domingo, 14 de junio de 2026

La palabra cobertizo

Colum McCann. The New Yorker. Diciembre 29-12 2014
  Cada vespertina, cuando mi padre llegaba a casa de su trabajo como editor de artículos en un periódico de Dublin, desaparecía en su cobertizo de escritura. Para llegar allá había que encogerse a través del cajón del carbón, la podadora de grama, latas de kerosene y pintura y viejas piezas de bicicleta. El cobertizo siempre olía a humedad, como si la lluvia se hubiese escapado de la alfombra. Los estantes de libros se inclinaban. El techo bajo y crujiente tenía una luz opaca con un sombrero de un gris de nube irlandesa.  Desde la casa, yo podía oir el tic-tac del tipeo con dos dedos. El estallido de la campanita. El rugido del rodillo que avanzaba la página. Todo sonaba como una débil forma de aplauso. Los libros de mi padre, "The World of Sean O'Casey", "The Wit of Oscar Wilde", "All the World's Roses", "The Fighting Irish", descansaban sobre la mesa de café en lo que llamábamos la sala D & D: reservada para lo inerte y dignificado. Los libros no significaban mucho para mí. Yo quería ser lo que querían los otros chicos; futbolista profesional. En su juventud, mi padre había sido portero de futbol semiprofesional. Nada del otro mundo. Era suplente en el Charlton Athletic, en Londres, le pagaban diez chelines y 6 peniques semanales. Lo que él recordaba más era tener que pulir los zapatos de los jugadores regulares, y barrer los excrementos de rata de la cantina en la mañana. Nunca jugó en el primer equipo, pero no lo veía como un fracaso, sino como una aventura con limitaciones. Regresó a Dublin, tuvo una familia, y empezó a escribir. Una noche de invierno, cuando yo tenía nueve años de edad, él vino a mi habitación, con un paquete de papeles bajo el brazo, algunos de ellos de un metro de largo. (Como Kerouac, él usaba largos rollos de papel industrial en su Olivetti). Era una copia al carbón de lo que había estado escribiendo durante las semanas recientes: un libro para niños titulado "Goals for Glory". ("Goles de Gloria")  "¿Te atreverías a leerlo? Dime si es horroroso o no". Lo leí a velocidad de relámpago. Georgie Goode era un infeliz muchacho gitano, de quince años, con cabello negro largo. Él pasaba alrededor de las tierras bajas de Inglaterra en una caravana caótica, con un padre que algunas veces estaba ahí, y otras no. Georgie no tenía dinero para comprar botines de futbol, por lo que se resbalaba en el lodo con sus zapatos de goma. Este era el tema del mito de los niños, Georgie tenía visión para encontrar la red y un pie izquierdo cual relámpago, pero todo parecía previsible.  Años después, leería a James Joyce y reconsideré la idea de que la literatura podría "recrear la vida fuera de la vida", pero en aquel entonces lo que me impactaba era que del destartalado cobertizo de mi padre pudiera emerger otro muchacho, tan real para mí como el polvo acumulado en mis propios botines de futbol. Esto era un nuevo territorio: el imaginado regreso a la vida.. La máquina de escribir de mi padre me sonaba diferente a hora. Más y más, me desaparecí entre los libros.
Cuando "Goals of Glory" fue publicado, el año siguiente, llevé la portada a la escuela. Mi profesor, Mr. Kells, leía un capítulo entero en voz alta cada tarde de viernes, el momento de la semana escolar cuando todos están pendientes de escapar. Nos sentábamos en nuestro salón prefabricado y esperábamos por él.  En el último capítulo, el equipo de  Georgie tenía que vencer al equipo rival, Dale Rovers. A Georgie le habían regalado un par de botines de futbol nuevos. Se decidiría el campeonato. Yo ya conocía el desenlace, pero mis compañeros de clase no. Estaban empinados en sus pupitres. Por supuesto, Georgie comenzó el juego muy mal, y por supuesto se adaptó a sus botines nuevos, y por supuesto su padre llegó tarde para animarlo, y por supuesto la tristeza crecía, como siempre lo hace en una buena historia.  Nunca olvidaré a Christopher Howlett, mi compañero de asiento pelirrojo, saltando como en una oración ante un ataque aereo, mientras Mr. Kells se acercaba a la página final. Georgie marcó el gol de la victoria. El salón de clases hizo erupción. El niño del cobertizo de mi padre, esa maraña de cabellos que había salido detrás de una cinta de máquina de escribir, salió con nosotros fuera del portón de la escuela, hacia Mart Lane, a través del estanque, y hacia el campo detrás de Dunnes Stores, donde, con un pesado balón de cuero en nuestros pies, todos nos convertimos en Georgie, por lo menos por uno o dos minutos.  Tal euforia pocas veces dura, pero la nostalgia por ella permanece. Mi mundo había cambiado lo suficiente para saber que trataría de escribir sobre un personaje, no un Georgie, pero quizás un padre, o un hijo.  Pocos años después, cuando yo era adolescente, mi padre me sentó en el cobertizo y recitó, de memoria "This Be the Verse" de Philip Larkin: "Tus padres te la hacen pasar mal/ Ellos pueden decir que no, pero lo hacen". Y supe lo que él trataba de decir, pero también sabía que algunas veces, solo algunas veces, el padre que tienes es el padre que quieres.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Diciembre 30, 2014.

sábado, 13 de junio de 2026

Cuarteto de veintenas. (Cuarenta años de aquella temporada fulgurante de Jim Palmer, Mike Cuellar, Dave McNally y Pat Dobson)

