ: Yo tenía un objetivo. Trataba de ganar. No me daba cuenta de las otras cosas que ocurrían en las grandes ligas, especialmente de los veteranos…el desempeño del equipo, esas cosas. Esos tipos eran mucho más viejos que yo.
ML: El día inaugural de 1971 los Medias Blancas están en Oakland. El dueño de los Atléticos, Charlie Finley organiza el primer doble juego inaugural de la historia al considerar que su equipo le puede pasar por encima a los tristes Medias Blancas y así arrancar con buen pie. Pero con Chuck Tanner ese no es el mismo equipo. Ustedes ganaron el primer juego 6-5, y entonces zarandearon a los Atléticos 12-4 en el encuentro nocturno. Abriste el segundo juego y ponchaste nueve en trabajo completo. Cuéntame un poco acerca de Chuck. ¿Como fue capaz de cambiar la actitud y percepción del equipo casi de la noche a la mañana?
BJ: Chuck lo hizo porque era muy optimista. No toleraba la negatividad. Lo otro era que llevaba los mejores jugadores al norte cada año, sin importar que tan viejos eran. Recuerdo que Chuck también podía intimidar a los peloteros. Tenía 42 años de edad o algo así, y era un tipo grande. Si hacías algo mal o lo hacías molestar, te llamaba al clubhouse y ajustaba cuentas contigo.
Y eso no era solo con los peloteros. Recuerdo una vez que uno de los periodistas escribió algo de nosotros citando a peloteros de manera anónima y Chuck quería saber quien había hecho los comentarios. Nos llamó a los camerinos y nos preguntó sobre eso. Nadie admitió que había dicho nada, así que llamó al periodista a su oficina. Estábamos sentados ahí y oímos un tropel de cosas tiradas, bang, bum, crac. El periodista salió llorando como un niño pequeño. Chuck estaba tratando de averiguar si uno de los peloteros había dicho algo o si el periodista estaba inventando. Pienso que responsabilizó al periodista.
ML: Acerca del juego en sí, ¿Recuerdas algo en particular?
BJ: Bien, ¡de inmediato recuerdo que a Carlos May se le olvidó pisar el plato! (Nota del autor: En el primer inning de ese segundo juego, May largó lo que pareció ser un jonrón por el jardín derecho, ¡solo que en la celebración en el plato, Carlos no pisó el pentágono! Los Atléticos se dieron cuenta, apelaron la jugada y May fue sentenciado out. El batazo fue anotado como triple impulsor de dos carreras)
ML: El día inaugural es especial para mí y muchos aficionados al beisbol pero ¿es igual de especial para ustedes quienes participan en el juego? ¿O es solo el inicio de una larga temporada de 162 juegos?
BJ: No, es especial. Me gustaba el día inaugural en casa. La multitud en las tribunas y es tan temprano en la temporada que no hay mucha presión, los fanáticos no se meten contigo y nunca sabes que va a ocurrir.
ML: Esa temporada ganaste 12 juegos Bart, salvaste 14, con 153 ponches en 178 innings. Tu efectividad fue 2.93. ¿Eras abridor o relevista? ¿te molestaba la dualidad de funciones?
BJ: Entonces no teníamos especializaciones y no me veía yendo a preguntarle a Chuck ¿Cuál es mi trabajo aquí? ¡Si hacía eso me cortaban la cabeza! (risas). Empecé esa temporada como abridor y entonces Wilbur Wood empezó a a abrir juegos y fui enviado al bullpen. Recuerdo un juego donde conseguí el salvado para Wilbur Wood y creo que lancé cuatro innings. (Nota del autor: El 22 de agosto de 1971 Johnson salvó un juego para Wood al lanzar 3.2 innings de relevo en Cleveland. Esa temporada Bart también tuvo otros tres salvados donde lanzó al menos tres innings)
ML: Pregunté por el cambio de funciones porque muchos aficionados de los Medias Blancas señalan como quizás Brandon McCarthy fue afectado al ser mudado al bullpen en 2006, luego de haber sido pitcher abridor toda su vida. ¿Existe un esquema mental diferente entre iniciar un juego y entrar a este una vez empezado? Recuerdo un comentario de Jack McDowell donde decía, que no importaba si eras abridor o relevista, tu trabajo cuando estás en el montículo es hacer outs.
Continuará...
martes, 29 de septiembre de 2026
Obituario: Bob Skinner (1931-2026). (II).
Junio 10, 2026. Sam Gazdziak. RIP Baseball.
Pittsburgh envió a Skinner hacia los Rojos de Cincinnati a cambio del jardinero Jerry Lynch el 23 de mayo. Skinner odió dejar al único equipo que había conocido, y tuvo dificultades para adaptarse a los Rojos al principio.Compartía su tiempo como jardinero y bateador emergente y bateó .253 con tres jonrones para su nuevo equipo. Poco más de un año después fue cambiado de nuevo. Empezó lentamente en 1964 y fue relegado al banco antes de ser cambiado hacia San Luis el 13 de junio por el catcher de ligas menores Jim Saul y dinero. Con Lou Brock enel jardín izquierdo de los Cardenales, Skinner compartió el jardin derecho con Carl Warwick y Mike Shannon. También actuó com bateador emergente, y su único jonrón con los Cardenales en 1964 fue un cuadrangular de tres carreras como emergente para liderar una victoria 4-1 sobre Los Angeles. Los Cardenales de 1964 ganaron el banderín de la Liga ANcional y vencieron a los Yankees en la Serie Mundial en siete juegos. Skinner tomó cuatro turno como bateador emergente en la serie. Consiguió un boleto, un doble, y un sencillo impulsor en esas apariciones.
