The Human Side of Baseball. Anécdotas. Vivencias.
Se busca plasmar la conexión entre el béisbol y la vida, como cada regla del juego resulta una escuela de reflexión hasta para los seguidores más remotos cuando los sucesos del mundo indican que ciertas veces las normas de justicia son violadas; el transcurso de las sentencias de bolas y strikes reflejan la pertinencia y compromiso de cada pelotero en respetar la presencia del árbitro.Cada jugador deja lo mejor de sí sobre el campo de juego a pesar de lo complicado que pueda ser su vida.
lunes, 18 de mayo de 2026
Doc (Halladay) (III)
Recuerdo que después de mi apertura final con los Azulejos, había blanqueado a los Yanquis, y en ese momento no había certeza de lo que iba a ocurrir…era posible que regresara con Toronto, pero también que me fuera. Así que al terminar el juego miro a Doc, como diciéndole, “Gracias por todo. En realidad le dije, gracias”.
El me respondió, “No, no, no. Soy yo quien te agradece”,
Me quedé perplejo…
“¿De qué estás hablando?
“¿Por qué me estás dando las gracias? ¿Por qué me tiene que dar las gracias Roy Halladay?”
Y él empezó a reir.
Él dice, “Por esto, hombre. Por reírnos juntos como lo hacemos ahora”.
Eso me desarmó por completo.
Y siguió hablando.
“Me ayudaste a buscar como relajarme, hombre”.
¿Me estás gastando una broma? ¿Qué tan agradable es eso? Doc básicamente dijo: Me enseñaste como divertirme de vez en cuando.
Esa fue, una de las cosas más agradables que alguien me haya dicho. Y ¿saben que?...Lo creeré. Lo creeré de inmediato. Roy Halladay agradeciéndome porque nos divertimos. Eso es dificil de igualar.
Por supuesto, extrañé mucho a Doc tan pronto me fui de Toronto.
Ese tipo significaba mucho para mí, deseo haber jugado con él toda la vida.
Nunca tuve oportunidad de decirle eso…pero de verdad deseo haberlo hecho.
Estos días, pienso en Doc cada vez que veo un avión pequeño en el cielo.
Cada vez.
Y cada vez que veo el número 32. Y cada vez que veo a los Azulejos en TV.
Cuando supe lo que le había ocurrido, fue uno de esos momentos donde deseé haberlo llamado el día anterior.¿Saben lo que quiero decir? Deseé haberle dicho, Epa ¿cómo va todo hombre? Pensé que te llamaría de pronto. ¿Por qué no vamos a pescar en alguna parte?
Pero no siempre se piensa así. A veces no se hacen esas llamadas, por la razón que sea. Porque estamos ocupados, o perdemos la secuencia de las cosas, o solo…la vida ocurre de esa manera. Y no nos mantenemos en contacto como deberíamos, o tenemos el tiempo suficiente para las personas quienes son importantes para nosotros.
Y entonces…hombre. Es muy duro cuando ocurre algo como lo que ocurrió con Doc.
Mucho más que duro.
Así que no sé, lo que trato de decir es que hay que mantenerse en contacto con las personas.
Porque no se puede regresar en el tiempo.
Solo deseo poder haber hablado con Doc una última vez antes que se marchara.
Le hubiese recordado cuanto significó para mí, como me ayudó para aprender no solo a pitchear, sino acerca de mí. Le hubiese dicho muchas cosas a ese tipo.
Fue el mejor compañero de equipo que tuve.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Junio 01, 2018
Doc (Halladay) (II)
Pero si usted va y mira sus estadísticas…en verdad lo hizo algunos años. No solo lo decía. Iba y cumplía lo que decía.
Y la razón principal por la cual Doc era capaz de alcanzar ese nivel, era porque se preparaba como nadie que hubiese visto. Tenía varias rutinas y planes para todo lo que hacía, sesiones de bull pen, ejercicios, calentamiento antes de los juegos, todo. Nunca las cambiaba. Nunca. Si Doc tenía una de esas raras ocasiones donde lo bateaban, no entraba en pánico y cambiaba. Se mantenía con su formula, sin importar lo que ocurriera.
Doc también llevaba notas de todo, reuniones de catcher y pitcher, los diferentes bateadores, equipos, acondicionamiento, todo eso. Y eventualmente estoy seguro de que no necesitaba esas notas, porque llegó a un punto donde todo lo tenía en la mente.
Era tan bueno que los bateadores siempre querían sentarse a su lado en el dugout para enterarse de las características del pitcher rival al escuchar lo que Doc decía a través del juego.
Entonces, cuando era su turno de abrir…era cuando veias al verdadero Doc.
Tenías alrededor de 10 minutos para apurarte y saludarlo en esos días, tal vez cinco, porque después de eso…se aislaba por completo.
No era que andara molesto o algo por el estilo. Era solo que veías a un hombre con un plan, alguien quien estaba 100% enfocado en salir y ganar un juego de pelota para su equipo. Y sabes que no puedes bromear con un hombre cuando está enfocado de esa manera. Todos en aquel clubhouse de Toronto respetaban eso.
