martes, 12 de mayo de 2026

Visiones paralelas

Una de estas madrugadas, cuando el calor punzante de Cumaná destila una riada de sudor sobre la sábana, salté en busca de algo de brisa marina. En medio de aquella asfixia prolongada escalé hacia el techo a través de una compuerta con dimensiones de ventana. Aquella oscuridad apenas rasgada por un puñado de estrellas y la incipiencia de los primeros crespones cárdenos del amanecer me sorprendió con la lejanía de una esfera bermeja hacia el oriente, casi al borde de la taquicardia divisé otra esfera, esta con tonalidades cobalto en dirección opuesta. Esa escena de Marte versus Venus me conectó con la habitación de John Sullivan en “Frequency” (Gregory Hobblit. 2000). Por eso anduve de nuevo por las caimaneras de beisbol de las tardes sabatinas de mediados de los 1970s, la sintonización del canal TVN5 a las cuatro pm, la voz enigmática y apasionada de un narrador de futbol desconocido, la yunta de ese narrador con uno de los tres mejores comentaristas deportivos de Venezuela en la transmisión del Mundial de Futbol de España 1982, la noticia del fallecimiento de aquel narrador enigmático que alguna vez le comentó al comentarista que disfrutaba mucho seguir un juego de beisbol y siempre soñó narrar un desafío Caracas-Magallanes. Ignoro que comparación cósmica pueda haber entre la aurora boreal que conectó a John Sullivan y su padre Frank, y la aparente alineación entre la lejanía de Marte y la proximidad de Venus. Mientras giraba desde una esfera a la otra, mis pasos avanzaron, se deslizaron hasta llegar al terreno de beisbol del liceo Luis Beltrán Sanabria de Cumanacoa, allí terminamos jugando luego que nuestro solar de asfalto fuese invadido con centenares de cilindros de concreto para implementar el sistema de cloacas del pueblo. A veces nos llegábamos hasta la trilla de secado de café o maíz en la hacienda de los Bárcenas, en otras ocasiones nos ibamos en bicicleta hasta San Salvador y allá jugábamos en un terreno baldío. Por lo general esos juegos terminaban alrededor de las 4 pm. Siempre salía del terreno primero que todos y pedía que me dejaran manejar la bicicleta, mis amigos me miraban con ojos exorbitantes, en menos de cinco minutos estábamos en la plaza Montes y desde allí aplicaba un ritmo de dos minutos por cada tres cuadras. Giraba la antena entre 40 y 60 grados hacia la derecha y en la pantalla aparecía la voz pausada que de pronto tomaba matices cinéticos y aparecían adjetivos inesperados y adverbios de vértigo. Pronto la televisora nacional formaba parte de mis momentos esperados de la semana. Quería escuchar a ese tipo que se refería mediante apodos propios de amigos de la cuadra a los futbolistas de la Bundesliga alemana. Era toda una experiencia escuchar aquella voz describir las escaramuzas de Migajita Littbarski en el área rival, el empuje y el coraje de Caperucita Roja Rumenigge en sus arrancadas por las bandas, las zancadas rabiosas del Cavernícola Breitner, las travesuras de la Pulga Simonssen y las hazañas del Super Ratón Kevin Keegan. Siempre me quedaba hasta que pasaban los créditos de esos juegos de Bundesliga, así fue que descubrí el nombre del narrador: Andrés Salcedo.