Skinner permaneció con los Cardenales los dos últimos años de su carrera, aunque su tiempo de juego continuaba disminuyendo. Apareció en 80 juegos para San Luis en 1965 pero solo fue regular 28 veces. Fue productivo en el plato cuando tuvo las oportunidades, con .309 de promedio de bateo y .493 de porcentaje de slugging, gracias a cinco dobles, cuatro triples y cinco jonrones. Skinner nunca jugó al campo en su temporada final de 1966. Apareció en 49 juegos y se fue de 45-7 como bateador emergente, con un jonrón y cinco carreras impulsadas.
En 12 temporadas en las mayores, Skinner tuvo una línea de .277/.351/.421, con 1198 imparables que incluyeron 197 dobles, 58 triples y 103 jonrones. Empujó 531 carreras y anotó 642 veces. También negoció 485 boletos y robó 67 bases mientras era puesto out 36 veces. En seis juegos de Serie Mundial, tubo tres imparables en ocho turnosal bate, con dos carreras impulsadas y dos anotadas. Skinner lideró la Liga Nacional en outs como jardinero izquierdo en 1959 (286) y 1960 (248), y sus 66 asistencias en el jardín izquierdo son buenas para el lugar 80 de todos los tiempos.
Luego del final de su carrera de pelotero activo, Skinner pasó a la fase siguiente den el beisbol al ser contratado como manager de los Padres de San Diego, la filial AAA de los Filis de Filadelfia en la Pacific Coast League. Los Padres habían sido un equipo promedio en 1966, pero la versión de 1967 con Skinner terminó con marca de 85-63. El editor de Pittsburgh Sports Gazette, Al Abrams señaló que Skinner era elogiado por su habilidad para manejar peloteros. En ese momento Pittsburgh tenía dificultades dirigenciales. Harry Walker había sido despedido a mitad de 1967, y Danny Murtaugh fue sacado del retiro para terminar la temporada. Skinner era un favorito sentimental de los seguidores de los Piratas para ser nombrado manager con miras a 1968, pero ese trabajo le fue ofrecido a Larry Shepard. Entonces Skinner regresó a San Diego para continuar dirigiendo y esperar por una oportunidad de grandes ligas. No hubo que esperar mucho. Los Filis de Filadelfia tenían retos dirigenciales propios en 1968. Luego que Gene Mauch y el manager interino George Myatt habían venido y partido, Skinner fue contratado como el nuevo manager de los Filis el 16 de junio. “Bob no tendrá dificultades para manejar cualquier situación. No importa lo que sea, el llegará hasta la solución”, dijo Eddie Leishman, el gerente general de San Diego. “Este es solo el segundo año que él ha dirigido en cualquier parte pero es el mejor motivador de hombres que he visto en mucho, mucho tiempo. Nunca deja que desarrollen muchos problemas”.
Desafortunadamente, ya los Filis tenían un problema en el clubhouse: el jardinero Dick Allen, quien había reñido con Mauch y estuvo generalmente infeliz durante su estadía en Filadelfia. “Rich Allen es un tremendo pelotero. A muchos managers les gustaría tenerlo. Uno de ellos es Bob Skinner”, dijo el nuevo jefe de los Filis. Su tono había cambiado completamente para el 7 de agosto de 1969, cuando de pronto renunció. “Richie Allen es un gran jugador. Le deseo la mejor de las suertes, A su próximo manager también”, dijo Skinner al salir por la puerta. ¿Que ocurrió en aquellos 14 meses? Allen llegó tarde al entrenamiento primaveral, rechazó viajar a Reading para un juego de exhibición, y había sido suspendido y multado por Skinner varias veces. Despues de todos esos incidentes, Skinner sintió que ya no tenía el apoyo de los dueños, por cuanto Allen iba frecuentemente a quejarse de Skinner con el dueño Bob Carpenter. Una de las gotas que derram,aron el vaso fue que carpenter rescindió una multa que Skinner le puso a Allen por faltar a un doblejuego. “Ahora sé por lo que pasó Gene Mauch”, dijo Skinner, al reconocer que no quería renunciar. “Pero tengo mucho orgullo. Soy un ganador, y quiero estar con un ganador, y no se puede ganar de esta manera”, dijo él. “Allen ha sido un factor grande en nuestras derrotas y no hay...armonía en el equipo. “Skinner dirigió el equipo en 215 juegos y tuvo marca de 92-123, para un porcentaje de triunfos de .428.
Skinner, su esposa Joan y sus cuatro hijos, Mark, Craig, Andrew y Joel, tenían una casa en San Diego, así que fue un movimiento natural para Skinner unirse al cuerpo de coaches de los Padres de San Diego de la expansión en 1970. Todavía quería dirigir pero no lamentaba su devisión de irse de los Filis. “Es toda una experiencia para una persona pasar por algo como eso. Es dificil de explicar, pero siento que me he ayudado a ser una mejor persona”, dijo él.. Fue coach para los padres, Piratas,, Angelinos y Bravos hasta 1988, trabajando como coach de primera o tercera base , o de bateo. Desafortunadamente su única otra experiencia como manager llegó en 1977, cuando era coach de los Padres. John Mcnamara fue despedido el 29 de mayo, después que el equipo arrancó con marca de 20-28. Fue reemplazado por Al Dark, pero Skinner fue el manager interino para el juego del 29de mayo contra Houston. Los Padres ganaron ese juego 3-2, Randy Johnson pitcheó seis innings de una carrera, Dave Winfield largó jonrón solitario, y Bobby Valentine empujó dos carreras con sencillo en el séptimo inning, para convertir en ganador al relevista Dan Spillner. Rollie Fingers registró el out final del juego para alcanzar su décimo salvamento de la temporada.