En aquel entonces, yo veía y aprendía, y hacía preguntas, y seguía el liderazgo de Doc. Y no lo puedo decir con seguridad, pero creo que él disfrutaba viéndome hacer eso.
Recuerdo que una vez se me acercó en el clubhouse y me entregó un libro.
Miré la portada, y honestamente pensé que era una especie de broma que trataba de jugarme. Se leía en letras grandes…
EL ABC mental del pitcheo. (The Mental ABC’s of Pitching)
Imaginé que me estaba probando. Hice una mueca como diciendo, ¿De verdad quieres que lea esto? Pero Doc estaba totalmente serio, como diciendo, Si, lo leo todo el tiempo. Así que miré más de cerca y noté que fue escrito por Harvey Dorfman, quien fue básicamente el psicólogo deportivo más famoso de la historia.
Hmm.
Entonces lo abro, y estaba resaltado.
Como todo el libro…totalmente resaltado en diferentes lugares.
Ahora no puedo asegurar si Doc resaltó esas cosas específicamente para mí. No lo sé. Nunca le pregunté. Pero siempre pensé que esa era una de las cosas más agradables que había visto, así que me quedé con eso. Como pensar, Doc me enganchó y resaltó esto para mí.
En poco tiempo me sorprendí al pasar más tiempo preparándome, y haciendo lo mismo cada día, sin importar lo que ocurrió en el juego previo que había lanzado. Estoy orgulloso al decir que una de las cosas que tomé de Doc fue aislarme cada quinto día y enseriarme como un hombre con un plan tan pronto como llegaba al estadio. Tomé ese enfoqué de Doc, y me mantuve haciendo las cosas de esa manera sin importar para que equipo jugase después de eso.
Y ¿saben una cosa? Cada vez que tenía alguna dificultad…sacaba el libro de Dorfman en un segundo y repasaba algo al respecto.
Desafortunadamente, el libro no enseña como dominar a los bateadores de la forma como lo hacía Doc.
Pero me siento muy afortunado de haberlo visto en acción, en primer plano, durante mi época con los Azulejos. Una de las cosas que aprecio más del tiempo que pasé con él es el hecho de que pude ver al tipo trabajar cada quinto día. Y, en muchas noches, lo que vi fue pura magia beisbolera, juego completo tras juego completo en 2008 cuando Doc ganó 20 juegos, o la vez cuando fue golpeado en la cabeza por una línea de Nyjer Morgan y se levantó de inmediato como si no fuese humano, o aquel juego completo de 10 innings que ganó en 2007.
Algunas noches, se podía predecir totalmente que él iba a hacer algo especial. Y ese fue el caso aún después que ya no éramos compañeros de equipo.
Cuando lanzó el juego sin hits ni carreras para los Filis en el playoff ante los Rojos, yo estaba con los Yanquis en Minnesota, Estaba sentado en el clubhouse esa tarde, y recuerdo haber dicho, “Miren a Doc salir y lanzar sin hits ni carrera esta noche”.
Lo digo en serio. Eso fue lo que dije. Se lo pueden preguntar a cualquiera que estuvo en ese clubhouse. Estaban allí y lo escucharon.
Fue la primera apertura de Doc en postemporada. Yo sabía que estaría aislado.
“Les digo que lo miren. Honestamente no me sorprendería si lanza sin hits esta noche”.
Y el tipo salió y lo hizo.
Al mirar en retrospectiva, definitivamente pienso que una de las razones por las que Doc y yo congeniábamos era porque éramos muy diferentes.
Si se sabe algo de mí, se sabe que me gusta haraganear y bromear con las personas y ser necio a veces. Esa nunca fue la manera de ser de Doc…pero hay muchas horas que compartir durante el día para dos pitchers abridores quienes no están programados para lanzar. Así que después de un tiempo, le di un poco de lidia.
Y nunca paré en darle momentos difíciles al tipo.
Él trataba de mantener su casillero de cierta manera…todo agradable, limpio y ordenado. Entonces venía yo y lo desordenaba todo. O en el dugout, siempre se sentaba con las piernas cruzadas, con el codo sobre la rodilla y la mano en la barbilla, y hablaba con nuestro coach de pitcheo de entonces, Brad Arnsberg. Bien, esa era mi oportunidad. Cada vez que veía a Doc en esa pose, me acercaba y le golpeaba el codo hasta despegárselo de la rodilla.
Eso me divertía.
Verlo mostrar esa semi sonrisa como diciendo: “¡Madura, A.J.!”
Solo experimentar ese momento, y saber que hice reir a Doc un poco…eso llenaba mi día.
Jugué con muchos buenos peloteros a través de los años, y tuve numerosos buenos compañeros de equipo, pero si había un tipo con el que deseé haber jugado toda mi carrera ese era Doc.
Sinceramente.
Fue el único tipo en mi carrera de 17 años por quien me sentí terrible al despedirme cuando me fui a otro equipo. Luego de un tiempo me recuperé, pero cuando eso ocurrió…lo miré como diciendo: Hombre, me siento muy mal por esto.