Desde que Carlitos Gonzalez contrató a Andrés Salcedo para narrar los juegos más resaltantes de aquel Mundial de futbol de 1982, avizoré grandes momentos en el desarrollo de esa competencia. Por más que en Venevisión estaba el torrente emocional y ocurrente de Lázaro Candal, siempre terminaba sintonizando RCTV en los momentos cruciales. En el juego Italia versus Argentina, Salcedo siempre hablaba de Il Lupo di Mare y sus merodeos por los alrededores del area y sus remates letales, así se refería a aquel delantero italiano Bruno Conti. Luego en el encuentro Brasil-Italia, hubo un momento cuando los amazónicos montaron una samba en el area italiana y la creatividad de Andrés Salcedo galvanizó en aquella “guasacaca dinámica asfixiante”. En uno de aquellos comentarios pre o pos partido, alguna vez afloró el tema de la afición de Salcedo por el beisbol y Carlitos González lo invitó para que viniera en la temporada de la liga venezolana para que narrase un Caracas-Magallanes. El recuerdo de la noticia del fallecimiento de Andrés Salcedo, además de la melancolía por aquellas tardes sabatinas de TVN5, de la poesía desbordada en el mundial de 1982, también me enteré en parte de los proyectos que había dejado Salcedo, algunos completados otros a medio camino. Por eso aquella madrugada de puntos, de esferas bermejas y cobalto, me hizo sintonizar un juego de comienzos de noviembre a mediados de los 1980s, llegamos al estadio de la UCV por el puente de Las Acacias. Era un juego sabatino. A la distancia desde la bajada del puente hacia el estadio divisé el saco beige y los lentes oscuros de González y el cabello desordenado por la brisa de Salcedo. Quise alcanzarlos, pero la muchedumbre me lo impidió.Solo me quedó sacar el radio transistor. “Amigos...además de toda la expectativa, el suspenso, la atmósfera de un Caracas-Magallanes...hoy me complazco en presentarles a alguien que a mi también me sorprendió cuando me dijo que el beisbol es el deporte que más disfrutó desde su niñez. Que siempre había escuchado a Pancho Pepe Croquer, Delio Amado León y todos esos narradores venezolanos. Con ellos podía ver los juegos. Me está haciendo señas de que le de unos instantes para tomar aire, el hombre está muy emocionado. Me dice que esto es tan impresionante como cualquier final de mundial de futbol.No se extrañen si explica con total naturalidad un squeeze play, o una jugada de cuadro adentro, o bateo y corrido. Aquí le presentó a mi apreciado Andrés Salcedo”.
Alfonso L. Tusa C. Mayo 11, 2026.