Los Astros de Houston contrataron a Skinner en 1989 para ser el manager de los Toros de Tucson AAA en la Pacific Coast League. Mantuvo ese cargo hasta 1992 y luego trabajó como scout para los Astros hasta 2011. Además de su propia prolongada carrera, su hijo Joel fue catcher en las mayores desde 1983 hasta 1991, coach para Cleveland y Oakland desde 2001 hasta 2011, y manager de ligas menores hasta 2019. También tuvo dos estadías como manager interino de Cleveland en 2002 y 2006.
Durante sus días como jugador activo, Skinner parecía alguien intimidante. Era alto y mantuvo su corte de cabello al estilo militar a través de su carrera. No parecía ser alguien con un reconocido sentido del humor, pero debió ser lo suficientemente llevadero para que el manager de lls Piratas Danny Murtaugh le jugase una broma fantástica durante un entrenamiento primaveral. Murtaugh asignó los compaleros de cuarto y puso a Sknner junto al novato más grande e inexperto que pudo hallar.El novato estaba honrado por compartir habitaión con alguien de la estatura de Skinner, pero Murtaugh hizo una advertencia severa. Él contó la historia en una entrevista de 1970. “’Bob es un gran bateador’, dije al representar mi acto. ‘No me gusta hablar de esto pero me temo que debo hacerlo. Tendrás que estar alerta cuando compartas habitación con él. Lamentablemente, Bob sufre de ataques. Para evitar que se vuelva violento, tendrás que inmovilizarlo en cuanto salte de la cama. Por eso lo he puesto en la misma habitación que a un tipo grande como tú; alguien corpulento puede retenerlo aunque saque un cuchillo.
“La mañana siguiente yo estaba desayunando y llegó Bob Skinner, tan loco como el que más en todo el estado de Florida. La belleza de eso era que ni siquiera sospechaba que yo tuviera algo que vercon sus problemas”.
“‘Danny,’ dijo él con la voz temblando de rabia, “Si soy un pelotero establecido, puedo escoger mis compañeros de habitación. Te dvuelvo a ese manganzón que me asignaste. Tiene que estar loco. Traté de ir al baño a media noche y ese grandulón me tiró en la cama y no me dejaba levantarme”.
Traducción: Alfonso L. Tusa. Septiembre 26, 2026.
Nota del traductor: Actuación de Bob Skinner con Navegantes del Magallanes en LVBP 1954-1955: 17 JJ. 66 VB. 15 CA. 22 HC. 4 2H. 3 HR. 19 CI. .333 AVG.
lunes, 28 de septiembre de 2026
Obituario: Bob Skinner (1931-2026). (I).
Junio 10, 2026. Sam Gazdziak. RIP Baseball.
Descansa en paz Bob Skinner, integrante de dos equipos campeones, tres veces seleccionado al juego de estrellas, y antiguo manager de grandes ligas. Falleció este 4 de mayo, 2026 a la edad de 94 años en San Diego. Skinner jugó para los Piratas de Pittsburgh (1954, 1956-1963), Rojos de Cincinnati (1963-1964) y cardenales de San Luis (1964-1966). Luego dirigió a los Filis de Filadelfia (1968-1969) y Padres de San Diego (1977). También es el padre del antiguo catcher de ligas mayores y manager Joel Skinner.
Robert Ralph Skinner nació en La Jolla, CA, el 3 de octubre de 1931. Una vez que llegó a las mayores, sería conocido por tener uno de los swings más atractivos del beisbol. Sin embargo, ese swing no produjo muchos imparables en la escuela secundaria. Skinner fue un bateador de .200 en su primer año en La Jolla High School y apenas alcanzó los .300 en su año final. Sin embargo, al scout de los Piratas, Tom Downey le gustaba ese swing y se mantuvo observando al joven pelotero. Skinner pasó un año en San Diego Junior College a solicitud de su padre, un profesor de español y francés, pero abandonó la escuela cuando Downey le ofreció un contrato profesional.”No iba a sobrecargarme de aprendizaje”, dijo Skinner después.
La primera asignación de Skinner llegó en 1951 con el Waco Clase B de la Big State League. Jugó en 98 juegos y bateó .283 pero fue enviado a los Clothiers de Mayfield de Clase D en la Kitty League antes del final de la temporada. Luego contó la historia de que sus padres habían ido a Waco a verlo jugar, y cuando se sentaron a cenar, Skinner abrió el periódico local y leyó sobre su propia bajada. El primera base de 19 años de edad bateó al menos un imparable en sus primeros 17 juegos con Mayfield, tuvo nueve imparables en fila en cierto momento y tuvo 24 imparables en 32 turnos al bate durante ocho juegos en agosto. Terminó su primera temporada profesional con promedio de bateo de .472 con los Clothiers y una marca general de .326, con 15 jonrones y 87 carreras impulsadas. Entonces fue obligado a diferir su carrera beisbolítica para una pasantía de dos años con los Marines. De acuerdo a la biografía SABR de Skinner, él pasó mucho de su pasantía en un centro de reclutamiento de San Diego, donde fue capaz de jugar para el equipo de beisbol de la estación. Para el momento cuando terminó su servicio, Skinner tenía 22 años de edad y estaba listo para competir por un trabajo en las mayores con los Piratas en 1954.
