miércoles, 22 de julio de 2026

Esquina de las Barajitas: Phil Regan y su bola de saliva

 Bruce Markusen. 17-01-2014. Detroit Tigers.
 A través del año, estaré examinando algunas de las barajitas de beisbol más notables de peloteros y managers de los Tigres de Detroit. Examinaremos una variedad de barajitas (y las personas que hay en ellas) que han salido desde que empezó la era de Topps en 1952.  Para empezar, la barajita de 1964 del pitcher de los Tigres, Phil Regan, nos ofrece una mirada a una clásica Topps de los años ’60. Primero, es una foto de entrenamiento primaveral, completa, con cielo azul claro; Topps viajaba a cada campamento cada primavera para procurar fotos de perfil y otras imágenes de poses  para sus colecciones anuales. (Las fotos de acción no llegarían hasta 1971). Segundo, el uniforme de Regan nos da alguna idea de la moda beisbolera de ese tiempo. Mientras Regan adopta una clásica pose de pitcheo, manos sostenidas arriba de la cabeza mientras aprieta una pelota imaginaria, también se nota que usa un sweater grueso debajo del uniforme. Aunque raramente vemos peloteros lucir así en la actualidad, el sweater debajo del uniforme era un uso común de los peloteros durante los años ’60.   Sospecho que los peloteros hacían eso por dos razones. El clima de Florida podía ser un poco frío a principio del entrenamiento primaveral, así que el sweater proveía algo de calor adicional. Y si un pelotero necesitaba desprenderse de unas libras durante la primavera, podía quitarse el sweater durante los ejercicios y esperar sudar algo del exceso de peso. Y en el caso de Regan, él podría haber usado ese sweater para guardar una sustancia de contrabando. Hablaremos de eso más adelante.  Ocho años antes de que esta barajita fuese impresa, la carrera profesional de Regan empezó en la organización de los Tigres. Un producto de la Wayland Union High School de Michigan, donde destacó en tres deportes, él firmó con los Tigres en 1956 y empezó a forjarse su camino gradualmente en el sistema de granjas de Detroit. Hizo paradas en lugares como Jamstown, Durham, Birmingham, y Denver antes de llegar finalmente a los Tigres en 1960. Los Tigres le dieron una mirada de mediados de temporada al espigado joven de 23 años, lo usaron en el bullpen y la rotación. No lo hizo bien, permitió que se embasaran 95 corredores en 78 innings mientras dejaba un record de 0-4 y efectividad de 4.50.  Aún así, los Tigres vieron algo en Regan para confiarle el papel de abridor ocasional y relevo largo en 1961. Tuvo dificultades en una temporada de expansión donde los bateadores de la Liga Americana dominaron a sus contrapartes del pitcheo. Regan caminó a casi tantos bateadores como los que ponchó y vio su efectividad empeorar hasta 5.25.  Con un repertorio que incluía una recta que se hundía y slider, Regan mejoró mucho en 1962 y ’63, mientras los Tigres le daban más oportunidades en la rotación. Lanzó 171 innings en 1962, y bajó su efectividad en más de una carrera. La temporada siguiente, ganó 15 juegos y ponchó 115 bateadores, mientras emergía como el tercer abridor detrás del as Jim Bunning y el zurdo Hank Aguirre.
 A los 26 años de edad,  Regan parecía haberse establecido en el comienzo de una larga pasantía en la rotación de los Tigres. Sorpresivamente, la temporada de 1964 trajo disgusto. Él lanzó tan pobremente que empezó a perder terreno ante dos jóvenes abridores, Mickey Lolich y Denny McLain. Al ganar solo cinco de 15 decisiones, Regan vio su efectividad subir hasta 5.03.  La situación empeoró en 1965. Regan lanzó de manera inefectiva en 51 innings y se ganó un boleto de vuelta a la pelota AAA. Mientras lanzaba para el equipo filial de los Tigres en Syracuse, Regan aprendió a lanzar otro pitcheo, más específicamente una pelota de vaselina. El pitcheo ilegal, el cual Regan y los Tigres trataron de disimular lo mejor posible, le dio movimiento adicional en la zona de strike. Años después, el relevista de los Cardenales, Al Hrabosky confirmó que Regan lanzaba un envío conocido como “slippery elm”.  Aún con la bola de vaselina (o bola de saliva) añadida a su repertorio, los Tigres no estaban conformes. Desanimados por los dos años de mala racha de Regan, lo pusieron en el  mercado. En las reuniones invernales de 1965, ellos hicieron un trato, enviaron a Regan a los Dodgers por el infielder utility Dick Tracewski. Aunque Tracewski estaba cerca de iniciar una larga asociación con los Tigres como jugador y entrenador, ese fue un trato que los Tigres lamentarían a corto plazo, dado el resurgimiento de Regan.  Además de la adición de la bola de saliva, los Dodgers también hicieron un cambio importante a Regan que revitalizaría su carrera. Lo movieron hacia el bullpen, donde emergió como el nuevo as de relevo de Walter Alston. Apareció en 65 juegos, tuvo efectividad de 1.62, alcanzó un impresionante WHIP de 0,93, y lideró la Liga Nacional con 21 salvados. Quizás tan significativo como eso, ganó 14 juegos y perdió solo uno para ayudar a los Dodgers a ganar el banderín de la Liga Nacional. En varias ocasiones él llegaba a juegos donde los Dodgers estaban empatados o perdían, rápidamente veía a los Dodgers tomar la delantera, y entonces se apuntaba la victoria. Debido a esa tendencia su compañero de equipo en los Dodgers, Sandy Koufax, empezó a llamarlo “El Buitre”. El colorido apodo se quedaría con él por el resto de su carrera.  