lunes, 11 de mayo de 2026

Phil Garner antiguo pelotero y manager de los Astros de Houston, quien guió a la franquicia a su primera aparición en Serie Mundial, fallece a los 76 años de edad.

Apodado “Scrap Iron” por su gran enfoque del juego, Garner tuvo una carrera de pelotero activo de 16 años y dirigió en las mayores por 15 años.
Associated Press. Abril 13, 2026.
Phil Garner, un jugador del cuadro tres veces presente en el juego de estrellas quien dirigió a los Astros de Houston a su primera aparición en Serie Mundial ha fallecido. La familia de Garner emitió una declaración este domingo 12 diciendo que Garner falleció el sábado 11 de abril luego de más de dos años batallando con el cáncer pancreático. ."Phil nunca perdió su chispa vital característica”, dijo el hijo de Garner, Ty en la declaración. “Fue muy bien conocido por su amor al beisbol, lo cual estuvo con él hasta el final”. Apodado “Scrap Iron” por su gran efoque del juego, Garner tuvo una carrera como jugador activo de 16 años al jugar para Atléticos de Oakland (1973-1976), Piratas de Pittsburgh (1977-1981), Astros (1981-1987), Dodgers de Los Angeles (1987) y Gigantes de San Francisco (1988). Él actuó en 150 juegos y tuvo OPS de .800 para Pittsburgh durante la temporada del campeonato de Serie Mundial de los Piratas en 1979. Bateó .417 en la serie de campeonato de la Liga Nacional donde barrieron a Cincinnati y conectó para .500 (de 24-12) en la Serie Mundial donde los Piratas regresaron de estar abajo tres juego por uno para vencer a Baltimore. Garner asistió al juego de estrellas con Oakland en 1976 y con Pittsburgh en 1980 y 1981. "Phil Garner fue un competidor feroz, un lider respetado, y un querido integrante de la familia de los Piratas”, dijo el director de los Piratas en una declaración. “Sus contribuciones al equipo del campeonato de la Serie Mundial de 1979 seran por siempre parte de la historia de los Piratas. Siempre apreciamos recibir a Phil de regreso a Pittsburgh, y era evidente lo mucho que esta ciudad, este equipo, sus compañeros, y nuestros aficionados significaban para él”. “Será recordado no solo por el carácter, la pasión, y el corazón que le ponía al juego, sino también por la forma como se conducía como un hombre de familia devoto y respetado miembro de la comunidad beisbolera”. Garner bateó .260, con 109 jonrones, 738 carreras impulsadas y 225 robos en 1860 juegos de temporada regular mientras era lo suficientemente versátil para empezar más de 700 juegos tanto en segunda como tercera base.. Garner dirigió en ,las mayores por 15 años, compiló marca de 985-1054 con Milwaukee (1992-1999) Detroit (2000-2002) y Houston (2004-2007).
“Cuando regresé a dirigir en el beisbol, él fue la primera persona que conocí en Houston y me presentó a muchos de mis amigos cercanos”, dijo el manager de los Tigres A.J. Hinch, quien dedicó el triunfo 8-2 sobre Miami a Garner y su familia este domingo 12 de abril. “Cuando obtuve el trabajo en Detroit, el se acercó y me habló de la ciudad de Detroit y la fanaticada. Aunque su tiempo allí no fue grandioso, él fue un gran defensor de Detroit”. Garner fue dueño de la marca de más triunfos como manager de los Cerveceros hasta que Craig Counsell lo sobrepasó en 