El novato se encontró en un campo lleno de probables primeras bases regulares esa primavera. Hizo el equipo, aunque el puesto de regular lo obtuvo inicialmente Preston Ward. Skinner hizo una aparición como bateador emergente el la victoria del equipo el día inaugural sobre Filadelfia el 13 de abril de 1954, Pittsburgh anotó cuatro carreras en el octavo inning ante Robin Roberts y Jim Konstanty para ganar 4-2, y fue el sencillo remolcador de Skinner ante Roberts que igualó el juego y envió al futuro inquilino del Salón de la Fama a las duchas. Salió de emergente de nuevo en el inning 15 de otro juego y sencilleó versus Russ Meyer de Brooklyn.. Ward inició los primeros cuatro juegos de la temporada pero solo había bateado un imparable en 16 turnos al bate. En el quinto juego el manager Fred Haney incluyó a Skinner en la alineación inicial. Se fue sin imparables en ese juego, pero sus batazos empezaron a caer en sus próximos cuatro juegos como regular. El 22 de abril, conectó dos sencillos, un doble y un triple en un triunfo 7-4 sobre los Dodgers. Su primer jonrón ocurrió contra Stu Miller de San Luis, el 1 de mayo, y para entonces, la gerencia de Pittsburgh se sintió confiada de que tenían una futura estrella. “Es absolutamente el mejor bateador natural que he visto en muchos años”, se entusiasmó el gerente general Branch Rickey. “Es un zurdo que desarrolla mucho poder en su swing. No parece engañarse con muchas pelotas malas. El muchacho tiene un tremendo futuro”. Skinner debió ir a la banca por un tiempo a mediados del verano despues de unmal momento con el bate, y fue probado brevemente el el jardín derecho. Pero la mayor parte de sus 132 juegos fueron en primera base para los Piratas, y tuvo una línea de .249/.316/.370. Despachó ocho jonrones y empujó 46 carreras.
Los Piratas de 1955 tuvieron algunas nuevas adiciones en la nómina, incluyendo a los novatos Dale Long, 29, y Roberto Clemente, 20. Su presencia envió a Skinner de vuelta a las menores, y bateó .346 para los Pelicans de New Orleans de la Southern Association. Regresó a los Bucaneros en 1956 pero fue utilizado como bateador emergente y jugador utility. Jugabas todas las posiciones de las esquinas tanto en el cuadro interior como en los jardines, y re escribió el libro de marcas de los Piratasen cuanto a bateadores emergentes. Skinner fijó marcas con 61 apariciones al plato y 54 turnos al bate. Mientras solo había bateado nueve imparables para promedio de .167 como emergente y .204 en 113 juegos en general, empató una marca del equipo con tres jonrones como emergente. Skinner finalmente se estableció como bateador en 1957. Apareció en los dos compromisos de una doble tanda contra Brooklyn el 21 de abril y largó jonrón solitario ante Sandy Koufax en el primer juego mientras jugaba primera base. Luego inició el segundo juego como jardinero izquierdo y coleccionó tres sencillos. Todavía pasó la mayor parte de la primera mitad de la temporada viniendo desde la banca, pero bateó para .300 en esas condiciones. Eventualmente, el manager Danny Murtaugh decidió que Skinner era muy valiosos para mantenerlo en la banca y lo instaló en el jardín izquierdo. No era muy bueno al campo, pero su bate le ayudó a compensar su defensa. Skinner tuvo una línea de .305/.370/.468 en 1957 para un OPS de .838 y un OPS+ de 127, con 13 jonrones y 45 carreras impulsadas. El 23 de julio bateó cuatro imparables, incluyendo dos vuelacercas, y tres carreras impulsadas en un triunfo 6-1 de 15 innings sobre los Gigantes. Skinner fue aún mejor en 1958 y terminó quinto en la Liga Nacional con promedio de bateo de .321. También largó 33 dobles, un tope en su carrera, y jonroneó 13 veces mientras empujaba 70 carreras. Aunque nunca fue conocido por su velocidad, también se robó un tope personal de 12 bases en 16 intentos. Skinner se convirtió en la quinta persona en sacar un jonrón sobre la tribuna del jardín derecho en Forbes Field el 25 julio, para unirse a Ruth y Mantle con un monstruoso jonrón ante Stu Miller. Alcanzaría ese logro dos veces en su carrera. Skinner fue uno de tres Piratas presentes en la alineación inicial de la Liga Nacional en el juego de estrellas de 1958,junto al tercera base Frank Thomas y el segunda base Bill Mazeroski. Skinner como jardinero izquierdo bateó de 3-1 con sencillo remolcador que hizo anotar a Willie Mays ante Bob Turley en el segundo inning. Al terminar la temporada, terminó en el puesto 15 de la votación por el jugador más valioso de la Liga Nacional, uno de los electores le dio un voto de primer lugar.
Skinner trabajaba duro en su defensiva, y mientras lideraba a los jardineros izquierdos en errores con solo seis en 1958, también estaba al frente en asistencias con 18. “Lo que me ayudó más fue que Danny Murtaugh me diera más oportunidad de jugar regularmente”, le dijo a UPI. “Yo sabía que no era Tris Speaker en los jardines, y también sabía que la única manera como mejoraría era jugando todos los días”. Skinner siguió siendo un bate productivo en la alineación de los Piratas, al impulsar 61 carreras y batear .280 en 1959. Su promedio de bateo bajó un poco en 1960, disminuyó hasta .273, pero mejoró su porcentaje de slugging en 32 puntos hasta .431, gracias a 33 dobles, 6 triples y 15 jonrones. Sus 86 carreras impulsadas representaron un tope en su carrera, y fue seleccionado para los dos juegos de estrellas de ese año. Bateó de 4-1 con sencillo impulsor ante Bill Monbouquette y una base robada en el juego del 11 de julio y de 3-1 con imparable de piernas ante Whitey Ford el 13 de julio.