Aunque algunos observadores usaban en apodo despectivamente, los periodistas formales de la Liga Nacional sentían de otra manera. Votaron por él para terminar séptimo en la elección del jugador más valioso, por detrás de Juan Marichal y delante de Hank Aaron, Matty Alou y Pete Rose. Esa elección completó una temporada que también vio a Regan ganar el premio Regreso del Año mientras ganaba un lugar en el equipo de estrellas de la Liga Nacional. También apareció en su primera y única Serie Mundial, lanzó un inning en blanco como relevo.  Regan no pitcheó tan bien en 1967 y perdió su papel de as de relevo ante Ron Perranoski.  Aún así le dio a los Dodgers 96 innings de relevo decente y mantuvo su efectividad debajo de 3.00. También incrementó su fama de lanzador de una pelota de saliva. De acuerdo a un artículo de Sports Illustrated, aproximadamente un cuarto de los pitchers de las ligas mayores lanzaba la pelota de saliva en 1967. El artículo indicaba los principales practicantes, Don Drysdale, Gaylod Perry, Bob Shaw, y por supuesto, Regan. Al contestar una pregunta acerca de su reputación como pitcher de la bola de saliva, Regan dio una respuesta colateral: “No puedo venir y decirte que ahora lanzo la bola de saliva”, le dijo Regan al reportero, “pero diría: No la uso tanto como muchos piensan”.
 Aunque la bola de saliva mejoró la efectividad de Regan, Perranoski se había establecido claramente como el nuevo as de relevo delante de su compañero. Para abril de 1968, los Dodgers sintieron que no podían darse más el lujo de tener dos relevistas de alta calidad para los últimos innings. Los Dodgers  enviaron a Regan y el toletero Jim Hickman a los Cachorros por el jardinero Ted Savage y el pitcher derecho Jim Ellis. Al darse cuenta de lo que tenían, los Cachorros convirtieron a Regan en su cerrador y lo vieron salvar 25 juegos para el final de la temporada. Por eso ganó su segundo premio Apagafuegos del Año. El año de 1968 también trajo controversia. Durante un relevo de tres innings en un juego a finales de agosto, el árbitro principal Chris Pelekoudas gritó repetidamente a Regan, le pidió ver varias de las pelotas que lanzaba el derecho. Como siempre, Regan insistió en que estaba lanzando su slider, la cual él decía que podía romper tanto como 15 pulgadas, y no era una pelota de vaselina o de saliva.  Regan siguió efectivo en el papel de as de relevo en 1969, aún cuando los Cachorros desperdiciaron la considerable ventaja que tenían a mitad de temporada sobre los Mets. Siempre el caballo de batalla, Regan apareció en 71 juegos y acumuló 112 innings. El manager Leo Durocher lo usaba con mucha frecuencia, lo desgastaba y dañaba su actuación durante la carrera por el banderín.  La temporada de 1969 puede haberle pasado factura a Regan. El año siguiente, empezó a mostrar un declive significativo. Eso era comprensible, por el exceso de trabajo y el hecho de que había cumplido 33 años. Mientras su efectividad se desvanecía, el pasó a labores de relevo largo y permaneció ahí hasta junio de 1972, cuando los Cachorros vendieron su contrato a los vecinos Medias Blancas. Al aparecer en solo 10 juegos durante las siguientes siete semanas, Regan determinó su despido incondicional de los Medias Blancas. Ese movimiento terminó su carrera de 13 temporadas, lo dejó en 96 triunfos, 92 salvados, y una respetable efectividad de 3.84.  Al terminar sus días de jugador activo, Regan permaneció en su estado nativo de Michigan y empezó a trabajar como entrenador principal en Grand Valley State University. Permaneció allí hasta 1982, cuando regresó a la escena de las Grandes Ligas como coach de ligas menores con los Marineros.  A partir de ahí, él fue scout con los Dodgers y entonces encontró su nicho como coach de pitcheo de Grandes Ligas, primero con los Indios, luego los Orioles y Cachorros. Su punto culminante como técnico fue un breve período como manager de Baltimore en 1995. También dirigió un poco en los niveles bajos del sistema de granjas de los Tigres.  Es difícil de creer, pero Regan aún enseña el juego. Más allá de su retiro, el hombre de 76 años continua trabajando en el sistema de granjas de los Mets. Como coach de pitcheo de los Mets de St. Lucie, él ha trabajado con Matt Harvey, Zach Wheeler, y Noah Syndergaard, los tres valiosos derechos quienes representan el futuro de la rotación de los Mets en Nueva York.  Me gustaría saber si Regan les dio lecciones de cómo lanzar la pelota de vaselina. Los viejos hábitos son difíciles de purgar.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Febrero 11, 2016.