La forma como los Orioles de Baltimore derrotaron a los Rojos de Cincinnati en la Serie Mundial de 1970 me hizo esperar día a día el inicio de la temporada de Grandes Ligas de 1971. Los oropéndolas de Earl Weaver era un equipo de gran defensa, pitcheo excepcional, además de una ofensiva respetable. En 1969 sólo los milagrosos Mets fueron capaces de arrebatarles el Clásico de Octubre. Para 1971 todo indicaba que los pajaritos sonrientes regresarían a la Serie Mundial. Por mi parte abrigaba muchas esperanzas de que Cincinnati pudiera desquitarse, quería ver a David Concepción consagrándose ante los Orioles.  Sin embargo el único pitcher con marca positiva fue Don Gullett (16-12). Los Rojos terminaron cuartos en la División Oeste de la Liga Nacional, que fue comandada por los Gigantes de San Francisco. Steve Blass (15-8) y Dock Ellis (19-9)  destacaban en el cuerpo de lanzadores de los Piratas de Pittsburgh. Pero los escopeteros de Baltimore lucían inmensos. Mike Cuellar, Dave McNally, Pat Dobson y Jim Palmer ganaban y ganaban y ganaban. Baltimore derrotó a los Atléticos de Oakland 3 juegos a 0 por el banderín de la  Liga Americana. Los Piratas vencieron a los Gigantes de san Francisco 3 juegos por 1. Los Piratas tenían a Roberto Clemente, a Willie Stargell, a Richie Hebner, Al Oliver, Manuel Sanguillén y los pitchers habían tenido una buena temporada. Sin embargo estaba consciente que los Orioles con Brooks y Frank Robinson, Paul Blair, Mark Belanger, Elrod Hendricks y Andy Etchebarren, pero sobre todo aquel incandescente cuarteto de lanzadores de Cuellar, McNally,  Dobson y Palmer, iba a vender muy cara su derrota en aquella Serie Mundial.
El 09 de junio de 1971 los Mellizos de Minnesota llegaron al Memorial Stadium para enfrentar a los Orioles y a Cuellar. Jim Kaat abrió por los Gemelos. En el segundo inning Frank Robinson se embasó por error del tercera base Harmon Killebrew. Merv Rettenmund lo llevó a segunda con toque de sacrificio al pitcher. Dave Johnson elevó al centro. Etchebarren remolcó a Robinson con doblete a la izquierda. Orioles 1 – Mellizos 0. En el cuarto inning Leo Cárdenas la sacó de cuadrangular . Orioles 1 -  Mellizos 1. Cuellar retiró los últimos 10 bateadores del juego. En el cierre de la décima entrada, Don Buford sencilleó a la izquierda. Blair elevó a la derecha. Brooks Robinson elevó a la derecha. Frank Robinson trajo la carrera del triunfo con doble a la derecha. Kaat lanzó 9.2 innings. Enfrentó 40 bateadores. 11 imparables. 2 carreras, 1 limpia. 0 boletos. 6 ponches. Cuellar lanzó 10 innings. Enfrentó 36 bateadores. 4 hits. 1 carrera limpia. 4 boletos. 4 ponches. “Cuellar tenía un screwball que era un lanzamiento muy poco visto en Grandes Ligas por aquella época. Me sorprendía mucho la fuerza que Cuellar le imprimía a este envío. Era un potro loco. Así lo llamábamos. La gente olvida lo bueno que era Mike Cuellar”, dijo Jim Palmer en un entrevista reciente. En 1971 Cuellar dejó marca de 20 ganados y 9 perdidos. 3.08 de efectividad. 38 juegos como abridor. 21 juegos completos. 4 blanqueos. 292.11 innings. 250 hits. 111 carreras. 100 limpias. 30 jonrones. 78 boletos. 1 boleto intencional. 124 ponches. 1 golpeado. 0 balk. 3 wild pitches. 1166 bateadores enfrentados. 1.122 whip. 7.7 hits por cada 9 innings. 0.9 jonrones por cada 9 innings. 2.4 boletos por cada 9 innings. 3.8 ponches por cada 9 innings. 1.59 ponches por cada boleto. Cada vez que Cuellar lanzaba por los Orioles parecía que ya tenían medio juego ganado antes de empezar. Se le notaba una seguridad pasmosa en el montículo ante cualquier equipo.
 Si el que estaba en el montículo era McNally entonces había que prepararse para ver un concierto de curvas y cambios. Al final del juego los Orioles siempre tenían más carreras que el contrario. Una vez que los Orioles ganaron la División Este de la Liga Americana y vencieron a los Atléticos de Oakland en la Serie de campeonato. El solo hecho de contar con aquel cuarteto de escopeteros me hacía pensar que volverían a ganar la Serie Mundial. El primer juego de aquella serie se jugó el 09 de octubre de 1971 en Memorial Stadium. Dave McNally versus Dock Ellis. En el segundo inning los Piratas marcaron 3 carreras, las tres inmerecidas por marfiladas de Belanger y Hendricks. En el cierre del inning Frank Robinson la sacó de jonrón para informar que Baltimore estaba vivo. En el cierre del tercero Belanger sencilleó al centro. McNally se ponchó. Buford sencilleó a la derecha. Rettenmund la sacó de jonrón. Orioles 4 Piratas 3. Mientras tanto McNally no permitió una carrera más y partir del tercer inning no recibió ningún imparable, entre ese inning y el noveno retiró 19 bateadores en fila, sólo un error de Belanger ante rodado de Sanguillén le impidió tener una seguidilla más larga. Buford jonroneó en el cierre del quinto para darle cifras definitivas al marcador. McNally lanzó 9 innings. 3 hits. 3 carreras. 0 limpias. 2 boletos. 9 ponches. 35 bateadores enfrentados. Ellis lanzó 2.1 innings. 4 hits. 4 carreras limpias. 1 boleto. 1 ponche. 2 jonrones. 12 bateadores enfrentados. Bob Moose lanzó 3.2 innings. 