Por supuesto la parte más importante de esa temporada de 1960 fue que los Piratas ganaron 95 juegos para capturar el banderín de laLiga Nacional pñor primera vez desde 1927. Pittsburgh enfrentó a los poderosos Yankees e Nueva York en una Serie Mundial Clásica, y Skinner puso adelante a los Piratas en el primer juego con sencillo en el primer inning ante Art Ditmar para remolcar a Dick Groat. Entonces sorprendió a los Yankees cuando empezó a tomar terreno caminando al salir de primera base y siguió avanzando hasta robarse fácilmente la segunda base. Luego anotaría mediante sencillo de Clemente, y los Piratas nunca perdieron la ventaja en una victoria 6-4. Defensivamente, Skinner atrapó una línea de Bobby Richardson en el segundo inning y metió un riflazo a segunda base para sacar a Yogi Berra y completar el dobleplay para terminar el inning. Entonces no jugó en los siguientes cinco encuentros.. Se había lesionado el pulgar al deslizarse en tercera base, y Gino Cimoli se encargó del jardín izquierdo hasta que Skinner regresó para el séptimo juego. Aunque no tuvo imparable en dos turnos oficiales al bate, negoció boleto en el primer inning y anotó con el jonrón de Rocky Nelson. También adelantó dos corredores mediante toque de sacrificio, y esos dos corredores, Bill Virdon y Dick Groat, luego anotaron mediante sencillo de Clemente y jonrón de Hal Smith, respectivamente. Esas carreras le dieron la ventaja a los Piratas 9-7 en el noveno inning, pero una reacción de los Yankees llevó a la igualada del juego y al famoso jonrón de Mazeroski. Aunque solo participó en dos juegos, Skinner se las ingenió para estar en el ojo de un poco de acción.
Un hombro lesionado limitó a Skinner a 119 juegos en 1961, y bateó .268 con solo tres jonrones. Se recuperó en 1962 y despachó un tope personal de 20 cuadrangulares, con 29 dobles, siete triples, y 75 carreras impulsadas. También le arruinó el intento de juego perfecto a Jim O’Toole de los Rojos de Cincinnati con sencillo luego de un out en el octavo inning. Ese fue el único corredor que se le embasó al pitcher. Skinner logró el imparable 1000 e su carrera el 21 de agosto de 1962, un sencillo de piernas ante el pitcher Craig Anderson de los Mets de Nueva York. Ese año también marcó el final de la carrera de Skinner como pelotero regular. Apareció en 34 de losprimeros 38 juegos de Pittsburgh en 1963 y bateó .270, pero no despachó un solo jonrón.
Continuará...
domingo, 27 de septiembre de 2026
Wayne Granger (1944-2026): Obituario. (II)
Marzo 30, 2026. Sam Gazdziak. RIP Baseball.
Las tres temporadas que Granger pasó en Cincinnati representaron el periódo de estabilidad más largo de su carrera. Los Mellizos estuvieron afectados por un bullpen errático en 1971 y adquirieron a Granger y a Dave LaRoche en un intento por mejorar. Los Mellizos de 1971 salvaron un combinado de 25 juegos, y los dos nuevos relevistas salvaron 29 juegos entre ellos, 19 de Granger y 10 de LaRoche. Granger no estaba sorprendido por el cambio.”He estado leyendo mucho de que estaba en la mesa de cambios que me habría disgustado si nada hubiese ocurrido”, dijo después del cambio. Al principio el movimiento hacia la Liga Americana fue maravilloso para el relevista. Hasta finales de junio tenía marca de 2-0, 13 salvamentos y efectividad por debajo de 1.00. Su efectividad desde julio hasta el final de la temporada estuvo cerca de 5, y terminó la temporada con marca de 4-6 y efectividad de 3.01. También cayó en desgracia con la gerencia por criticar los hoteles donde se alojaban en una gira. Los Mellizos enviaron a Granger a su equipo original, San Luis, el 29 de noviembre de 1972, a cambio del jardinero Larry Hisle y el pitcher John Cumberland. Granger estaba feliz de regresar a su equipo original, pero no obtuvo muchas situaciones de salvar juegos. Diego Seguí consiguió la mayoría de los salvamentos, la oportunidades restante se dividieron entre Granger, Al Hrabosky y Orlando Peña. La efectividad de Granger de 4.24 era la más alta entre todos los relevistas de los Cardenales, y solo ponchó 14 bateadores en 33 juegos y 46.2 innings. Los Cardenales lo enviaron a los Yankees de Nueva York a inicios de agosto por dos peloteros a ser nombrados después. Nueva York tenía al zurdo Spaky Lyle y al derecho Lindy McDaniel en el bullpen, así que el papel de Granger era consumir innings y salvar el resto de los juegos. Lo hizo muy bien en ese papel, y en tres de sus siete juegos con los Yankees duró tres innings o más. Su aparición más larga fue una salida de cinco innings el 28 de agosto cuando permitió solo una carrera y cinco imparables en una derrota ante California. Granger permitió tres carreras en 15.1 innings con los Yankees, para bajar su efectividad hasta 3.63 durante el año.
Los Yankees sorpresivamente cortaron a Granger, de 30 años de edad, hacia el final del entrenamiento primaveral de 1974. “Tuve dificultades para entender por qu+e. Todavía las tengo”, dijo él, notando que el gerente general Gabe Paul no le dio una razón directa. “El equipo tiene necesidad de un relevista derecho experimentado, particularmente luego que McDaniel (quien fue cambiado aKansas City) ya no estaba. Paul dijo que el equipo tenía que bajar a 25 peloteros. Pensé que yo iba a ser uno de esos 25”. Él dedujo que el despido pudo haber sido una retaliación por ganar su caso de arbitraje de salario. Los Yankees querían bajarle el salario desde 47.500 $ hasta 42.000$, y Granger arguyó exitosamente por una rebaja más pequeña hasta 46.000$. Firmó con Medias Blancas de Chicago días después, y debutó el 12 de abril contra los Angelinos, fue una de las peores salidas de su carrera. Los Angelinos ya estaban al frente 9-1en el octavo inning, entonces el equipo dio vuelta la batería contra Granger. Permitió seis carreras con seis imparables, incluyendo un jonrón de dos carreras de Joe Lahoud, y concedió par de boletos. Granger solo permitió una carrera limpia más en los restantes 6.2 innings de su carrera con los Medias Blancas, pasó la mayor parte de la temporada pitcheando para el Iowa AAA donde ganó 10 juegos. Se convirtió en agente libre de nuevo después de la temporada y firmó con los Astros de Houston para 1975. Era un contrato de ligas menores, pero pitcheó tan bien en el entrenamiento primaveral que se ganó la estadía por el año completo con los Astros. Houston era un equipo terrible, y el manager Preston Gómez decidió repartir las oportunidades de juegos salvados entre todos los pitchers del bullpen. Pero Granger fue brillante la mayor parte del año, fueron solo unas salidas deficientes en agosto y septiembre que causaron que su efectividad subiera hasta 3.65. Tuvo solo cinco salvamentos en 55 apariciones, pero igualó en el liderazgo del equipo con Mike Cosgrove.