Continuará...
Doc (Halladay) (I)
A.J.Burnett- Pitcher retirado de grandesligas. The Players’ Tribune..29 de mayo de 2018.
Aquella noche de 2010 cuando oi que Roy Halladay había lanzado un juego perfecto, casi inmediatamente me vinieron dos pensamientos a la mente.
El primero fue que Doc finalmente consiguiera su juego perfecto, eso tal vez era la cosa menos sorprendente en la historia del beisbol. Básicamente sonreí algunas veces cuando me enteré. Me refiero a que siempre asumí que él lograría uno en algun momento…porque si alguien fue construido para lanzar un juego perfecto, ese era él.
El otro pensamiento, fue que me recordé que necesitaba llamarlo para que nos reuniéramos y planificáramos ir a pescar pronto, porque había pasado cierto tiempo desde la última vez que lanzamos los anzuelos al agua.
Quería ponerme al día con él y pescar algo…pero también tenía una especie de pequeño saldo que resolver.
Para ese momento yo estaba con los Yanquis, y Roy había pasado a los Filis. Pero cuando fuimos compañeros de equipo en Toronto, Doc y yo siempre íbamos a pescar durante el entrenamiento primaveral. Y constantemente discutíamos acerca de quien iba a capturar más peces. (Él era mucho mejor pescador que yo, pero de ninguna manera le iba a decir eso). Siempre bromeaba con Doc cuando los peces no mordían su anzuelo, o le lanzaba algunos gusanos de goma cuando estábamos en el agua…para tratar de molestarlo y desconcentrarlo para vencerlo en la pesca.
Bien, Doc tenía un lago pequeño detrás de su casa en las afueras de Tampa, y una vez decidió hacer un torneo de pesca allí. Llevé mi bote al agua, y él estaba allí en su bote. Recuerdo que me sentía muy bien. ¿Vencer a Doc…en un torneo de pesca…que él estaba organizando…en el lago de su casa? Si, quería esos derechos.
Así que todo empezó a fluir y yo estaba pescando en un lugar del lago, completamente aislado y enfocado, y no me di cuenta que Doc había llevado su bote justo detrás del mío. Lo hizo de manera silenciosa, como si hubiese flotado, porque no oi nada hasta que estuvo a un metro de distancia. Cuando finalmente miré hacia atrás y lo vi, noté que su motor estaba un poco fuera del agua.
Entonces miro a Roy, y él tiene esa astuta sonrisa.
Medio segundo después oigo este ruido loco, RRRRRRRRRRRR.
Para ese momento, era muy tarde para mí. Todo lo que pude hacer fue cerrar mis ojos.
Doc aceleró totalmente su motor y dosificó todo mi bote con agua de lago. Fue una locura. Había unos 7 metros de agua lloviendo sobre mí.
Estaba completamente empapado. De pies a cabeza.
El tipo me la hizo buena.
Pero, en realidad debí estar alerta ese día porque cualquiera sabía que si tratabas de bromear con Doc, eventualmente él te haría una grande. Y lo haría cuando menos lo esperaras, con esa sonrisa irónica, sin decir una palabra.
Él podía sorprenderte así fuera del campo algunas veces. Y dejarte meneando la cabeza, sin creer lo que había ocurrido.
Pero ¿que Doc hiciera algo parecido en el diamante de beisbol? Nada de eso. Allí era diferente. Era más que predecible allí. Nada que ese tipo lograra en el terreno me sorprendió en lo más mínimo.
Ni siquiera un juego perfecto
El tipo era una máquina.
Conocí a Doc cuando llegué a los Azulejos después de la temporada de 2005.
Esa primera primavera él estaba concentrado en su trabajo y poniéndose a punto para la temporada, así que no pude conocerlo mucho de inmediato. Pero cuando fuimos a Toronto empezamos a hacer sesiones contrastantes de baños calientes y fríos, Roy en uno, yo en el otro, luego cambiábamos.
Nunca había tomado el baño frío antes de llegar a los Azulejos, así que aquella primera vez Doc estuvo la mitad del tiempo riéndose de mí porque me estaba congelando, y temblaba, y gritaba, y él estaba en el otro baño diciendo, esto no es nada. Como si fuese un anfibio o algo parecido.
Pero de pronto se volteó hacia mí y me dijo, “Bien…¿cual es tu enfoque?”
Me quedé petrificado.
No sabía que hacer. Nadie antes me había preguntado por mi enfoque para pitchear. ¿Y ahora tengo a Roy Friggin’ Halladay esperando una respuesta acerca de eso?
Traté de tomarlo con calma, como si estuviera contemplando la pregunta, pero mi mente estaba a millón. Como, Hombre, ¿hay una respuesta obvia que pueda fallar? O ¿hay una clara respuesta equivocada? ¿Qué debería decir?
“Umm… Solo trato de lanzarle rectas a los bateadores. Y si me pongo adelante en la cuenta, lanzo mi curva lo mejor que pueda”.
Roy empezó a reirse.
Por un buen rato.