2022. “Él fue un individuo altamente respetado y querido que era conocido por su compromiso, sabiduríay sentido del humor”, dijeron los Cerveceros en una declaración. Garner se encargó de los Astros a mediados de la temporada de 2004 luego de la despedida de Jimy Williams y los llevó a una marca de 48-26 el resto del la ruta. Terminaron con 92-70, vencieron a Atlanta en la serie divisional de la Liga Nacional y desperdiciaron una ventaja de 3-2 sobre San Luis en la serie de campeonato de la Liga Nacional. Garner llevó a los Astros a la Serie Mundial el año siguiente. Se recuperaron de una arrancada de 15-30 para terminar con marca de 89-73 y vencer a Atlanta en la serie divisional de la Liga Nacional y a San Luis en la serie de campeonato antes que los Medias Blancas de Chicago los barriesen. Las contribuciones de Phil Garner para los Astros de Houston, la ciudad de Houston y el juego de beisbol no serán olvidadas”, dijo el dueño y director de los Astros, Jim Crane en una declaración. Garner era nativo de Tennessee y destacó en la University of Tennessee, la cual retiró su número 18 en 2009. “¡Aprecié mucho a Garner como manager!”, escribió en un mensaje de texto el antiguo jugador de los Tigres de Detroit, Brandon Inge. “¡Nos enseñó a como jugar dándolo todo en el terreno y nunca bajar la mirada anta nadie o nada! ¡Pensando en su familia, lo echaremos mucho de menos!”
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Mayo 10, 2026.
Nota del traductor: Garner actuó en LVBP con Tigres de Aragua en la temporada de 1974-1975: 48 JJ, 176 VB, 18 CA, 50 HC, 6 2H, 6 HR, 35 CI, 4 BR, .284 AVG.

sábado, 9 de mayo de 2026

Otra intervención de Antonio Senzatela en este inicio contundente de 2026.

El juego de este jueves 07 de mayo en Coors Field llegó igualado 2-2 al incio del octavo inning. José Quintana abrió por los Rockies de Colorado (5.2 innings, 2 carreras limpias, 5 imparables, 2 ponches, 2 boletos); Juan Mejía lo relevó en el sexto y Brennan Bernardino apareció en el séptimo. Por los Mets de Nueva York abrió Chris Scott (4.2 innings, 1 carrera limpia, 3 imparables, 6 ponches, 2 boletos), luego vinieron Huascar Brazoban (1 inning, 1 carrera limpia, 1 imparable, 1 ponche, 2 boletos), Austin Warren y Craig Kimbrel (1 inning, 4 carreras limpias, 3 imparables, 2 ponches, 1 boleto). Antonio Senzatela entró a relevar en la apertura del octavo inning.Domina a Bo Bichette con rodado al campocorto (Willi castro a TJ Rumfield). Mark Vientos sale en elevado a lo profundo del jardín central. (Jake McCarthy). Brett Baty emerge por Austin Slater y eleva hacia el jardín izquierdo. (Mikey Moniak). En el cierre del octavo Jake McCarthy despacha cuadrangular abrrebases ante Craig Kimbrel para poner a ganar a los Rockies 8-2. En la apertura del noveno inning, Marcus Semien negocia boleto.Carson Benge sencillea a la izquiertda, Semien pasa a segunda base. Senzatela poncha a Francisco Álvarez. MJ Meelndez emerge por Tyronne Taylor y también sorbe ponche. Vidal Brujan levanta elevado a segunda base que toma Ezequiel Tiovar. Senzatela se apunta la victoria en trabajo de 2 innings, o carreras, 1 imparable, 1 boleto y 2 ponches. De 23 envíos, 13 fueron strikes.
Alfonso L. Tusa C. Mayo 09, 2026.