Granger completó su carrera de ligas mayores con los Expos de Montreal en 1976. Karl Kuehl, el manager novato de los Expos, vio a Granger jugar pelota invernal en República Dominicanay se impresionó lo suficiente para recomendarlo a sus jefes. Granger estaba feliz de tener otra oportunidad en las mayores. “Es irónico”, le dijo a The Cincinnati Enquirer. “Hoy, cuando todos pelean por convertirse en agente libre, yo estoy peleando por no ser uno”. Kuehl y el coach de pitcheo Larry Bearnarth recomendaron que pasara de lanzar por el lado del brazo a submarino, y eso funcionó por un tiempo. Granger consiguió salvamentos en apariciones seguidas a inicios de abril. Sin embargo, dos salvamentos desperdiciados en mayo lo desplazaron a relevo intermedio,y fue enviado al Denver AAA a finales de junio, con 3.66 de efectividad en 27 juegos.
En nueve temporadas de ligas mayores, Granger apareció en 451 juegos, sin realizar una sola apertura. Tuvo marca de 35-35, 108 salvamentos y 3.14 de efectividad. Ponchó 303 bateadores en 638.2 innings y concedió 201 boletos, los bateadores le conectaron para .260. Granger tuvo una efectividad+ vitalicia de 114 y un WHIP de 1.304. También despachó siete imparables en 68 turnos al bate para un promedio de .103. Bateó un jonrón, solitariom ante el relevista e los Mets ray Sadecki el 9 de julio de 1971.
Granger trató de hacer el equipo con Bravos de Atlanta en 1977. El manager de los Bravos, Dave Bristol, había sido manager de Granger durante el año de su irrupción con los Rojos de Cincinnati y seguía siendo su seguidor. Él falló en quedarse con los Bravosy pitcheó para tres equipos diferentes en la Liga Mexicana. Ganó ocho juegos para Durango en 1978 y salvó 21 más, y jugueteócon el retiro enel receso entre temporadas. Hasta colocó un anuncio en un periódico de Orlando que decía, “Veterano de ligas mayores busca empleo en relaciones públicas o ventas. Llamar a Wayne Granger”. Cuando eso falló, Granger terminó pitcheando brevemente para los Amigos de Miami en la Liga Inter-Americana y con la filial AAA de los Expos, Bears de Denver, en 1979 antes de retirarse.
Regresó al beisbol más de una década después, para pitchear en la Senior Professional Baseball League con los Juice de Orlando. Granger un residente de Florida, tuvo varias iniciativas de negocios, deportivos y no deportivos, incluyendo el lanzamiento de una liga de billar en el estado. Es miembro del Salón de la Fama de los Rojos de Cincinnati y fue reconocido por Daily Hampshire Gazette como uno de los mejores 25 atletas de los ultimos 100 años.
Traducción: Alfonso L. Tusa. Septiembre 26, 2026.
Nota del traductor: Actuación de Wayne Granger en LVBP con Navegantes del Magallanes (1976-1977): 2 JJ. 3 IL. 9.00 Efect..
Semifinal: 2 JJ. 2 G. 0 P. 2 IL. 2 HP. 0.00 Efect.
Final: 2 JJ. 1 S. 1.1 IL. 3 HP. 6.75 Efect.
Wayne Granger (1944-2026): Obituario. (I)
Marzo 30, 2026. Sam Gazdziak. RIP Baseball.
En su primera temporada en las mayores, Wayne Granger estableció una marca de ligas mayores al pitchear en 90 juegos en 1969. Rebasó la antigua marca de 88 juegos de Wilbur Wood, la cual había sido fijada el año previo. Desde el logro de Granger, solo cuatro pitchers han alcanzado o sobrepasado la marca de los 90 juegos, Mike Marshall, Kent Tekulve, Pedro Feliciano y Salomón Torres. Granger, el cerrador de la versión inicial de la Garn Maquinaria Roja, falleció en Oviedo, FL, el 25 de febrero, 2026, a la edad de 81 años. Jugó para los Cardenales de San Luis (1968, 1973), Rojos de Cincinnati (1969-1971), Mellizos de Minesota (1972), Yankees de Nueva York (1973), Medias Blancas de Chicago (1974), Astros de Houston (1975) y Expos de Montreal (1976).