Ladeo la cabeza como diciendo, ¿Porqué te ríes?
Mientras más trataba de explicarme…más se reía Doc. Esa primera conversación que tuvimos mientras yo tomaba el baño de agua helada, fue de verdad el comienzo de todo para mí en términos de mi transición desde tirador de pedradas hacia ser un pitcher.
Todo cambió para mí después de eso.
De pronto, Doc me convenció de que lanzara más adentro, y hablábamos constantemente de cosas como ajustar mi curva, o usar lanzamientos lentos temprano en la cuenta, o como trabajar ambos lados del plato para desconcertar a los bateadores. Lo más importante que ocurrió en aquellos primeros días en Toronto fue que vi a un maestro en su trabajo cada día.
Me di cuenta rápidamente de la diferencia entre hacer solo lo necesario, y pitchear al más alto nivel posible.
Porque Doc, honestamente, estaba en un nivel completamente diferente.
Por momentos llegué a pensar que él tenía que estar loco, porque lo que decía parecía totalmente imposible. Cuando lo conocí me dijo que una de sus metas cada año era conceder menos boletos en una temporada que el total de juegos que abriera.
Eso es insano. Menos de un boleto por apertura.
Me decía, Este tipo está loco. Eso es imposible.
Continuará...
domingo, 17 de mayo de 2026
Wilson Contreras despacha jonrón de dos carreras en el octavo inning para llevar a los Medias Rojas de Boston a vencer a los Bravos de Atlanta, 3-2.
Associated Press. Mayo 16, 2026, 09:58 pm
ATLANTA -- — Wilson Contreras conecta jonrón de dos carreras en el octavo inning para ayudar a los Medias Rojas a vencer a los Bravos 3-2 la noche de este sábado 16 de mayo.
El zurdo novato de los Medias Rojas, Payton Tolle (2-2) permitió dos carreras en un tope personal de ocho innings esta temporada, aceptó cuatro imparables y ponchó tres. Los patirrojos tienen marca de 15-1 cuando sus abridores pitchean al menos seis innings.
Aroldis Chapman avanzó hasta alcanzar un empate por el décimo lugar con su salvamento vitalicio 377. Sobrevivió a un error en disparo con dos outs y las bases limpias del campocorto Andruw Monasterio, quien reemplazaba al lesionado Trevor Story.
Chapman concedió boletos a Maurico Dubon y Michael Harris para llenar las bases. Ha-Seong Kim bateó un roletazo duro hacia Chapman, quien se movió en el montículo y lanzó la pelota a primera base para terminar el juego.
El vuelacercas de Conteras ocurrió ante Bryce Elder (4-2), quien permitió siete imparables en ocho innings y lanzó un tope personal para esta temporada de 103 pitcheos. Contreras impulsó a Wilyer Abreu quien despachó doble con dos outs. Abreu se fue de 4-2 con una carrera anotada.
Elevado de sacrificio de Masataka Yoshida remolcó a Mickey Gasper para la primera carrera de los Medias Rojas en el cuarto inning.
Drake Baldwin se fue de 3-2 con jonrón y dos carreras impulsadas para los Bravos. Inició el juego con jonrón por segundo dia seguido, este viajó a 421 pies sobre la cerca del jardín central. El sencillo con dos outs de Baldwin en el quinto inning remolcó a José Azócar desde segunda base para romper un empate 1-1.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Mayo 17, 2026.
jueves, 14 de mayo de 2026
Obituario: Bill Burbach (1947-2022)
Julio 25, 2022. Sam Gazdziak. Rip Baseball.
Descanse en paz Bill Burbach, el primer pelotero tomado por los Yankees en el primer draft amateur de 1965. Falleció el 20 de julio por causas naturales en Sycamore Shoal Hospital en Elizabethton, Tenn. Burbach un residente de Johnson City, tenía 74 años de edad. Pitcheó para los yankees de Nueva York desde 1969 hasta 1971. Antes de llegar a las mayores,también fue parte de un momento resaltante en la prolongada carrera de Satchel Paige.
. William David Burbach nació en Dickeyville, Wis., el 22 de agosto de 1947, el menor de ocho hijos de la familia. Para asistir a Wahlbert High School en Dubuque, Iowa, la escuela católica más cercana, tuvo que pedir cola hasta que obtuvo su licencia de conducir y pudo hacer el trayecto de 19 millas por su cuenta.