martes, 21 de julio de 2026

Durbin pega el jonrón del triunfo y Boston vence a Baltimore para su 14ta victoria seguida

Julio 20, 2026.
BOSTON (AP) -- Caleb Durbin conectó un jonrón para desempatar por encima del Monstruo Verde con dos outs en la octava entrada, y los Medias Rojas de Boston ampliaron a 14 juegos la segunda racha de victorias más larga en la historia del club, al vencer 6-5 a Baltimore la noche del lunes para cortar la mejor seguidilla ganadora de la temporada de los Orioles, que era de siete. Los Medias Rojas igualarían un récord del club con una victoria la noche del martes. Boston ganó 15 seguidos en 1946 con un equipo liderado por el futuro miembro del Salón de la Fama Ted Williams. Christian Encarnacion-Strand, llamado desde Triple-A hace cuatro días, disparó un cuadrangular y pegó un sencillo productor para los Orioles, que cometieron cuatro errores y permitieron dos carreras sucias. Durbin hizo contacto ante un cutter con cuenta de 1-0 de Tyler Wells (2-2), lo que desató la celebración de sus compañeros frente al dugout de Boston. Garrett Whitlock (5-1) lanzó una octava entrada perfecta, y el cubano Aroldis Chapman consiguió su 22do salvamento cuando Tyler O'Neill elevó una línea al campocorto con corredores en segunda y tercera para el último out. En un juego de ida y vuelta, Baltimore tomó la ventaja por tercera vez en la séptima cuando O'Neill bateó un rodado impulsor que el segunda base Anthony Seigler no pudo controlar, lo que acabó con una oportunidad de doble play para cerrar la entrada. Boston respondió en la parte baja, empatando 5-5 con un sencillo impulsor de dos outs de Ceddanne Rafaela. El abridor de Baltimore, Shane Baz, permitió cuatro carreras, dos limpias, con seis ponches en seis entradas. Por Boston, Payton Tolle cedió cuatro carreras y ponchó a nueve en 5 2/3 entradas.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Julio 21, 2026

lunes, 20 de julio de 2026

Medias Rojas vencen a Rays gracias a jonrón de Contreras para su décima tercera victoria seguida