Croquis de ciertas calles de Cumanacoa

Ignoro si la configuración sigue intacta, si los olores característicos variaron, si el reflejo de los atardeceres sigue demarcando ese espectáculo fantasmal de sombras dinámicas, si las esquinas destilan ambientes de atmósfera liviana. Por momentos recuerdo aquellos ejercicios de dibujo técnico donde el profesor insistía en dibujar la calle de Cumanacoa que más nos inspirase, que más los haga flotar, disfrutar de solo caminar por ella. Eso sí, no quería nada de lápices de color, todo debía ser al carboncillo, al más puro grafito de un Mongol 2.Y no sepodía sacar punta. La primera calle que siempre resplandecía, burbujeaba en mis manos era la Bolívar. Había algo de competencia de La Florida por las carreras desbocadas tras los camiones de caña rumbo al central, Las Flores por las zancadas de neblina en las mañanas para llegar a la escuela José Luis Ramos antes del Himno Nacional o los remates meridianos de tres cuadras por cuatro minutos para entrar a la bodega de la señora Santos antes de la clase de las dos pm, y Palotal por los juegos de pelota de goma frente a la panadería de Primitivo o la bodega de María La Catira que más de una vez causaron castigos por retraso del mandado, pero la Bolívar resaltaba por otros detalles en principio poco notables que iban ensanchándose hasta hacerme empezar a dibujar el cañaveral de La Rinconada donde mi memoria recuerda el inicio de esa calle. Hasta allá se extendían los espacios del Centro de Salud. Hacia finales de la hora de dibujo técnico el profesor se acercó, hizo varias observaciones, la que más recuerdo es su curiosidad por saber porque había tanto brillo de grafito en aquella cuadra del Centro de Salud. Apenas si sonreí, me excusé diciendo que debía terminar el croquis. A medida que inclinaba la mirada, doblaba el cuello, me acercaba al pupitre para cambiar las perspectivas de aquella cuadra, me acercaba a la casa del Dr. Márquez, siempre hablábamos con cierta confianza luego de alguna consulta de fiebre alta. Cierta tarde cercana al mediodía, me hizo señas: “Si quieres que esas hojillas verdugas de los otros papagayos no sigan cortando el pabilo del tuyo, prueba a untarlo con cera de abejas, pero tiene que ser de un panal que no haya caído al piso”. Me dije que el Doctor estaba en algo, me arriesgué a monear un roble de algunos tres metros de altura, y aunque la cera que conseguí fue poca, bastó para que mi papagayo volase invicto esa tarde. Mientras aplicaba retoques finales con un grafito invisible, remarqué ciertas coordenadas, esta voz rebotó junto a la pelota de spalding que llegué persiguiendo desde el solar de asfalto. El señor Alfredo Gómez siempre bromeaba sobre la rivalidad Caracas-Magallanes, “ese equipo tuyo no tiene vida con el Caracas...” No había que molestarse, si perdías hoy, mañana podrías ganar. Mientras me entregaba aquella pelota cuyo cuero estaba cortado, desgastado, manchado de arcilla y clorofila, varias costuras flojas, varias zonas sin hilo rojo, Alfredo sugirió que eran preferibles las pelotas artesanales esas que se hacían con una bolondrona de las más resistentes, había que conseguir hilo de “huevito”, si, de ese que es color crema y parece mecatillo, nada de pabilo clásico, ese también hacia que la pelota saltara mucho y cinta adhesiva blanca para poder encontrarla más rápido cuando cayera en matorrales tupidos. He visto que han perdido muchas pelotas de spalding o de goma porque salen mucho y caen a mitad del cañaveral detrás del Centro de Salud, o en algún patio poco accesible porque las cercas son muy complicadas. Alguna vez seguí el procedimiento de Alfredo y la pelota aunque no era para nada pesada o “muerta”, rebotaba lo suficiente para hacer correr a quienes servían al campo, pero nunca salían batazos inmensos que caían a mitad del cañaveral. Eso si, costaba desprenderse de cualquier bolondrona porque esas eran las metras más valoradas, te podían entregar hasta diez metras pequeñas por una bolondrona brillante. En medio del sonido metálico del timbre, los pasos disparados del profesor reclamando la entrega de los dibujos, escuché unos acordes de clarinete desde el porche de la casa de la esquina, había visto en su barbería varias sesiones de otros músicos que conformaban con Salvatore un particular conjunto de música clásica que intercalaba algunas tarantelas y varias versiones de Río Manzanares y El Catire de Aldemaro Romero. A veces Salvatore se iba con el clarinete en la mano y se ponía a mirar nuestras caimaneras desde los matorrales del solar de asfalto que daban hacia la calle Bolívar. Una vez alguien bateó una pelota hacia esos matorrales, luego de más de diez minutos de búsqueda, Salvatore empezó a interpretar O Sole Mío con el clarinete y varios matos verdines tropezaron con unas iguanas al costado de la pelota perdida. Esa tarde le pregunté a Salvatore si conocía a Iván, el señor que componía relojes como dos cuadras despues de su barbería, a unas casas de la oficina de telégrafos y como a tres o cuatro cuadras antes del puente aquel del final de la calle Bolívar que tenía una estructura metálica aerea. Salvatore me dijo que siempre iba a ensayar con Iván, que intercambiaban partituras de clarinete y oboe y hasta habían empezado a trabajar en un tema sobre Cumanacoa. A veces Iván invitaba a Salvatore para que tocase con él en la retreta de la plaza Bolívar. A veces Salvatore invitaba a Iván para que participara en las sesiones vespertinas del cuarteto de trompeta, saxo y trombón que improvisaba al final de la jornada de la barbería.
Alfonso L. Tusa C. Mayo 09, 2026.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Dave Lopes, prolífico robador de bases y baluarte de los Dodgers, fallece a los 80 años de edad.