Fue un atleta de tres deportes y fue bueno en cada uno de ellos. Para diciembre de 1963, Burbach tenía la reputación de ser uno de los mejores seis baloncestistas de la Iowa High School, de acuerdo a la Cedar Rapids Gazette. EL año siguiente integró el segundo equipo de futbol americano del Quad Cities Times-Democrat Big All-State como defensa aunque también atrapó varios pases de touchdown. Eso era como una tradición familiar, sus hermanos mayores Carl y Vince también fueron defensas all-state, para Loras College en Dubuque. Su pitcheo era igual de impresionante, pero un poco irregular. Regularmente jugaba pelota semi profesional en Wisconsin en los veranos antes de regresar a Iowa para asistir a la escuela secundaria. El calendario de juegos no era fácil para un estudiante de secundaria. Se lastimó el brazo y pasó mucho tiempo de su primeras temporada como tercera base. Cuando regresó al montículo, ocasionalmente teníadificultades de control perop podía ser casi imbateable. Tuvo marcva de 11-1 en su temporada de último año 1965 y 25-2 en toda su carrera en la escuela secuindaria. Lanzó juego de un imparable con 17 ponches para llevar a Wahlberg al torneo del campeonato estadal en mayo de 1965. Durante ese torneo, concedió 6 boletos en un juego y golpeó a un bateador, “pero cuando sus envíos zumbantes aparecían, eran el tipo de pelota viva que a los scouts les gusta ver”, reportó The Des Moines Register.
Ese junio, Major League Baseball organizó su primer draft amateur, un cambio respecto a la época cuando los equipos trataban cada cual vencer al otro en la carrera por los principales prospectos universitarios y de escuela secundaria. Los yankees de Nueva York tuvieron al décima novena escogencia y seleccionaron a Burbach. Él firmó con los Yankees y el scout Joe McDermott por un “bono sustancioso”, de acuerdo a los reportes, fue enviado a Johnson City, Tenn., hogar del equipo de la organización que jugaba en la Appalachian League. Sus problemas de control se hicieron evidentes, mientras el concedía 68 boletos en 57 innings y terminó la temporada con marca de 2-9 y efectividad de 6.16.
Burbach tuvo una marca extraña en 1966 con los Yankees de Greensboro Class A . Dejó una marca de 3-14, pero su efectividad de 2.19 fue una de las mejores en la Caroline League para pitchers que lanzaron más de 100 innings. Los bateadores rivales solo consiguieron 96 imparables ante Burbach en 144 innings, y ponchó 124. Permitió 60 carreras, pero solo 35 de ellas fueron limpias. Burbach tenía una defensa poco confiable detrás de él, particularmente en las paradas cortas, pero también debió haber tenido algo de mala fortuna. Ese julio, el pitcher de 18 años de edad lanzó un juego sin imparables ni carreras por 10 innings contra Lynchburg, en un juego que estaba supuesto a durar 7 innings como parte de una doble tanda, y se fue sin decisión. Se cree que fue el primer pitcher de ligas menores en lanzar un juego sin imparables de más de 9 innings, y aún así se fue sin decisión en un juego que Greensboro perdió 3-1 en 16 innings.
“Nuestro manager, Gary Blaylock, me preguntó bajo que estrella había nacido”, dijko el pitcher de mala fortuna. Blaylock señaló que Burbach había perdido dos juegos 2-0 y otro 2-1 antes del casi no-hitter. “Los muchachos saben que no anotan carreras cuando Burbach lanza, y creo que tienen problemas porque se presionan por ese hecho”, dijo Blaylock.
Burbach tuvo un golpe de fortuna increible ese año. Greensboro lo designó para abrir contra los Grays de Peninsula el 21 de junio de 1966, y el dueño de los Grays, George Fox, trajo al legendario Satchel Paige a pitchear. Había pasado un año desde que Paige lanzara 3 innings en blanco para los Atléticos de Kansas City, y se consiera que este fue su último juego profesional. Tenía 59 años de edad en ese momento. Paige inició el juego por los Grays y, en un inning de trabajo, permitió dos carreras y cuatro imparables. Burbach ponchó 12 bateadores, pero también concedió 11 boletos y salió sin decisión en un juego donde Greensboro ganó 4-2. Pero él fue el último oponente de Paige en su carrera profesional. (Paige siguió pitcheando luego de eso, pero no a nivel profesional).
Los Yankees, para su crédito, miraron más allá de los desastrosos registros de triunfos-derrotas de Burbach y vieron el potencial de pitcher de grandes ligas.“Se debería haber visto ese equipo de Greensboro para el cual pitcheaba”, dijo el manager de los Yankees Ralph Houk en 1967. “Cualquiera que pudiese ganar tres juegos con ese equipo debió haber sido un mago”. Burbach tuvo mejor fortuna o mejor apoyo ofensivo mientras avanzó en el sistema de ligas menores de los Yankees. Tuvo marca de 10-9 para el Binghamton AA en 1967, con un nohitter que ganó, y 9-9 para el Syracuse AAA en 1968.
Burbach recibió su primera oportunidad seria de hacer el equipo grande de los Yankees durante el entrenamiento primaveral de 1969. Tuvo que fajarse con John Cumberlan, una vez considerado una fija en el cuerpo de lanzadores, por un puesto. Burbach ganó esa lugar y debutó en Yankee Stadium en un juego de exhibición ante Gigantes de San Francisco. El primer bateador que tuvo que enfrenta fue Willie Mays quien recibió una larga ovación de la multitud de Nueva York. “De todas formas estaba nervioso y ahí estaba pitcheando contra Mays”, recordó luego Burbach. Luego de un par de minutos la multitud empezó a sentarse y Mays finalmenete entró a la caja de bateo y yo revisé la seña del catcher. Hice mi movimiento y en el primer envío golpeé a Mays en el costado. Eso fue algo incómodo”.