Julio 19, 2026.
BOSTON -- El venezolano Willson Contreras conectó un jonrón de dos carreras, Sonny Gray permitió una carrera y cinco hits en seis entradas, y los Medias Rojas de Boston vencieron el domingo 6-1 a los Rays de Tampa Bay  para su décima tercera victoria consecutiva. Es la segunda mejor racha de la historia de la franquicia, empatada con las 13 victorias que tuvieron en julio de 1948. La más larga de la franquicia fue de 15 juegos en junio de 1946. Gray (12-1) ponchó a cinco y otorgó cuatro bases por bolas en su novena apertura consecutiva de calidad. No ha permitido más de tres carreras desde el 14 de abril. Después de que el cubano Víctor Mesa Jr. conectó un cuadrangular dentro del parque en la segunda entrada para darle a los Rays una ventaja de 1-0, el venezolano Andruw Monasterio empató en la parte baja con un doble productor. Boston anotó tres más en la tercera sin conectar imparables. Jahmai Jones anotó por un passed ball y el venezolano Wilyer Abreu anotó con una jugada de selección. El tiro del dominicano Junior Caminero golpeó a Abreu en la espalda mientras se deslizaba hacia el plato, lo que permitió que todos los corredores avanzaran a salvo. Contreras anotó desde tercera con un rodado de out de Romy González para poner el marcador 4-1. Contreras hizo swing al primer lanzamiento que vio en la quinta para un jonrón de dos carreras, de 414 pies, hacia el triángulo del jardín central de Fenway.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Julio 20, 2026.

domingo, 19 de julio de 2026

Bob  McClure  no  puede  olvidar  a  Keith  Hernández

Scott  Lauber. 19-03-2012
Port  Charlotte,  Fla..  Durante una carrera de Grandes  Ligas  que  se  extendió  por 19  temporadas,  Bob McClure  se  encontró con  cualquier  situación  imaginable  para  un  pitcher.  ¿Venir desde  el  bull  pen? Estuvo  ahí.  ¿Tomar  un  turno  en  la  rotación  de  abridores?   Hizo eso  ¿Pitchear  en  la  post-temporada? Revísenlo.  Entonces  llegó  el  20 de  octubre  de 1982. Los  Cerveceros  de  Milwaukee  ganaban  por dos carreras  en  el sexto inning del séptimo  juego de la  Serie Mundial  cuando llamaron a McClure para enfrentar a un amigo de la infancia, de las caimaneras  en  Linda Mar distrito de Pacifica, Calif., cerca de San Francisco.  Y aunque no se quiera creer, él permitió a Keith Hernández el hit que empató el juego. “Aquí estamos”, dijo McClure, el coach de pitcheo de primer año de los Medias Rojas de Boston, “creciendo juntos en este pequeño pueblo, muy juntos unos de otros, la misma escuela primaria, el mismo liceo por un tiempo, compañeros en la Pequeñas Ligas, Juegos de Estrellas juntos, y nos enfrentamos en el séptimo juego de la Serie Mundial. Fue un momento único. Y todavía me impresiona”.  George Hendrick siguió con sencillo impulsor a la raya del right field para darle ventaja de una carrera a los Cardenales de San Luis en el juego decisivo de la Serie. McClure resultó el pitcher perdedor.  Esta experiencia se añadió a sus cualidades futuras de coach. Los Medias Rojas pueden estar seguros que lo que sea que depare el futuro no será algo que McClure no haya visto, aún si él hereda un cuerpo de pitcheo que el año pasado se vio afectado por beber cerveza y comer pollo durante los juegos. “Siempre quieres saber del conocimiento y la experiencia de alguien que haya jugado tanto tiempo en Grandes Ligas”, dijo Hernández recientemente antes de transmitir un juego de entrenamiento primaveral de los Mets de Nueva York  en Port St. Lucie, Fla.,. “Él tuvo una buena carrera. Lo más importante de Bobby es que no era uno de esos tipos  que se desmoronaba ante las situaciones de presión. Había que fajarse para vencerlo”.  Hasta el día de hoy, Hernández está seguro de que no habría podido con McClure sin la ayuda del árbitro.
 McClure de 59 años, es 18 meses mayor que Hernández, pero eran compañeros de equipo en el equipo de Pacifica Lumber que ganó el campeonato local de Pequeñas Ligas en 1961. Jugaron como contrincantes los próximos seis años antes de ser compañeros otra vez en Terra Nova High School en 1968.  La familia de Hernández se mudó después de su primer año en la universidad, y aunque McClure y él llegaron a las Grandes Ligas, no se vieron otra vez hasta la Serie Mundial de 1982. Hernández era el primera base estrella de los Cardenales, y McClure ganó 12 juegos para los Cerveceros antes de ser movido para el bull pen al final de la temporada.  No fue hasta el séptimo juego, cuando Hernández llegó al plato con las bases llenas, que se enfrentaron como profesionales.  “Todo lo que recuerdo era que tenía que respirar profundo”, dijo Hernández. “Pensaba, ‘Ay Dios mío, ya es difícil llegar a la Serie Mundial, mi primera, y estar en un momento de presión. ¿También tengo que lidiar con esto?’ Tuve que echar a un lado cualquier pensamiento de nuestra amistad de niños y adolescentes”.  McClure, un zurdo, era conocido por su curva que rompía a la altura de las rodillas, pero nunca llegó a usarla ante Hernández. No después que él árbitro principal Lee Wever cantó bola una recta en la esquina de afuera a la altura de las rodillas, la cuenta se puso en 3 bolas y 1 strike.  Hasta el día de hoy, Hernández admite que el lanzamiento fue strike.  Ante lo posibilidad de conceder un boleto si lanzaba una curva, McClure volvió con la recta y Hernández despachó sencillo impulsor de dos carreras al right-centerfield.  “Tuve que cambiar de lanzamiento debido a la cuenta”, dijo McClure. “El próximo envío fue para mí, muy alejado del plato y él consiguió el imparable. Me quito el sombrero ante él”.  La unicidad de enfrentar a Hernández no fue tomada en cuenta por McClure hasta que pasó  el dolor de la derrota. Él lanzó otras 11 temporadas en las Grandes Ligas,  nunca más jugo en los play offs, pero terminó su carrera con 3.81 de efectividad en 698 apariciones. Entonces fue coach por 13 temporadas en Colorado y Kansas City antes de ser empleado el pasado otoño por los Medias Rojas, inicialmente como scout para asignaciones especiales.  Un ejecutivo de uno de sus antíguos equipos describió a McClure como “un tipo positivo y un gran trabajador”.  McClure y Hernández viven a 40 minutos de distancia en la costa este de Florida, aunque raramente se ven. Antes del sexto juego de la Serie Mundial de 1982, se tomaron una foto juntos en el campo del Busch Stadium  de San Luis. Ambos dijeron que mantienen la foto en sus hogares.
 “Todavía le lanzo dardos”, bromeó McClure.  Después del séptimo juego, McClure escribió un mensaje y lo envió al clubhouse de los Cardenales, “No te pude hacer out. Mis mejores deseos, Bob McClure”.  “¿A quién le está echando broma? Él me hizo out muchas veces”, dijo Hernández con una sonrisa. “Me hizo out muchas más veces de las que le bateé”.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Marzo 29, 2012

