sábado, 2 de mayo de 2026

Sueño de participar en esa reunión de nueva temporada.

El tipo ya de la tercera edad, vuelve a ver esas visiones de aquella Cumanacoa de finales de los 1960s e inicios de los 1970s, se imagina corriendo por ese pedazo de la calle Bolivar justo entre la escuela José Luis Ramos y el Centro de Salud, no había aceras ni asfalto, pero ese señor Victalicio avanzaba a unas zancadas tan largas y consecutivas que este niño Sandy tenía que emplearse a fondo, exigir a sus piernas de diez años para mantener ese ritmo, hasta la acequia donde ni siquiera la sinfonía de las cigarras detenía el empuje de Victalicio. Al llegar a la esquina opuesta al cine Royal, Sandy casi se desmaya. Aquel tipo de algunos 47 o 50 años empezó a bajar la intensidad de sus zancadas hasta entrar al bar de la otra esquina. El dueño le ofreció una botella de guarapo de caña pero Victalicio pasó cual flecha. Al fondo del jardín central, a la entrada de un salón, aguardaban dos tipos de camisa blanca y sombreros bombin Sandy recuerda cada una de las disertaciones de Victalicio, de aquel beisbol de pitchers de diez y dieciseis innings, las discusiones con sus hermanos por entender que era un balk y porqué tener una buena defensa y pitcheo es mucho más importante que tener a los mejores bateadores, porqué seguir a los Navegantes del Magallanes era mucho más emocionante que a Leones del Caracas. Todo eso escuchaba Sandy escondido tras las paredes de bahareque adyacentes al salón donde Victalicio hablaba de beisbol. Ahora ese Sandy con más o menos la edad de aquel Victalicio, se pregunta o imagina una de aquellas reuniones de guarapo de caña y tabaco, eso era lo único que le disgustaba de esas conferencias. ¿Que diría Victalicio del bateador designado, de las restricciones de número de pitcheos, de la regla de ese corredor fantasma al inicio de cada inning extra? Lo que más le hubiese gustado consultar a Victalicio es que le hubiese dicho él al manager del Magallanes, y a la gerencia deportiva luego de aquel incómodo incidente de “Somos el hampa”. También quería consultarle algo sobre esos uniformes alternativos que usan varios o casi todos los equipos de LVBP. Tanto ha imaginado acceder a una de esas reuniones de planificación de la temporada 2026-2027, que una de esas tardes caminando por la avenida Perimetral, entre la visibilidad difusa del atardecer y la penumbra espesa del horizonte donde los destellos postreros solares se confunden con las luces de la costa de Araya, se sorprendió varias veces hablando solo, pidiendo un derecho de palabra, dirigiéndose a Federico Rojas en medio de una video conferencia con Yadier Molina. De inmediato le pareció escuchar la voz grave y firme de Victalicio. “No importa si no hacen declaraciones formales repudiando ese incidente de “Somos el hampa”. Lo que si debe quedar claro es que para nada esas palabras deben tomarse como excusa de contexto para justificar la rivalidad deportiva. La rivalidad se responde en el terreno de juego, o si se quiere responder oralmente basta con decir que se va a dejar el alma, los mejores esfuerzos por salir adelante. Nunca esa pendejada de elogiar al hampa”. Sandy hubiese querido grabar esas palabras de Victalicio y colgarlas en su muro de FB, para ver toda la cuerda de fenómenos despotricar la declaración. Si tuvieron las escamas y el azufre para atacar al propio Álvaro Espinoza cuando reclamó que esas no eran las palabras de un pelotero profesional, de seguro hubiesen querido tener al frente a Victalicio para escupirlo. Como en aquellas reuniones del bar de Cumanacoa, Victalicio se mantiene impasible en la visión, su voz resonaba en el bahareque. “Aunque ellos no lo recalquen y hagan de eso un asunto de honor, nadie podrá nunca borrar esa imagen del beisbol, esos recuerdos de aquellos juegos donde todo se decidía en el terreno, si los peloteros tenían que decir algo era respecto a ellos mismos, para morder sus errores, nunca para repetir palabras oscuras” Otra noche Sandy se enfrascó en cavilar como intervendría en esa reunión de planificación para tratar el tema de los uniformes alternativos que usan varios equipos de LVBP para ligar al equipo a la ciudad o entorno que tienen por hogar. Sabía que como Magallanes era un equipo que jugaba como local en todo el país había que idear otro motivo para elegir la frase que llevaría esa franela, algo ligado al origen del equipo, pero no tan lejano como 1917, se conformaba con que se remontasen a la época de Don Carlos Lavaud. Entonces se despertó a media madrugada hablando solo. “Caramba ese Victalicio se inspiraba bastante con esas botellas de guarapo de caña. Mira que sugerir de rótulos para esos uniformes alternativos: Eléctricos, por la ferretería que administraba Lavaud en esa época. O Para todo el mundo, la frase que ideó Temístocles Meleán para aupar al equipo”.
Alfonso L. Tusa C. Mayo 02, 2026.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Visiones paralelas

Una de estas madrugadas, cuando el calor punzante de Cumaná destila una riada de sudor sobre la sábana, salté en busca de algo de brisa ...