3 hits. 1 carrera limpia. 4 ponches. 1 jonrón. 14 bateadores enfrentados. Miller lanzó 2 innings. 3 hits. 0 carreras. 0 boletos. 1 ponche. 9 bateadores enfrentados. Jim Palmer describía a McNally como el silencioso del cuarteto. “Era un tipo tenaz y muy terco. Ganó 20 juegos 4 veces. Cuando yo estaba lesionado me sentaba en la tribuna a observarlo, aprendía mucho de pitcheo viéndolo lanzar”. La actuación de McNally en 1971: 21 victorias. 5 derrotas. 2.89 efectividad. 30 juegos. 30 aperturas. 11 juegos completos. 1 blanqueo. 224.1 innings. 188 hits. 75 carreras. 72 limpias. 24 jonrones. 58 boletos. 2 boletos intencionales. 91 ponches. 5 golpeados. 0 balk. 5 wild pitches. 899 bateadores enfrentados. 1.097 whip. 7.5 hits por cada 9 innings. 1 jonrón por cada 9 innings. 2.3 boletos por cada 9 innings. 3.7 ponches por cada 9 innings. 1.57 ponches por cada boleto.  Earl Weaver dijo una vez de él. “Dave McNally era un competidor increíble. Trabajaba con audacia e inteligencia. Le gustaba prepararte con un cambio, burlarse de ti con esa tremenda curva y entonces te lanzaba la recta. Además era todo un caballero. Era el tipo de muchacho que hubieses querido que fuera tu hijo”.
 El 27 de julio de 1971 los Atléticos de Oakland llegaron al Memorial Stadium para enfrentar a los Orioles. Jim Catfish Hunter abrió por Oakland y Pat Dobson por Baltimore. Sólo en el quinto inning Oakland pudo conseguir su primer imparable, sencillo de Dick Green al centro. Sólo en el segundo y el octavo innings Dobson tuvo dos corredores en circulación primero por error y boleto y luego por sencillo y boleto. Los Orioles marcaron su rayita en el quinto mediante boleto a Rettenmund, robo de segunda. Boleto a Dave Johnson y doble de Clay Dalrymple a la derecha. Dobson lanzó 9 innings. 4 hits. 0 carreras. 2 boletos. 13 ponches. 33 bateadores enfrentados. Hunter lanzó 7 innings. 4 hits. 1 carrera limpia. 8 boletos. 8 ponches. 33 bateadores enfrentados. Darold Knowles concedió 1 boleto. Rollie Fingers lanzó 1 inning. 0 hits. 0 carreras. 0 boletos. 0 ponches. 2 bateadores enfrentados. En 1971 Dobson dejó los siguientes registros: 20 ganados. 8 perdidos. 2.90 efectividad. 38 juegos. 37 aperturas. 18 juegos completos. 4 blanqueos. 1 salvado. 282.1 innings. 248 hits. 104 carreras. 91 limpias. 24 jonrones. 63 boletos. 2 boletos intencionales. 187 ponches. 2 golpeados. 0 balk. 6 wild pitches. 1134 bateadores enfrentados. 1.102 whip. 7.9 hits por cada 9 innings. 0.8 jonrones por cada 9 innings. 2 boletos por cada 9 innings. 6 ponches por cada 9 innings.  2.97 ponches por boleto. “Dobson era un espíritu libre capaz de cambiar velocidades como el mejor. Podía sacarte out de tres maneras diferentes. Era muy divertido”, dijo Jim Palmer.
El 04 de mayo de 1971 los Orioles recibieron en Memorial Stadium a los Angelinos de California. Jim Palmer abrió por los oropéndolas y Tom Murphy por los querubines. En el primer inning los Angelinos se fueron adelante 1-0 con cuadrangular solitario del inicialista Jim Spencer. Baltimore se fue arriba 3-1 en el cierre del cuarto tramo con sencillo de Don Buford, dobletes de Mark Belanger y Boog Powell y sencillo de Frank Robinson. En lo sucesivo Palmer dispersó 6 imparables, 4 boletos y un golpeado para mantener sin anotaciones a los Angelinos en el resto del partido. En el sexto los Orioles mezclaron un pelotazo a Brooks Robinson, boleto a Elrod Hendricks y sencillo impulsor de Palmer para darle a la pizarra cifras definitivas. Baltimore 4 – Angelinos 1. Palmer lanzó 9 innings. 1 carrera limpia. 7 hits. 4 boletos. 1 golpeado. 7 ponches. 39 bateadores enfrentados. Murphy lanzó 6 innings. 7 hits. 4 carreras limpias. 2 boletos. 1 ponche. 27 bateadores enfrentados. Mel Queen lanzó 2 innings. 2 hits. 0 carreras. 1 boleto. 1 ponche. 1 golpeado. 9 bateadores enfrentados. Las estadísticas de Palmer en 1971: 20 ganados. 9 perdidos. 2.68 efectividad. 37 juegos iniciados. 20 completos. 3 blanqueos. 282 innings. 231 hits. 94 carreras permitidas. 84 limpias. 19 jonrones. 106 boletos. 6 boletos intencionales. 184 ponches. 4 golpeados. 2 balks. 8 wild pitches. 1165 bateadores enfrentados. 1.195 whip. 7.4 hits por cada 9 innings. 0.6 jonrones por cada 9 innings. 3.4 boletos por cada 9 innings. 5.9 ponches por cada 9 innings. 1.74 ponches por boleto. “Jim Palmer es el pitcher situacional más grande que haya visto. Sólo permite que lo venzan con un hit y una carrera a la vez. La mayoría de los jonrones que acepta son solitarios porque sólo viene por el medio cuando las bases están vacías”. Ray Miller coach de pitcheo de los Orioles.  El único otro equipo en las historia de las Grandes Ligas en tener un cuarteto de ganadores de al menos 20 juegos en una temporada, fueron los Medias Blancas de Chicago en 1920: Red Faber ganó 23 juegos. Lefty Williams 22. Dickie Kerr y Eddie Cicotte 21 cada uno.  Al final Steve Blass terminó venciendo a los Orioles y a Mike Cuellar en el séptimo  juego de la Serie Mundial. El juego terminó 2-1 y exigió que Blass lanzara un juego de 4 hits, 2 boletos y 5 ponches. Además de un jonrón de Roberto Clemente.
Alfonso L. Tusa C. Junio 12, 2011.