Manny Randhawa. MLB.com. Abril 08, 2026.
Davey Lopes un segunda base cuatro veces integrante del equipo de estrellas como parte del cuadro interior de los Dodgers de los 1970s y uno de los robadores de bases más grandes en la historia del beisbol falleció este miércoles 08. Lopes jugó para los Dodgers, Atléticos, cachorros y Astros durante una carrera de 16 años en las ligas mayores antes de ser coach en grandes ligas desde 1988 hasta 2017, lo cual le permitió invertir casi medio siglo en el beisbol. Ejerció como manager para los Cerveceros de Milwaukee desde 2000 hasta 2002 y fue coach de primera base e instructor de jardineros/corrido de bases para los Filis de 2008 que ganaron la Serie Mundial. También fue coach para Dodgers, Nacionales, Orioles y Padres. Desde su primera temporada en 1973 hasta la campaña de 1981, Lopes actuó en 1139 juegos en segunda base con los Dodgers. En 833 de esos juegos conformó un cuadro interior de los Dodgers junto a Steve Garvey en primera base, Ron Cey en tercera base y Bill Russell en las paradas cortas. Ese cuarteto tiene su propia página Wikipedia y estableció la marca de más encuentros jugados juntos por un cuadro interior, de acuerdo all Elias Sports Bureau. Segundos son los 623 juegos efectuados por el cuadro interior de los Cachorros de Chicago de finales de los 1960s con Ernie Banks, Glenn Beckert, Ron Santo y Don Kessinger. Un veloz segunda base que se convirtió en lider dentro y fuera del campo. Lopes fue nombrado el quinto capitán en la historia de los Dodgers en 1977 y fue figura central en el éxito del equipo desde mediados de los 1970s hasta 1981. En ese período, la franquicia llegó a la Serie Mundial en 1974, 1977 y 1978 y la perdió las tres veces ante de finalmente ganarla en 1981. Cambió el juego en el corrido de bases, Lopes lideró las mayores con 77 robos en 1975, una temporada en la cual el estableció una marca de MLB al birlar 38 bases seguidas sin ser atrapado (un registro superado por Vince Coleman en 1988), y luego encabezó la Liga Nacional con 63 robos el año siguiente. En total, Lopes robó 557 bases en su carrera, lo cual lo ubica en el puesto 26 en la historia de MLB. Su exitosa tasa bases robadas de 83% es más alta que la del lider de bases robadas de todos los tiempos. Lopes también dejó su marca en el plato, solo Jeff Kent (29 en 2005) tiene más jonrones como segunda base en una temporada para los Dodgers que los 38 de Lopes en 1979. En total, Lopes bateó .263 con 155 jonrones en su carrera, tuvo un WAR de 42.4, de acuerdo a Baseball Reference. Lopes fue bueno en la defensiva en una posición clave, ganó un premio Guanie de Oro en 1978. También rendía en los playoffs, particularmente con los Dodgers durante la serie de campeonato de la Liga Nacional de 1977 contra los Filis, tuvo un OPS de 1.278 con un par de jonrones, luego en la Serie Mundial ante los Yankees, despachó tres jonrones con OPS de 1.011.
Luego de 10 temporadas con los Dodgers,Lopes fue canjeado a los Atléticos después de la campaña de 1981. Tuvo dos temporadas positivas con los Atléticos antes de ser enviado a los Cachorros a mediados de la temporada de 1984. Chicago cambió a Lopes a los Astros en julio de 1986, y fue en Houston donde pasó las últimas dos temporadas de su carrera como pelotero. David Earl Lopes nació el 03 de mayo de 1945 en East Providence, R.I.,uno de 10 hijos. Su padre falleci+ó cuando el era muy joven de acuerdo a su biografía de la página web de la Society for American Baseball Research . , Lopes fue atleta estrella en beisbol y baloncesto en la escuela secundaria antes de jugar a nivel universitario en Iowa Wesleyan University y Washburn University. Selecionado por los Gigantes en junio de 1967, Lopes escogió seguir en la escuela y firmó con los Dodgers en 1968 al ser escogido en la fase secundaria del draft de enero. Luego de pasar cinco temporadas en ligas menores, dos en Clase A y tres en AAA, Lopes debutó en Dodger Stadium el 22 de septiembre de 1972, a la edad de 27 años. Empezó como segunda base, bateando de primero en la alineación, y se fue de 5-0 en el triunfo de los Dodgers, 1-0 sobre los Gigantes. En su primera temporada completa, 1973, Lopez bateó .275/.352/.351 con 36 bases robadas y terminó sexto en la votación del novato del año de la Liga Nacional.El año siguiente robó 59 almohadillas y siguió con un tope para MLB de 77 en 1975 y un liderato en la Liga Nacional de 63 en 1976. Robó al menos 15 bases en cada temporada en la cual jugó al menos 100 encuentros, las cuales fueron 14 de sus 16 campañas, excluyendo solo su breve aparición de 11 juegos en septiembre de 1972 y los 47 desafíos que jugó para los Astros en 1987 a la edad de 42 años. Las cuatro selecciones de Lopes al juego de estrellas fueron seguidas desde 1978 hasta 1981. Se retiró luego de la temporada de 1987 con una línea de .263/.349/.388 y un OPS+ de 107. Promedió 92 carreras anotadas, 21 dobles, cinco triples, 14 jonrones, 55 carreras impulsadas y 50 bases robadas por cada 162 juegos. En total, Lopes estuvo en grandes ligas como pelotero activo, coach o manager por 45 años seguidos desde 1972 hasta 2017.
Traducción: Alfonso L. Tusa C. Mayo 06, 2026.
Nota del traductor: Lopes actuó en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional con Leones del Caracas, temporada 1972 - 1973. 38 JJ. 135 VB. 40 HC. 3 2H. 1 3H. 4 HR. 31 CA. 27 CI. 13 BR. .296 AVG.