Wayne Allen Granger nació en Springfield, MA, el 15 de marzo de 1944.Él y su hermano mayor Erik, jugaban frecuentemente en los mismos equipos mientras crecían. Mientras ambos asistían a Huntington High School en n1960, el segunda base Erik hizo una parada zambulléndose para atrapar una línea de un bateador de Holyoke Trade, y así preservar el juego perfecto de su hermano menor Wayne. Erik también bateó sencillo y anotó en el perfecto 7-0. El más joven de los Granger lanzó otro juego sin imparables esa temporada, pero perdió 1-0 por algunas marfiladas defensivas. Huntington ganó el campeonato de la Bi-County League en 1961, y Granger dejó marca de 6-1 y fue seleccionado para el equipo All-Western Massachusetts Small School . Fue seleccionado para esa escuadra otra vez como estudiante de último año en 1962, pero su promedio de bateo de .512 hizoque lo ubicaran como pelotero utility. Entonces Granger asistió a Springfield College done jugó beisbol y baloncesto. Le dijo al Cincinnati Enquirer en 1969 que no pitcheo mucho en la universidad porque no se llevaba bien con el entrenador de pitcheo, así que la mayoría de su pitcheo durante sus años universitarios ocurrió en ligas semi profesionales. Aún así, su pitcheo llamó la atención de algunos scouts, y firmó con los Cardenales de San Luis en marzo de 1965. El scout que lo firmó, Jeff Jones, le dio algunos consejos a Granger antes de unirse a las filas profesionales. “Me dijo que mi única debilidad era que me rendía muy rápido cuando me metía en dificultades”, dijo Granger.”Eso me hizo molestar mucho, y me parece que por eso que me esfuerzo aún más cuando estoy en dificultades”.
Las palabras de Jones se hicieron aún más importantes cuando Granger no tuvo una arrancada ideal con el Tulsa AA en 1965. Tuvo efectividad de 4.74 en siete juegos y fue bajado al Raleigh Clase A de la Carolina League. Un Granger determinado usó los comentarios de Jones para mejorar su pitcheo. Granger trabajó en su control y enfoque y descubrió que ejecutar envíos a tres cuartos de brazo le daba un quiebre brusco a su sinker, así que ajustó su mecánica.Enderezó su temporada en Raleigh y terminó el año con marca combinada de 11-12 y efectividad de 3.11, pitcheando principalmente como abridor por única vez en su carrera. En 1966 se rompió el pulgar durante el entrenamiento primaveral, y fue enviado al bullpen en el Arkansas AA después de recuperarse, con la idea de ganar fortaleza para regresar como pitcher abridor. En vez de eso, Granger lo hizo tan bien que jamás salió del bullpen. Ganó 11 juegos para Arkansas en 1966, pitcheó en 47 juegos. Su efectividad bajó hasta 1.80, y tuvo un excelente WHIP de 1.011, gracias a solo 66 imparables permitidos en 85 innings. No acumuló (y nunca lo haría) altos totales de ponches, pero fue efectivo en mantener a los bateadores a raya. San Luis le envió al Tulsa AAA para ganar más experiencia, y tuvo marca de 8-7 y efectividad de 3.20 ahí, con todas menos cinco de sus 57 actuaciones como relevista. La franquicia de ligas mayores tomó nota de su actuación en las ligas menores. “Me gusta hablar de este muchacho”, decía Bill Muffett, coach de pitcheo de los cardenales, en la primavera de 1967. “Tiene futuro.Me gusta su actitud y su control. Sin embargo hay algo pendiente, necesita poner musculatura en esos huesos”.Granger, según señaló *The Springfield Sunday Republican*, medía 6 pies y 2 pulgadas de estatura y pesaba 165 libras.
Granger fue promovido a las mayores por San Luis en junio de 1968. En su primer juego de grandes ligas, fue llamado en el noveno inning contra Houston el 5 de junio para proteger una ventaja de 3-1, luego que el abridor Larry Jaster caminase al primer bateador de los Astros Jim Wynn. Granger retiró los tres bateadores finales, ponchando a Bob Aspromonte y Julio Gotay para apuntarse el salvamento. El manager de Cardenales, Red Schoendienst continuó llamando a Granger en los innings postreros de juegos cerrados, y el pitcher no desentonaba. Obtuvo el primer triunfo de su carrera el 21 de junio al pitchear dos innings en blanco contra Atlanta en un triunfo 4-3 de 13 innings. Llegó en la parte alta del duodécimo inning con dos coredores en base sin outs, e indujo a Henry Aaron a levantar globo al campocorto y a Joe Tore a roletear para doble play. Granger no permitió ni una carrera limpia hasta su undécimo juego, para entonces ya tenía tres salvamentos. Los Cardenales de 1968 tenían a un cerrador muy bueno en Joe Hoerner y cuatro pitchers abridores que lanzaron más de 200 innings por temporada, incluyendo a Bob Gibson y su impresionante marca de 1.12 de efectividad. Granger aprovechó al máximo las oportunidades que recibió y tuvo marca de 4-2 con cuatro salvamentos y efectividad de 2.25 en 34 juegos. Ponchó 27 bateadores en 44 innings. Granger también pitcheó una vez en la Serie Mundial de 1968 contra Detroit. Lanzó dos innings en blanco en el sexto juego, el cual fue una paliza a favor de Detrot 13-1. Estuvo algo descontrolado, golpeó a Al Kaline y a Willie Horton con sus pitcheos en el octavo inning, pero no concedió imparables.