miércoles, 10 de junio de 2026

Tom Seaver. El Arte de Pitchear

El lanzador del Salón de la Fama Tom Seaver, discute sobre su tema favorito.
 Marty Noble. New York Newsday. Baseball Digest. Julio 2003.
 Tom Seaver, indiscutiblemente el pelotero más importante en la historia de los Mets de Nueva York recibió el porcentaje más alto de votos de la historia (hasta ese momento) en una elección de inducción al Salón de la Fama, 98.6, en 1992.   Él es ampliamente reconocido como un pitcher de extraordinario alto intelecto que combinó los componentes físico y mental, para producir una carrera estelar, de 311 victorias, 61 blanqueos, 3640 ponches y 2.86 de efectividad. Seaver ganó el premio Novato del año de la Liga Nacional y tres veces el premio Cy Young y fue ganador de al menos 20 juegos en una temporada cinco veces. Recientemente Seaver conversó acerca de una de sus pasiones __el pitcheo como una forma de arte.   Pregunta: Usted habla elocuentemente del pitcheo, con mucha pasión y apreciación. ¿Siempre sintió que esa experiencia era algo que iba más allá del reto atlético?   Seaver: No más allá de lo atlético pero sí como parte de ello, una parte que podía ser apreciada con eso se desmenuzaba en sus componentes.   Pitchear puede ser como crear arte. Se empieza con un lienzo en blanco. Una experiencia totalmente creativa. Sin reloj. Hay reglas, hay límites, pero hay libertad entre ellos. No te das cuenta cuando empiezas.  Pero si eres lo suficientemente afortunado y bueno para hacerlo bien por mucho tiempo, algo encaja y tu nivel de apreciación  sube hasta un nivel más alto y entiendes lo que haces y todo el potencial que hay en el proceso. Mientras más avanzas, más triunfas y aprendes,  la apreciación  y la comprensión son mayores.   Pregunta: Armas, cerebro, corazón y en su caso, piernas; ¿en que proporción?   Seaver: Cada uno te apoya cuando estás en el montículo.  Algunos días necesitas más corazón y cerebro.  A veces el cerebro dice que tu brazo tiene más de lo que necesitas, a veces el brazo le dice al cerebro que debe encargarse de la situación. D vez en cuando cada parte tiene que trabajar sobre tiempo.   P: ¿Cuándo en su carrera empezó a masticar eso?   Seaver: Probablemente en la segunda mitad. Hay dos partes maravillosas para llegar allí. Tienes que tener la larga experiencia física antes de apreciar el aspecto mental, antes de tener algo en lo que puedas respaldarte.  No te percatas la primera vez que te apoyas en lo que sabes más que en lo que tienes, pero ocurre y si reflexionas dices: “Epa, superé esto sin mis mejores pitcheos”.   Todos han pitcheado sin nada en la bola. Y cuando tienes 22 años no estás tan bien equipado como el tipo de 34 a quien le queda poco en el beisbol.  Cuando yo estaba con los Medias Blancas, me estaba poniendo  a punto para una apertura con el coach de pitcheo Dave Duncan. Yo estaba calentando cuando Duncan me dijo que no tenía mis mejores envíos esa noche. Bien, ¡yo sabía eso! Lo miré y dije: “Ya se me ocurrirá algo”. Y lo hice. No estuve muy bien, pero salí adelante.
  Para la época cuando yo tenía 37, 38, había pasado mucho tiempo pitcheando, preparándome para pitchear y revisando como había pitcheado. Si vas a ser consistentemente exitoso, aprendes en alguna parte de la página uno que los ponches y los grandes desafíos, todas esas cosas que le gusta ver a la gente, son básicamente decoración de vitrina. Si tienes o no tus mejores envíos ese día, lo que tienes que saber es que o quien puede vencerte y entonces lo evitas.  Decides días antes de pitchear a quien no le vas a permitir que te supere y entonces planificas. Antes de determinar como ganar, más te vale eliminar la forma de perder. Hice eso cuando gané mi juego 300 en Yankee Stadium el 4 de agosto de 1985. Identifiqué a Don Mattingly y Dave Winfield como los tipos que podían vencerme. Winfield viene a batear en el octavo inning. Tengo una ventaja de 4-1, pero él tiene dos en bases con dos outs. No empecé a planificar en ese momento. Lo había hecho días antes. Lo llevé a cuenta de 3 y 2 y le lancé el cambio de velocidad.   Él era un bateador agresivo. Pensé que sabía lo que él quería hacer en esa instancia. Pensé que el plan tenía méritos. Ahora que estoy listo con mi plan, Carlton Fisk me pide la curva, sin dudas mi peor pitcheo. Mientras empiezo mi lanzamiento, me digo: “Que escogencia de pitcheo tan perfecta. Genio”. Consigo el strike. Así que estoy a mitad de camino en una parte de lo que quiero__3 y 2. Le lanzó una y otra vez adentro, y llego a la cuenta de 3 y 2. Si hace swing a lo que le estoy lanzando adentro, el batazo sale un foul. Si no lo hace, estoy acercándome a la cuenta de 3 y 2. Estoy ahí. Y ahí están 55.000 personas en los asientos preguntándose que viene ahora. Hay otros 30 en cada dugout preguntándose. Y los comentaristas y todo el mundo están curiosos. Cambio de velocidad. Hace swing y falla. El plan funciona. Hay que estar preparado.   Cuando todo termina, miré todo como pinceladas en una pintura. El número 300 no fue el tercer strike ante Winfield en el octavo. Fueron todos los pitcheos que lancé y lo que pensé antes de hacerlos y las decisiones sobre quien me vencería. Es una imagen más grande. Y entonces, al final de la temporada, hasta ese juego es parte de una imagen mucho más grande.  P: ¿Usted pinta?   Seaver: No, dibujo.  P: ¿Piensa pintar?  Seaver: Está en mi lista.  P: ¿Le funciona bien su intelecto de beisbol?   Seaver: Si. Pude haber dicho más sobre eso. No estoy solo.  Los pitchers que han tenido mucho éxito, ninguno lo hizo solo con el brazo y las piernas.  Greg Maddux de seguro lo tiene. Él y yo podemos explicarlo diferente de Steve Carlton o Bob Gibson. Catfish Hunter tuvo que haberlo tenido. Lo entendía.   P: Aún cuando el pitcheo le haya dado tanta satisfacción ¿habría jugado usted otra posición?   Seaver: Seguro. Me hubiese gustado ser shortstop y batear .325.   P: ¿Qué lo detuvo?   Seaver: Cuando  los otros empezaron a ponerle efectos giratorios a los pitcheos que me hacían.
P: Usted mencionó aprender a ganar como el paso que seguía a eliminar las fuerzas que te pueden vencer. ¿Los relaciona usted?   Seaver: Es el próximo paso natural. No importa cuanto te prepares, hay obstáculos que no puedes anticipar, y tienes que tener una manera de escapar. A veces encuentras cosas que no sabías estaban disponibles. Es casi imposible explicar de donde vienen. Es como la pornografía. No puedo definirlo, pero lo conozco cuando lo veo. Lo percibo. Lo huelo.   Tuve un juego contra los Medias Rojas de Boston, 1984…Yo tenía 36, 37. Tenía las bases llenas con un out y venían Mike Easler y Tony Armas. No tenía plan excepto que no les iba a regalar nada. Seis pitcheos, todos rectas, dos ponches. Todo lo que sabía era que tenía seis envíos de cuatro costuras. Eso era todo.”Úsalos aquí”. Cuando regresé al dugout, le dije a Fisk. “No cuentes con ninguno más de esos pitcheos “La municiones se agotaron”.   Conseguí mi meta ese día. Tenía la oportunidad de ganar. Y esa era siempre mi meta principal __ganar. Ese es el pensamiento básico de Gil Hodges y Rube Walker: “Colócate donde puedas ganar. Ponte ahí”.   Yo tenía un objetivo mínimo __siete innings y no más de tres carreras limpias o sucias. Pensaba que tenía oportunidad si conseguía eso. Ahora tenemos una “apertura de calidad”, que trata de tres carreras limpias en seis innings. ¿Calidad? Eso no es lo adecuado, ¿y quieres que los pitchers lancen para eso?   No los estamos ayudando, si dejamos que se conformen con tres carreras en seis innings. Eso es una efectividad de 4.50. Tienen que aprender a buscar su solución. Cuando llegue a los Rojos de Cincinnati en 1977, les dije a un grupo de pitchers jóvenes que leyeran “Goren on Bridge” y aprendieran acerca de fortalezas, debilidades y posibilidades. Muchos de los procesos mentales  son los mismos para el pitcheo. Tuve que buscar como resolver porque me desarrollé tarde físicamente. Tuve que lanzar la bola de tenedor y entendí lo del control. Aprendí a manejarlo __movimiento y control. Solo tienes tres componentes con los que trabajas: velocidad, ubicación y movimiento. Y el menos importante es la velocidad. Cuando gané velocidad, eso hizo una diferencia, por supuesto. Pero yo tenía lo básico precisado.   Hay tipos que entienden la importancia de la ubicación y el movimiento.  Y los que tienen velocidad son especiales, si entienden. Pedro Martínez lo entiende, sin dudas. Roger Clemens, Maddux, Curt Schilling. Se puede ver que lo tienen. Me gusta observarlos…Eso me hace pensar que quiero pitchear.   Pero jugar shortstop todos los días y batear .325 sería divertido. P: Pero ya sabe, todavía usan los pitcheos con efecto giratorio. Seaver. Si.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. 18 marzo 2024. 