Medias Rojas remontan contra Rays y alargan su racha a 12 triunfos

Julio 18, 2026.
BOSTON -- Wilyer Abreu conectó dos jonrones —el segundo de ellos un batazo de dos carreras que puso a su equipo en ventaja en la séptima entrada, sumando así cuatro cuadrangulares en dos partidos— y los Medias Rojas de Boston  remontaron para vencer 7-6 a los Rays de Tampa Bay  este sábado, extendiendo su racha de victorias a 12 juegos. Abreu también había conectado dos jonrones el viernes, durante el segundo partido de una doble cartelera que Boston barrió. El batazo de Abreu ante Garrett Cleavinger (2-3) coronó una entrada de cuatro carreras que borró un déficit de 6-3. En ese mismo episodio, Ceddanne Rafaela conectó un doble impulsador y Masataka Yoshida produjo una carrera mediante un rodado. Esta racha de 12 victorias iguala la tercera más larga en la historia de la franquicia de Boston. LosMedias Rojas tendrán la oportunidad de ganar 13 partidos consecutivos por primera vez desde 1948 si vencen este domingo en el último juego de la serie. Ryan Watson (1-0) lanzó dos entradas para conseguir su primera victoria en las Grandes Ligas, y Aroldis Chapman sacó los últimos tres outs para lograr su salvamento número 21. Abajo 3-2 en la cuarta entrada, los Rays tomaron la delantera con tres carreras. Victor Mesa Jr. conectó un jonrón que cayó en el bullpen de Tampa Bay y Yandy Díaz añadió un sencillo productor.
Un jonrón de Jonny DeLuca por encima del "Monstruo Verde" puso el marcador 6-3 en la séptima entrada. En su segunda apertura tras perderse la temporada pasada recuperándose de una cirugía Tommy John, Patrick Sandoval, de Boston, permitió cinco carreras en cinco entradas. Tampa Bay tomó una ventaja de 2-0 en la segunda entrada cuando Ryan Vilade anotó gracias a un error de tiro del segunda base Anthony Seigler y Nick Fortes conectó un sencillo impulsador; sin embargo, un jonrón de dos carreras de Jahmai Jones empató el partido en la parte baja de esa misma entrada, después de que Andruw Monasterio impugnara con éxito una decisión de strike en cuenta de 3-2 que habría terminado el episodio. El abridor de los Rays, Ian Seymour, solo lanzó tres entradas, permitiendo tres carreras y dos jonrones, tras haber cedido seis carreras —igualando la cifra más alta de su carrera— en su apertura anterior. Con esta victoria, Boston supera la marca de .500 por primera vez desde el partido inaugural de la temporada contra los Rojos de Cincinnati. Los Medias Rojas han estado en .500 o por debajo de esa marca durante 95 partidos consecutivos, según ESPN Research. Associated Press contribuyó a este informe.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Julio 19, 2026.