Los Cardenales cambiaron a Granger y el jardinero Bobby Tolan a los Rojos de Cincinnati el 3 de diciembre de 1968, y recibieron al jardinero Vada Pinson. Muchos de sus ex compañeros pájaros rojos tuvieron palabras amables para Granger cuando salió del equipo. “Él es el gallo tapao de ese cambio”, dijo Lou Brock. “Es un tipo alto, espigado con buena sinker”. Se movió desde el ganador del banderín de la Liga Nacional hacia un equipo que aún estaba uniendo las partes de lo que sería conocido como la Gran Maquinaria Roja. Granger fue muy utilizado desde el comienzo. Mientras los Cardenales de San Luis tenían muchos abridores que llegaban lejos en los juegos, los rojos de 1969 solo tenían un pitcher, Jim Merritt quien ganó 17 juegos, que lanzó más de 200 innings.Granger lanzó tres innings en blanco como relevo contra Los Dodgers el 9 de abril, apuntándose su primer triunfo del año y Toaln largó jonrón de dos carreras ante el abridor Don Sutton. En principio, el experimentado relevista Clay Carroll fue el cerrador del bullpen. Granger trabajó arduamente los primeros dos meses de la temporada, pitcheó bien pero no recibía el crédito de tantos triunfos o salvamentos. A medida que la temporada avanzó esos papeles se revirtieron. Granger obtuvo tres triunfos y seis salvamentos en el mes de agosto. Los Rojos se encontraron en medio de la carfrera por el playoff y subieron al primer lugar con la barrida de un doblejuego ante San Francisco el 8 de septiembre. Cincinnati ganó ambos desafíos con pizarra de 5-4, y Granger consiguió su vigésimo salvamento al lanzar el noveno inning del primer juego por la vía del 1-2-3. En el segundo encuentro, entró al juego en el octavo inning con los equipos igualados 4-4, y él sacó ocho innings en blanco en un relevop donde solo permitió que se se embasaran cuatro corredores con tres imparables y un boleto, y ponchó a cinco. Tolan terminó el juego en el cierre del décimo quinto con sencillo para darle a Granger su octavo triunfo. Cincinnati perdió sus próximos dos juegos para caer del primer lugar y terminar en tercer lugar con marca de 89-73. Granger, sin embargo, fue una revelación. Sus 90 juegos fueron el tope entre todos los pitchers de ligas mayores, y ganó 9 juegos con 6 derrotas y 27 salvamentos, segundo en la Liga Nacional detrás de los 20 de Fred Gladding de Houston. Granger pitcheó 144.2 innings y ponchó un tope personal de 68 bateadores. El éxito de Granger hasta le ganó votos para el jugador más valioso después de la temporada, terminó décimo quinto. Su nueva marca de 90 juegos pitcheados se mantendría vigente hasta que Mike Marshall apareciera en 92 juegos en 1973.
Un año después de establecer una nueva marca de juegos pitcheados, Granger puso su nombre en el libro de records de nuevo en 1970 al registrar 35 salvamentos. Eso quebró la marca de 32, establecida por Jack Aker de Kansas City en 1966. El nuevo manager de los Rojos, Sparky Anderson, atenuó el uso acentuado de Granger, insertándolo en “solo” 67 juegos. Abanicó a 38 bateadores en 84.2 innings y tuvo efectividad de 2.66 con marca de 6-5. Su efectividad+ de 158 fue la mejor de la carrera de Granger, y terminó octavo en la votación del premio Cy Young. También ganó el premio The Sporting News NL Fireman of the Year (Mejor relevista del semanario Sporting News) por segunda temporada seguida. La Gran Maquinaria Roja ganó 102 juegos para conquistar la división oeste de la Liga Nacional y el equipo barrió a Pittsburgh en la serie de campeonato de la Liga Nacional. Granger apareció una vez, en el tercer juego, luego que los Rojos habían tomado ventaja de 3-2. Retiró a los dos primeros bateadores en el noveno inning, pero cuando Robero Clemente sencilleó y Willie Stargell seguía en turno, Anderson lo reemplazó con el novato Don Gullett. Stargell sencilleó para poner la carrera del empate en tercera base, pero Gullett retiró a Al Oliver con roletazo al cuadro para terminar el juego. Granger no vio mucha acción en la Serie Mundial, en la cual los Rojos perdieron en cinco juegos ante Baltimore. Apareció en el tercer juego, en relevo de Tony Cloninger con un corredor en base y Baltimore adelante 4-1. Llenó las bases pero ponchó a Andy Etchebarren para el segundo out del inning. Entonces entró a batear el pitcher Dave McNally quien había bateado .133 para los Orioles en 1970. De inmediato largó un vuelacercas hacia el jardín izquierdo y esa fue la primera (y única) vez que un pitcher batea jonrón de bases llenas en la historia de la Serie Mundial. “De nuevo en el libro de records, ¿cierto?” Dijo Granger despues del juego. “Sabía que era un pitcheo malo desde que salió de mi mano”. La salida de Granger en el quinto juego no fue mejor. Con los Rojos al borde de la eliminación, sustituypo al abridor Merritt en el segundo inning. Los Orioles lo atacaron de nuevo. Permitió que anotaran los dos corredores que heredó y concedió dos carreras más mediante cinco imparables, y para el momento cuando Davey Johnson lo sacó del juego con sencillo impulsor en el tercer inning, los Orioles habían tomado ventaja de 6-3 y ganaron el juego 9-3. Granger permitió cinco carreras limpias en 1.1 innings en la Serie Mundial luego de permitir 25 en la temporada regular.
Sus dificultades continuaron en la temporada de 1971, cargó con el revés en cada una de sus tres primeras apariciones. Permitió la carrera de la ventaja contra Atlanta el día inaugural el 5 de abril, aunque la carrera fue anotada por error del tercera base Woody Woodward, uno de tres cometidos por Woodward. Entonces Granger permitió la carrera del triunfo al incurrir en wild pitch contra Nueva York el 10 de abril, y luego permitió jonrón al catcher de los Mets Jerry Grote para que los dejaran en el campo el día siguiente. Al final del año, Granger terminó con marca por encima de .500, 7-6, con efectividad de 3.33, y lideró la Liga Nacional con 70 apariciones. Pero la mayoría de las oportunidades de salvamento fueron compartidas entre Carroll (16 salvamentos), Granger (11) y el veterano Joe Gibbon (11). Ese diciembre, Cincinnati envió a Granger a los Mellizos de Minnesota por el relevista zurdo Tom Hall.
Continuará...
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