domingo, 7 de junio de 2026

Willson Contreras pega jonrón e impulsa 3 en triunfo de Medias Rojas sobre Yankees

Junio 06., 2026,
NUEVA YORK (AP) -- Willson Contreras conectó un jonrón e impulsó tres carreras para guiar el viernes a los Medias Rojas de Boston hacia una victoria 5-3 sobre unos Yankees de Nueva York que colocaron a Aaron Judge en la lista de lesionados por una fractura por sobrecarga en la costilla derecha. Contreras pegó jonrón por segundo juego consecutivo. Su batazo de dos carreras ante Ryan Weathers (2-4) envió la pelota al segundo nivel del graderío del jardín izquierdo, justo dentro del poste de foul en la quinta entrada. El venezolano Conteras conectó además un sencillo dentro del cuadro para romper el empate 1-1 en la tercera entrada. Su compatriota Andrew Monasterio disparó un jonrón en la cuarta y el también venezolano Wilyer Abreu aportó un rodado productor para la décima victoria de Boston en sus últimos 13 juegos como visitante. El ex Yankee Sonny Gray (7-1) permitió tres carreras y ocho hits en 6 1/3 entradas. Gray, quien tuvo dificultades en el Bronx en 2017 y 2018, consiguió su quinta victoria consecutiva desde que regresó de una lesión de isquiotibiales. Danny Coulombe dejó varado a un corredor en la séptima y Justin Slaten necesitó cuatro lanzamientos en una octava perfecta. El cubano Aroldis Chapman otorgó un par de bases por bolas a los emergentes Max Schuemann y Amed Rosario en la novena antes de asegurar su 13er salvamento. Los Yankees perdieron por tercera vez en cuatro juegos desde que Judge sufrió la lesión. Antes del partido, New York informó que el astro sería reevaluado en unas cuatro, cinco o seis semanas.
Transcripción: Alfonso L. Tusa C. Junio 06, 2026.

jueves, 4 de junio de 2026

Una marca de Cesar Tovar en Grandes Ligas.

Yankees de Nueva York 6 - Rangers de Texas 0 Sábado, 31 de mayo de 1975. Arlington Stadium.
Cesar Tovar acumuló cinco juegos donde despachó el único imparable de su equipo ante pitchers como Barry Moore en 1967 (ese año Moore tuvo efectividad de 3.76, con tres juegos completos y un blanqueo en 143.2 innings de labor), Dave McNally en 1969, Mike Cuellar en 1969 (ante ambos pitchers el imparable de Tovar llegó en el noveno inning). Dick Bosman en 1970 (esa temporada Bosman tuvo marca den 16-12, 3.00 de efectividad, siete juegos completos, tres blanqueos, 230.2 innings de labor). Y este de 1975 ante Jim Catfish Hunter.
Apertura del primer inning. Bobby Bonds se poncha. Elliot Maddox conecta doble. Roy White despacha sencilloal centro para impulsar a Maddox. Thurmann Munson batea para dobleplay, de short a segunda a primera. Cierre del primer inning. Cesar Tovar batea roletazo y es out de tercera a primera base. Lenny Randle se poncha cantado. Willie Davis levanta globo al centro. Cierre del tercer inning. Toby Harrah se embasa por error del campocorto Jim Mason. Harrah roba segunda base. Roy Howell salió de short a primera base. Jim Sundberg se ponchó. Tovar elevó a la derecha. En la apertura del cuarto inning. White se apunta sencillo de piernas con toque por tercera base. Munson conecta imparable. (White pasa a la intermedia). Chris Chambliss batea para dobleplay (de primera a campocorto a pitcher). White llega a tercera base. Graig Nettles sencillea a la derecha. White anota. Ed Herrman es out en rodado a primera base. Conclusión del sexto inning. Howell sale de short a primera. Sundberg también falla de short a primera. Tovar sencillea al centro. Randle eleva a la izquierda. En el séptimo inning los Yankees marcaron otras cuatro carreras amparados en los maderos de Bonds, White y Chambliss. En el cierre del noveno inning Sundberg salió de tercera a primera. Tovar falló de segunda a primera. Randle elevó a la izquierda. Catfish Hunter se apunto la victoria en trabajo de nueve innings, 0 carreras, 1 imparables, 4 ponches, 0 boletos. Bill Hands abrió y perdió por los Rangers.
Traductor: Alfonso L. Tusa C. Junio 04, 2026.

lunes, 1 de junio de 2026

Un asunto entre hermanos.