Burbach hizo su primera apertura de ligas mayores contra detroit el 11 de abril. Salió sin decisión luego de permitir una carrera limpia en seis innings. Enfrentó de nuevo a los Tigres el 20 de abril y lanzó un blanqueo de 5 imparables, para apuntarse el triunfo 2-0. Concedió dos boletos, ponchó 7 y hasta empujó la primera en el tercer inning con sencillo contra Denny McLain. Avanzó hasta tercera base en bateo y corrido por sencillo de Horace Clark y anotó en una jugada forzada de Jerry Kenney.
Burbach dijo que no le importó tener que enfrentar a los Tigres campeones mundiales en sus primeras dos aperturas. “Con sus bateadores, no estaba muy preocupado de que me pudieran conectar. Después de todo, cuando se enfrenta a los mejores, nadie espera que los detengas por completo”. Aún así, el permitió solo 10 imparables y dos carreras (una limpia) en 15 innings ante ellos. El resto de su temporada fue un poco más irregular.Completó dos de sus 24 aperturas y frecuentemente salía del juego en los primeros cuatro innings. Luego de un par de salidas tempraneras del juego en agosto, Burbach fue enviado al bullpen por el resto de la temporada. Apareció en un total de 31 juegos, con marca de 6-8 y efectividad de 3.65. Los bateadores rivales tuvieron un promedio de .219 ante él, pero concedió 102 boletos en 140.2 innings y ponchó 82.
Luego de la temporada de 1969, Burbach decidió jugar beisbol invernal para el equipo de San Juan en Puerto Rico en vez de asistir a la Universidad de Iowa. Lanzó el primer juego sin imparables ni carreras del Estadio Hiram Bithorn ese invierno, contra Ponce. Regresó a la rotación de abridores de los Yankees al inicio de la temporada de 1970, pero perdió sus dos primeras decisiones ante Boston y Baltimore, respectivamente. Washington lo castigó en su próxima apertura en el tercer inning. Luego de empezar el juego con seis outs en roletazos seguidos, los Senadores lo atacaron con cinco carreras, un jonrón de tres anotaciones de Frank Howard fue el batazo grande. Su próxima apertura fue el 03 de mayo ante Milwaukee. Luego de permitir 3 carreras en el segundo inning, boleó a Russ Snyder para iniciar el tope de la tercera entrada y luego golpeó a Danny Walton. Lo sacaron del juego, y ambos corredores anotaron.. Lo enviaron a Syracuse con marca de 0-2 y efectividad de 10.26
Los juegos finales de Burbach en las mayores ocurrieron al inicio de la temporada de 1971. Trabajando en el bullpen, permitió 3 carreras (una limpia) en 2.1 innings contra baltimore el 18 de abril. Entonces fue llamado en el undécimo inning contra Minnesota el 24 de abril, con el juego empatado a 8. Concedió boleto a Cesar Tovar y cometió error ante toque de sacrificio de Rod Carew, para colocar corredores en tercera y segunda base. Caminó intencionalmente a Tony Oliva y luego Harmon Killebrew rompió el empate con sencillo impulsor de dos carreras. Rick Renick agregó otra carrera mediante elevado de sacrificio antes que Burbach saliera del inning. Cargó con la derrota. Alrededor de un mes despues los Yankees enviaron a Burbach a Baltimore por el pitcher Jim Hardin.
Baltimore asignó a Burbach al Rochester AAA, y tuvo marca de 7-2 como pitcher todoterreno, aunque con efectividad de 4.84. En febrero de 1972, Baltimore lo cambió a Detroit por el segunda base John Donaldson. Renunció a los Tigres en la primavera cuando le dijeron que los Tigres probar con pitcher más jovenes (en ese momento Burbach tenía 24 años), pero reconsideró en junio, al firmar un contrato de ligas menores con Minnesota. Pitcheó 33 juegos como relevista para su equipo AAA de Tacoma, con marca de 2-1, 1 salvamento y 4.50 de efectividad. Lo intentó con San Luis en 1973 pero decidió retirarse a la edad de 25 años.
En partes de tres temporadas, Burbach tuvo marca de 6-11 y 4.48 de efectividad en 37 juegos, incluyendo 28 aperturas. Completó 2 juegos y tuvo un blanqueo. En 160.1 innings, ponchó 95 bateadores y concedió 116 boletos, para un WHIP de 1.6. Burbach también tuvo marca de 38-54 y efectividad de 3.69 en 7 temporadas de ligas menores.
“Me fui del beisbol porque veía a muchos tipos que todavía jugaban pelota AAA cuando ya estaban bien avanzados en sus treinta, así que pensé que mejor me iba a buscar algo mejor que hacer”, dijo Burbach en una entrevista de 1976. Se fue a Johnson City con su familia. Obtuvo un título en educación secundaria en East Tennessee State University pero terminó trabajando en ventas para Lubricating Engineering, una firma de lubricantes industriales en Fort Worth, Texas. Luego se retiró del Buffalo Valley Golf Course. Él y su difunta esposa Wanda, con quien se casó en 1985, eran ávidos golfistas y jugaban frecuentemente juntos en torneos. Burbach también fue precedido en fallecer por su hija Stephanie. Le sobreviven su hijo, Zane y el resto de la familia.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Mayo 12, 2026.