sábado, 18 de julio de 2026

Medias Rojas extienden seguidilla de victorias al vencer a los Rays para barrer la doble cartelera

Julio 17., 2026.
BOSTON (AP) -- El venezolano Wilyer Abreu conectó dos jonrones, su compatriota, Willson Contreras, la sacó en su primer juego de regreso tras una suspensión de cinco partidos, y los Medias Rojas de Boston extendieron su racha de victorias a 11 juegos con un triunfo por 5-3 sobre los Rays de Tampa Bay el viernes por la noche para barrer una doble cartelera. Abreu y Contreras pegaron cuadrangulares seguidos en la primera entrada después de que los Rays tomaran ventaja temprana de 2-0. Abreu empató el encuentro con su bambinazo de dos carreras y Contreras le siguió con su número 21 de la temporada. Contreras fue suspendido por sus acciones durante un incidente en el que se vaciaron las bancas contra los Nationals de Washington el mes pasado. La suspensión fue reducida de siete a cinco juegos tras una apelación. El toletero dominicano, Junior Caminero, conectó su jonrón número 29 por Tampa Bay, el mejor equipo de la Liga Americana, que también contó con un sencillo productor de dos carreras de Jonny DeLuca. Greg Weissert (2-2) fue uno de los seis relevistas de los Medias Rojas que se combinaron para lanzar 6 entradas y dos tercios en blanco. El cerrador cubano, Aroldis Chapman, retiró la novena de forma perfecta para apuntarse su vigésimo salvamento. El abridor de Tampa Bay, Mason Englert (0-3), permitió cinco carreras en cinco entradas. En el primer juego del viernes, los Medias Rojas apalearon 10-0 a los Rays respaldados por seis sólidas entradas del novato Jake Bennett y jonrones de Masataka Yoshida y el venezolano Carlos Narváez.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Julio 18, 2026.

viernes, 17 de julio de 2026

Pregunta interesante e incontestable.

“Otra pregunta interesante, aunque inútil e incontestable es si la defensiva de los peloteros actuales es mejor que la de los del pasado. La pregunta es incontestable porque al carecer de modelos estadísticos que sean absolutos y testigos que hayan vivido tanto tiempo, lo que ocurre en una era del juego es completamente inexistente o romantizado en las eras siguientes. Pero la pregunta sin embargo es importante porque la tradición y las destrezas se pasan de generación en generación. La manera como el juego cambia también cambia la manera como el juego es jugado. Los cambios en los implementos, construcción de los estadios, en los tipos de superficie del juego, cambian profundamente la naturaleza de lo que ocurre en el terreno, de la clase de destrezas que los peloteros aprenden u olvidan”.
David Falkner. Nine Sides of the Diamond. Times Books. Random House. 1990.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Julio 17, 2026

Esquina de las Barajitas: Phil Regan y su bola de saliva

 Bruce Markusen. 17-01-2014. Detroit Tigers.  A través del año, estaré examinando algunas de las barajitas de beisbol más notables de p...