Astros de Houston 4 - Bravos de Atlanta 3. Sábado 29 de mayo de 1976. Atlanta Fulton County Stadium
Los Bravos picaron adelante en el primer inning mediante sencillo de Rowland Office. Marty Pérez la rodó por primera base donde fue out sin asistencia y Office pasó a la intermedia. Skip Jutze cometió passed ball y Office aterrizó en la antesala Jim Wynn negoció boleto. Ken Henderson se embasó por error de Bob Watson. Office anotó (carrera inmerecida. Carrera impulsada para Henderson). Joe Niekro lanza wild pitch y Wynn anota (inmerecida), Henderson pasa a segunda base. Biff Pocoroba se embasa en jugada de selección. Darrell Evans se poncha. Darrel Chaney batea elevado a la izquierda. En la apertura del segundo inning. Watson fue out al batear por primera base. Cheo Cruz negoció boleto. Ken Boswell sencilleó. Cruz avanzó a la intermedia. Jutze la rodó por la antesala y forzaron a Boswell en segunda base. Boswell avanzó a tercera base. Phil Niekro lanza mal a primera base en intento de sorprender a Jutze y Cruz anota (carrera inmerecida). Roger Metzger levanta elevaado a la izquierda. Entre el primero y el sexto inning Joe Niekro retiró 15 bateadores de los Bravos seguidos, Apertura del séptimo inning. Metzger sale de segunda a primera. Joe N iekro descarga cuadrangular. Greg Gross bateó rodado al campocorto. Rob Andrews vio pasar el tercer strike. Houston 2 - Atlanta 2. En la parte alta del octavo inning, Cesar Cedeño negoció boleto. Watson fue out al batear por la intermedia. Cruz despachó doble impulsor de Cedeño. Boswell sencilleó para remolcar a Cruz. Jerry Davanon entró a correr por Boswell.Max León relevó a Phil Niekro. Jutze bateó para dobleplay de segunda a short a primera. En la conclusión del octavo inning. Davanon se quedó jugando tercera base. Perez entregó elevado al centro. Wynn jonroneó. Henderson se ponchó. Pocoroba recibió boleto. Tom Paciorek entró a correr por Pocoroba. Evans batea bombo al centro. Astros 4 - Bravos 3. Por Houston Joe Niekro lanzó ocho inings, tres carreras (una limpia), 3 boletos, seis ponches- Bateó de 3-1, una carrera impulsada, otra anotada. Fue relevado por Ken Forsch en el noveno inning. Niekro se adjudicó la victoria, Forsch el salvamento. Por Atlanta Phil Niekro lanzó 7.1 innings. Cuatro carreras ( 3 limpias), 3 boletos, 2 ponches. Bateó de 2-0. Fue relevado por Max León en el octavo inning. Phil Niekro cargó con el revés. En total los hermanos Niekro se enfrentaron nueve veces en su tráfago por MLB. Los equipos de Joe ganaron cinco de los nueve cotejos.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Junio 01, 2026.