Nota del traductor: Burbach actuó con Cardenales de Lara en LVBP en la temporada 1971 - 1972. 17 JJ. 1 JC. 1 JG. 10 JP. 122 IP. 106 HP. 45 CL. 65 K. 51 BB. 3.32 EFC.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Mejores Jardineros Derechos del Beisbol de acuerdo a datos crudos.
Tomando en cuenta a los rightfielders que ocupan los primeros 15 puestos de las categorías defensivas: Asistencias, Outs y Dobleplays, se clasifico a quienes aparecen mejor ubicados en las tres estadísticas.
El jardinero derecho mejor ubicado en las tres categorías es Paul Waner (1926-1945. Piratas de Pittsburgh, Dodgers de Brooklyn, Bravos de Boston, Yankees de Nueva York) quien ocupa el tercer lugar en asistencias con 238 en 20 temporadas. Primero en outs con 4533. Cuarto en dobleplays con 54-
En segunda casilla se encuentra Roberto Clemente (1955-1972. Piratas de Pittsburgh). 18 temporadas. 19921.1 innings. Segundo en asistencias con 256. Segundo en outs con 4459. Undécimo en dobleplays con 40.
Tercer lugar para Mel Ott (1926-1947. Gigantes de Nueva York) 22 temporadas. Cuarto en asistencias con 235. Décimo en outs con 3767. Segundo en dobleplays con 59.
En cuarto puesto aparece Dwight Evans (1972-1991. Medias Rojas de Boston, Orioles de Baltimore). 20 temporadas. 17736.2 innings. Décimo quinto en asistencias con 155. Tercero en outs con 4247. Noveno en dobleplays con 42.
El quinto espacio es para Hank Aaron (1954-1976. Bravos [Milwaukee, Atlanta], Cerveceros de Milwaukee. 23 temporadas. 18878 innings. Noveno en asistencias con 179. Cuarto en outs con 4161. Décimo quinto en dobleplays con 39.
Recopilación:Alfonso L. Tusa C. Mayo 13, 2026.
Bobby Cox, Uno de los Mejores Managers del Beisbol, fallece a los 84 años de edad.
Llevó a los Bravos de Atlanta a la victoria en los 1990s y luego fue ingresado al salón de la fama por su liderazgo.
Richard Goldstein. The New York Times. Mayo 09, 2026.
Bobby Cox, el manager del salón de la fama que llevó a los Bravos de Atlanta a cinco banderines de la Liga Nacional y un campeonato de Serie Mundial en los 1990s y fue clasificado cuarto entre los managers de ligas mayores con más victorias vitalicias, falleció este sábado 9 de abril en Marietta, Ga.
El equipo anunció el deceso pero no suministro más detalles. Cox tuvo un ataque en 2019 que deterioró el uso de su brazo derecho.
Cox fue un pelotero de ligas mayores cuya carrera consistió en dos temporadas, principalmente como tercera base, con los Yankees en 1968 y 1969, Bateó .225 en 220 juegos y fue afectado por problemas en las rodillas.
Encontró su nicho como manager, más que todo con los Bravos en dos períodos que rodearon una etapa con los Azulejos de Toronto. Fue inducido al Salón de la Fama en 2014 como “uno de los managers más exitosos de la historia”, por llevar a los Bravos a prevalecer en los 1990s.
Las 2504 victorias de Cox en 29 temporadas han sido superadas solo por otros tres dirigentes: Connie Mack, con 3731, dirigiendo a los Atléticos de Filadelfia por 50 años, seguido por John McGraw con 2763 y Tony La Russa con 2728. Cox fue elegido manager del año cuatro veces por la Baseball Writers’ Association of America.
Los Bravos de Cox presumían de un fuerte pitcheo, más notablemente de los inquilinos del Salón de la Fama Tom Glavine, Greg Maddux y John Smoltz. Sus equipos de Atlanta ganaron 14 campeonatos divisionales seguidos, desde 1991 hasta 2005, una huelga de peloteros cercenó la temporada de 1994.
Pero no lograron su primer campeonato de Serie Mundial hasta 1995, cuando vencieron a los Indios de Cleveland en seis juegos, el juego decisivo fue una victoria 1-0 con un blanqueo de un imparable de Glavine y un jonrón de David Justice en el sexto inning.
Los Bravos fueron superados en la Serie Mundial de 1991 por los Mellizos de Minnesota, en la de 1992 por Azulejos de Toronto, y en las de 1996 y 1999 por Yankees de Nueva York.
Luego que los Bravos alcanzaran el título de la Serie de 1995, Cox expresó resentimiento hacia las frecuentes referencias de años previos de que él nunca había alcanzado el pináculo del beisbol.