domingo, 31 de mayo de 2026

Revisar cada juego sin imparables de los Astros

Christian Boutwell. MLB.com.Mayo 25, 2026
Tatsuya Imai, Steven Okert y Alimber Santa se combinaron para dejar sin imparables ni carreras a los Rangers de Texas en Globe Life Field este 25 de mayo de 2026, para registrar el décimo octavo juego sin imparables en la historia de los Astros. Los 18 no-hitters de Houston, incluyendo los playoffs, son el tope para cualquier equipo de expansión de MLB agregado desde 1961. Aquí va una retrospectiva de los 18 en la historia de los Astros.
(18)Mayo 25, 2026: Tatsuya Imai (6 IP), Steven Okert (1 IP) and Alimber Santa (2 IP) Astros 9, Rangers 0. Globe Life Field. Luego de una sequía de casi dos años, los Astros logran el primer juego sin imparables ni carreras en las mayores desde septiembre de 2024 al silenciar a los Rangers en Arlington. Imai (seis innings),Okert (uno) y Santa (dos) se combinaron para dejar sin imparables ni carreras a Texas para alcanzar el quinto no-no combinado de Houston. Imai, quien llegó a este juego con efectividad de 8.31 en su primera temporada de ligas mayores luego de ocho temporadas en Japón, concedió cuatro boletos y recetó dos ponches. Okert regaló un boleto pero preservó el juego sin imparables ni carreras en el séptimo inning, luego Santa, en su debut en MLB, cerró con actuación perfecta en el octavo y noveno innings. El catcher fue Christian Vasquez quien además bateó de 4-2 con una carrera empujada y otra anotada. Por los Rangers abrió y perdió el juego Kumar Rocker.
(17)Abril 1, 2024: Ronel Blanco Astros 10, Azulejos 0. Minute Maid Park. Además de dos boletos de George Springer casi simétricos para marcar el juego, uno en la primera aparición al plato, y otra con dos outs en el inicio de la novena entrada, Blanco estuvo perfecto en su octava apertura de grandes ligas. Mientras los Astros no necesitaron que Blanco fuese dominante debido a que despacharon cinco jonrones (incluyendo dos por cabeza para KyleTucker y Yainer Díaz), el pitcher de 30 años de edad estuvo estelar en una salida que también incluyó siete ponches. Este juego también representó el primer triunfo de la carrera del manager Joe Espada, convirtiéndolo en el primer manager en la historia de MLB en conseguir su primera victoria durante un juego sin imparables ni carreras. El catcher de Ronel Blanco fue Yainer Díaz quien bateó de 4-2. Por los Azulejos abrió y perdió Bowden Francis.
(16)Agosto. 1, 2023: Framber Valdez Astros 2, Guardianes 0. Minute Maid Park. Valdez estuvo extremadamente eficiente en su juego sin imparables ni carreras ante Cleveland, solo necesitó 93 pitcheos para alcanzar el histórico logro, 65 de los cuales fueron strikes. Valdéz enfrentó el mínimo de 27 bateadores en el juego, solo permitió un boleto (Oscar González en el quinto inning) que fue seguido por un dobleplay. Valdez quien terminó con siete ponches, también se convirtió en el primer pitcher zurdo de la historia de la franquicía en lanzar un juego sin imparables ni carreras, y el primer pelotero en la historia de la franquicia en lanzar sin hits ni carreras mientras enfrentaba al mínimo de 27 bateadores. Su catcher fue Martín Maldonado quien bateó de 3-0. Por los Guardianes abrió y perdió Gavin Williams
(15)Noviembre. 2, 2022: Cristian Javier (6 IP), Bryan Abreu (1IP, 3K), Rafael Montero (1IP, 1K) and Ryan Pressly (1IP, 1 BB, 1 K) Astros 5, Filis 0. Citizens Bank Park. Javier dominó a los Filis por seis innings, recetó nueve ponches antes de entregar el sin imparables ni carreras al excelente bullpen de Houston. Fue el primer no-hitter combinado en pos temporada y solo el tercero, luego del de Roy Halladay* en la serie divisional de la Liga Nacional de 2010 y el juego perfecto de Don Larsen en 1956. El catcher de Javier y sus relevistas:Christian Vasquez quien bateó de 3-1. Por los Filis abrió y perdió Aaron Nola.
(14)Junio 25, 2022: Cristian Javier (7 IP), Héctor Neris (1 IP, 2 BB) and Ryan Pressly (1 IP, 2K) Astros 3, Yankees 0 Javier ponchó un tope personal de 13 bateadores y concedió un boleto con 115 pitcheos durante siete innings sin imparables ni carreras contra los Yankees antes que Neris y Pressly diesen los toques finales en el tercer no-hitter combinado en la historia de los Astros y su segundo combo ante los Bombarderos del Bronx. Este fue el primer juego sin imparables ni carreras en el nuevo Yankee Stadium, el cual se inauguró en 2009. El catcher de Javier y sus relevistas fue Martín Maldonado, quien bateó de 4-1. Gerrit Cole abrió y perdió por los Yankees.
(13)Septiembre. 1, 2019: Justin Verlander Astros 2, Azulejos 0. Rogers Centre. Verlander se unió a una lista exclusiva de seis pitchers en lanzar tres no-hitters, junto a Larry Corcoran, Cy Young, Bob Feller, Sandy Koufax y Nolan Ryan.  El pitcher derecho silenció a los Azulejos, convirtiéndose en el tercer pelotero en lanzar no-hitters múltiples ante el mismo equipo y el primero en hacerlo a domicilio, en un esfuerzo de 120 pitcheos, 14 ponches, solo permitió que se embasase un corredor, por boleto a Cavan Biggio luego de un out en el primer inning. Verlander se fajó en duelo contra los lanzadores de los Azulejos Wilmer Font, Sam Gaviglio y Zack Godley en un forcejeo sin carreras hasta el noveno inning, cuando el tercera base de los Astros, Abraham Toro descargó jonrón de dos carreras ante el cerrador de Toronto Ken Giles. El catcher de Verlander fue Robinson Chirinos
(12)Agosto 3, 2019: Aaron Sanchez (6 IP, 2 BB, 6 K), Will Harris (1 IP, 1 BB), Joe Biagini (1 IP, 1 BB, 1 K), Chris Devenski (1 IP, 1 K) Astros 9, Marineros 0. Minute Maid Park. Sanchez había tenido dificultades antes de su primera apertura con los Astros luego de ser adquirido desde los Azulejos en la fecha límite de hacer cambios. Eso no impidió a Sanchez lucir como un pitcher nuevo, al lanzar seis innings sin imparables ni carreras antes de entregar el testigo al bullpen de Houston. Will Harris, Joe Biagini y Chris Devenski concretaron el segundo no-hitter combinado en la historia de la franquicia (el primero ocurrió en junio 11, 2003) y el décimo cuarto no-hitter combinado en la historia de MLB. El catcher de Sanchez y sus relevistas: Martin Maldonado, quien bateó de 3-1 con una carrera anotada. Por Seattle inició y perdió el juego Marco González.
(11)Agosto 21, 2015: Mike Fiers* Astros 3, Dodgers 0 Fiers terminó un vacío de 12 años desde él último juego sin imparables ni carreras de los Astros, con el primero de ellos como equipo de la Liga Americana. Solo semanas después de ser adquirido vía cambio desde los Cerveceros, Fiers utilizó 134 envíos, 3 boletos, 10 ponches, para concretar el primer juego completo de su carrera contra los Dodgers en su tercera apertura como Astro. Fiers pitcheó en un noveno inning por primera vez en su carrera en un juego que él empezó, y completó el pimer no-no dentro del Minute Maid Park desde que este abrió en 2000. El catcher de Fiers fue Jason Castro quien bateó de 3-1. Por los Dodgers abrió y perdió Brett Anderson.
(10)Junio 11, 2003: Roy Oswalt (1 IP, 2 K), Pete Munro (2 2/3 IP, 3 BB, 2 K), Kirk Saarloos (1 1/3 IP, 1 K), Brad Lidge (2 IP, 2 K), Octavio Dotel (1 IP, 4 K), Billy Wagner (1 IP, 2 K) Astros 8, Yankees 0. Antiguo Yankee Stadium. Oswalt, el lanzallamas de los Astros, tres veces participante del juego de estrellas, fue sacado del juego luego de un inning por lesión, dejando a Munro, Saarloos, Lidge, Dotel y Wagner ocho innings para alcanzar un raro registro en la historia de MLB un no-hitter combinado de seis pitchers. Los Astros anotaron más carreras que los corredores que embasaron los Yankees (seis) en la victoria con mayor ventaja en un no-hitter de la franquicia hasta ese momento. Como Oswalt no completó el número suficiente de innings para apuntarse la victoria, el anotador oficial nombró a Lidge como pitcher ganador luego de lanzar dos innings perfectos. El catcher de Oswalt y sus relevistas: Brad Ausmus, quien bateó de 4-3 con una carrera empujada y otra anotada. Por los Yankees inició y perdió Jeff Weaver.
09) Septiembre 8, 1993: Darryl Kile* Astros 7, Mets 1. Astrodome. Este fue un juego sin imparables, pero se anotó una carrera. En el no-hitter final lanzado en el Astrodome, el hogar de los Astros por casi 40 años, Kile boleó a un bateador de los Mets que luego anotó por wild pitch, propinó nueve ponches. Kile solo necesitó 83 envíos para completar los nueve innings de pelota sin imparables, y tuvo al futuro manager de los Marineros, Scott Servais* como su catcher, quien bateó de 4-0. Por los Mets abrió y perdió Frank Tanana.
(08) Septiembre. 25, 1986: Mike Scott Astros 2, Gigantes 0. Astrodome. El juego sin imparables ni carreras de Scott en 1986 fue resaltante por varias razones. Primero, él logró lo increíble al ejecutar su no-no en una situación de asegurar el título de la división oeste de la Liga Nacional. Scott silenció a los Gigantes, en nueve innings de dos boletos, un golpeado y 13 ponches, mientras los Astros ganaban 2-0 y se acreditaban el campeonato divisional. El catcher de Scott fue Alan Ashby quien bateó de 4-0. Por los Mets abrió y perdió Juan Berenguer*. La gema de Scott fue parte de su temporada de 1986 en la que ganó el premio Cy Young de la Liga Nacional, cuando lideró las mayores en ponches (306), innings pitcheados (275.1) y efectividad (2.22). Su número 33 fue retirado oficialmente el 3 de octubre de 1992.
(07) Septiembre. 26, 1981: Nolan Ryan Astros 5, Dodgers 0. Astrodome. Ryan lo hizo otra vez, y dos veces más después de esta. Ryan lanzó el quinto juego sin imparables ni carreras de su carrera el 26 de septiembre de 1981, contra los Dodgers en ruta a registrar la efectividad más baja (1.69) de la era divisional (desde 1969). En nueve entradas, tres boletos, 11 ponches y un wild pitch. Sigue siendo el lider de la mayores con siete no-hitters, cuatro de los cuales los lanzó con los Angelinos de California. El catcher de Ryan fue Alan Ashby, quien bateó de 4-1 con dos carreras empujadas. Por los Dodgers abrió y perdió Ted Power. El legendario número 34 de Ryan fue retirado el 29 de septiembre de 1996, hizo dos apariciones como Astro en el juego de estrellas (1981, 1985)
(06) Abril 7, 1979: Ken Forsch* Astros 6, Bravos 0. Astrodome. Forsch trajo el martillo en el segundo juego de la temporada de 1979. Forsch quien puede querer agradecer su defensa, ponchó tres bateadores y boleó otros dos para bloquear a los Bravos en el segundo día de la temporada con muchas pelotas puestas en juego. En el cuarto inning Glenn Hubbard despachó un roletazo candente que el tercera base Enos Cabell atrapó con determinación y lanzó a primera base para el out. Forsch enfrentó 29 bateadores con dos boletos y tres ponches y consiguió otro no-hitter para la familia Forsch. Su hermano, Bob Forsch pitcheó dos no-hitters en su carrera, mientras los muchachos Forsch se convertían en los primeros hermanos en alcanzar ese hecho en MLB. El catcher de Forsch fue Alan Ashby quien bateó de 4-2 con tres carreras empujadas y una anotada. Por los Bravos abrió y perdió Larry McWilliams.
(05) Julio 9, 1976: Larry Dierker Astros 6, Expos 0. Astrodome. Es fácil decir que Dierker permanecerá en la tradición de los Astros por mucho tiempo. No solo lanzó su no-hitter de 1976 contra los Expos de Montreal con ocho ponches y cuatro boletos, sino que bateó elevado de sacrificio, para empujar una de las seis carreras en su blanqueo de nueve innings. Su catcher fue Ed Herrmann* quien bateó de 3-2 con 2 carreras remolcadas y una anotada. Por los Expos abrió y perdió Don Stanhouse. En más de 40 años de servicio como miembro de la organización de los Astros, Dierker sirvió como pelotero, integrante de la oficina principal, locutor y manager. En 13 temporadas como pitcher de los Astros, Dierker ganó 137 decisiones, tercero solo tras Joe Niekro (144) y Oswalt (143) en la historia del equipo.
(04) Mayo 1, 1969: Don Wilson Astros 4, Rojos 0. Crosley Field. Con este, Don Wilson se convirtió en el primer pitcher en la historia de la franquicia en lanzar más de un juego sin imparables ni carreras. El día anterior (30 de abril) Jim Maloney había dejado sin hits ni carreras a los Astros en victoria 10-0. Algo que en el pasado reciente había ocurrido en las mayores cuando el 17 de septiembre de 1968 Gaylord Perry lanzo sin hits ni carreras para vencer 1-0 a Cardenales de San Luis y Bob Gibson en Candlestick Park y el 18 de septiembre Ray Washburn también pitcheo sin imparables ni carreras para vencer 2-0 a Gigantes de San Francisco y Bob Bolin. Wilson concretó el primer no hitter de los Astros a domicilio en nueve innings, con 13 ponches y seis boletos contra los Rojos, dos de esos pasajes gratis los negoció el 17 veces seleccionado al juego de estrellas Pete Rose. El catcher de Wilson fue Don Bryant. Quien bateó de 4-2. Por los Rojos abrió y perdió Jim Merrit.
(03) Junio 18, 1967: Don Wilson Astros 2, Bravos 0. Astrodome. Dos temporadas antes, el legendario estado de pitcheo de Wilson en la historia del equipo tomó vuelo. Wilson logró 15 ponches y concedió tres boletos contra 30 bateadores en el primer juego sin imparables ni carreras ejecutado dentro del Astrodome. El único momento cuando el no-hitter peligró fue en la apertura del sexto inning cuando luego de dos outs Felipe Alou metió un candelazo hacia la izquierda del tercera base Bob Aspromonte quien se zambulló para atrapar la pelota, se levantó de un salto y pintó un strike en el mascotín de Eddie Mathews para completar el out. El catcher fue Dave Adlesh, quien bateó de 3-0. Por los Bravos inició y perdió Phil Niekro.
(02) Abril 23, 1964: Ken Johnson Rojos 1, Astros 0. Colt Stadium. El juego sin imparables de Johnson en 1964 para los Colt 45s de Houston, antes de que el equipo fuese rebautizado como Astros el año siguiente, podría ser el no-hitter más extraño en la historia del beisbol. Johnson se convirtió en el primer pitcher en lanzar un juego completo de nueve innings sin imparables y perderlo. La carrera de los Rojos llegó en el noveno inning cuando Pete Rose* se embasó en intento de toque por error de Johnson al lanzar desviado a primera base, luego anotó cuando el segunda base Nellie Fox cometió error ante roletazo de Vada Pinson. Johnson lanzó nueve innings, una carrera sucia, dos boletos y seis ponches. Su catcher fue Jerry Grote*. Por los Rojos abrió y ganó Joe Nuxhall
(01) Mayo 17, 1963: Don Nottebart Astros 4, Filis 1. Colt Stadium. Nottebart fue el autor del primer juego sin imparables de Houston. Lanzó nueve innings, una carrera inmerecida por error del campocorto J. C Hartman, tres boletos, ocho ponches. Su catcher fue John Bateman* quien bateó de 3-0. Por los Filis abrió y perdió Jack Hamilton.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Mayo 29, 2026. Nota del traductor: * Peloteros que jugaron en Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

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