“De eso es todo lo que hablan”, le dijo a The New York Times. “Fran Tarkenton nunca ganó un Super Tazón. Él es uno de los mariscales de campo más grandes de la historia. Él habla de tener poca fortuna ocasionalmente, también”.
Cox se consideraba un manager de los peloteros y era muy querido por sus equipos.
“Puedo trabajar con un pelotero hasta hacerlo tan bueno como cualquiera en el mundo”, le dijo a The Times durante la Serie Mundial de 1999. “Pero ciertamente, cuando nos despedimos, nadie sabe nada ni tiene porque enterarse de eso. Al menos en la mayoría de los casos”.
Robert Joe Cox nació el 21 de mayo de 1941 en Tulsa, Okla., y creció en Selma, Calif., cerca de Fresno. Su padre, J.T. Cox fue electricista de una compañia de bombeo, y su madre, Willie Mae (Hendrix) Cox, era empleada en una tienda.
Bobby jugó para el equipo de beisbol de su escuela secundaria, y la organización de los Dodgers de Los Angeles lo firmó en 1959 como agente libre amateur. Permaneció en las ligas menores hasta que los Yankees lo obtuvieron en un cambio de 1967 desde la organización de los Bravos. Debutó en las ligas mayores el año siguiente.
Cox dirigió en el sistema de Granjas de los Yankees desde 1971 hasta 1976. Entonces se convirtió en coach de primera base de los Yankees, a las ordenes del manager Billy Martin, en 1977 cuando el equipo venció a los Dodgers en la Serie Mundial
Remplazó a Dave Bristol como manager de los tambaleantes Bravos en 1978. La única temporada ganadora de los Bravos con Cox llegó en 1980, cuando su marca fue de 81-80. Fue despedido luego de la temporada de 1981 acortada por la huelga.
Tuvo más éxito al dirigir a los Azulejos, los cuales habían llegado a la como equipo de expansión en 1977. Los condujo a una marca de 99-62 en 1985, aunque perdieron ante los Reales de Kansas City en el séptimo juego de la serie de campeonato luego de ir ganando 3 juegos a 1.
Cox renunció después de eso, entonces asumió como gerente general de los Bravos desde 1985 hasta 1990. Durante esa estadía, drafteó al tercera base Chipper Jones, otro futuro inquilino del Salón de la Fama, y trajo en un cambio a Smoltz.
Cox reemplazó a Russ Nixon como manager de los Bravos en junio de 1990 mientras seguía como gerente general. John Schuerholz se encargó de la oficina principal después de esa temporada, y probaron ser un tandem altamente exitoso.
Mientras 1995 fue una temporada triunfal para Cox, él estuvo en las noticias relacionado con un complicado asunto familiar en mayo de ese año. Su esposa, Pamela, pidió que la policía fuese a su hogar después que discutieron una noche después de un juego.La policía dijo que ella le contó a un oficial que su esposo la había golpeado en el rostro. Cox fue arrestado por un cargo de agresión, pero lego fue liberado rápidamente tras pagar una fianza de 1000 $.
El día siguiente, en una conferencia de prensa arreglada por los Bravos, Pamela se retractó de su alegato. En virtud de un acuerdo judicial, Cox se inscribió en un programa de terapia para control de la ira y su esposa asistió a un programa para mujeres maltratadas.
Él y su esposa Pamela (Boswell) Cox, tuvieron tres hijas. Él también tuvo otros cinco hijos de un matrimonio previo, con Mary Xavier, que terminó en divorcio. La lista completa de sobrevivientes no estuvo disponible de inmediato.
Cox se retiró como manager de los Bravos después de la temporada 2010, pero continuó trabajando como consejero. También se convirtió en ejecutivo de un banco en el area de Rome, Ga.
Aparte de la columna de triunfos y derrotas, Cox impuso una marca en una estadística arcana, al haber sido expulsado de 162 juegos mucho antes que los retos de los managers a las sentencias más cuestionadas pudieran ser revisadas en repeticiones de video, evitando las discusiones más acaloradas.
La mayor parte del tiempo, Cox protegía a sus peloteros de ser expulsados al cargar con su ira, y evidentemente no había resentimientos de parte de los árbitros.
“Los árbitros le tienen el mayor respeto a Bobby Cox”, le dijo el árbitro Rich García a The Asociated Press en 2007. “Lo que ocurre una noche no se traslada a la siguiente”.
Como lo dijera el árbitro Bob Davidson, “Si yo fuese pelotero, quisiera jugar para Bobby Cox”.
Traducción: Alfonso L. Tua C. Mayo 12, 2026.
Nota del traductor: Bobby Cox actuó con Cardenales de Lara (1967-1968, 1968-1969 y Leones del Caracas 1969-1970)
En la campaña 1967-1968: 57 JJ. 213 VB. 51HC. 9 2H. 1 3H. 9 HR. 20 CA. 39 CI. .239 AVG.
Fue manager de Cardenales de Lara. Temporadas: 1974-1975, 1975-1976 y 1976-1977.
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