sábado, 2 de mayo de 2026

Sueño de participar en esa reunión de nueva temporada.

El tipo ya de la tercera edad, vuelve a ver esas visiones de aquella Cumanacoa de finales de los 1960s e inicios de los 1970s, se imagina corriendo por ese pedazo de la calle Bolivar justo entre la escuela José Luis Ramos y el Centro de Salud, no había aceras ni asfalto, pero ese señor Victalicio avanzaba a unas zancadas tan largas y consecutivas que este niño Sandy tenía que emplearse a fondo, exigir a sus piernas de diez años para mantener ese ritmo, hasta la acequia donde ni siquiera la sinfonía de las cigarras detenía el empuje de Victalicio. Al llegar a la esquina opuesta al cine Royal, Sandy casi se desmaya. Aquel tipo de algunos 47 o 50 años empezó a bajar la intensidad de sus zancadas hasta entrar al bar de la otra esquina. El dueño le ofreció una botella de guarapo de caña pero Victalicio pasó cual flecha. Al fondo del jardín central, a la entrada de un salón, aguardaban dos tipos de camisa blanca y sombreros bombin Sandy recuerda cada una de las disertaciones de Victalicio, de aquel beisbol de pitchers de diez y dieciseis innings, las discusiones con sus hermanos por entender que era un balk y porqué tener una buena defensa y pitcheo es mucho más importante que tener a los mejores bateadores, porqué seguir a los Navegantes del Magallanes era mucho más emocionante que a Leones del Caracas. Todo eso escuchaba Sandy escondido tras las paredes de bahareque adyacentes al salón donde Victalicio hablaba de beisbol. Ahora ese Sandy con más o menos la edad de aquel Victalicio, se pregunta o imagina una de aquellas reuniones de guarapo de caña y tabaco, eso era lo único que le disgustaba de esas conferencias. ¿Que diría Victalicio del bateador designado, de las restricciones de número de pitcheos, de la regla de ese corredor fantasma al inicio de cada inning extra? Lo que más le hubiese gustado consultar a Victalicio es que le hubiese dicho él al manager del Magallanes, y a la gerencia deportiva luego de aquel incómodo incidente de “Somos el hampa”. También quería consultarle algo sobre esos uniformes alternativos que usan varios o casi todos los equipos de LVBP. Tanto ha imaginado acceder a una de esas reuniones de planificación de la temporada 2026-2027, que una de esas tardes caminando por la avenida Perimetral, entre la visibilidad difusa del atardecer y la penumbra espesa del horizonte donde los destellos postreros solares se confunden con las luces de la costa de Araya, se sorprendió varias veces hablando solo, pidiendo un derecho de palabra, dirigiéndose a Federico Rojas en medio de una video conferencia con Yadier Molina. De inmediato le pareció escuchar la voz grave y firme de Victalicio. “No importa si no hacen declaraciones formales repudiando ese incidente de “Somos el hampa”. Lo que si debe quedar claro es que para nada esas palabras deben tomarse como excusa de contexto para justificar la rivalidad deportiva. La rivalidad se responde en el terreno de juego, o si se quiere responder oralmente basta con decir que se va a dejar el alma, los mejores esfuerzos por salir adelante. Nunca esa pendejada de elogiar al hampa”. Sandy hubiese querido grabar esas palabras de Victalicio y colgarlas en su muro de FB, para ver toda la cuerda de fenómenos despotricar la declaración. Si tuvieron las escamas y el azufre para atacar al propio Álvaro Espinoza cuando reclamó que esas no eran las palabras de un pelotero profesional, de seguro hubiesen querido tener al frente a Victalicio para escupirlo. Como en aquellas reuniones del bar de Cumanacoa, Victalicio se mantiene impasible en la visión, su voz resonaba en el bahareque. “Aunque ellos no lo recalquen y hagan de eso un asunto de honor, nadie podrá nunca borrar esa imagen del beisbol, esos recuerdos de aquellos juegos donde todo se decidía en el terreno, si los peloteros tenían que decir algo era respecto a ellos mismos, para morder sus errores, nunca para repetir palabras oscuras” Otra noche Sandy se enfrascó en cavilar como intervendría en esa reunión de planificación para tratar el tema de los uniformes alternativos que usan varios equipos de LVBP para ligar al equipo a la ciudad o entorno que tienen por hogar. Sabía que como Magallanes era un equipo que jugaba como local en todo el país había que idear otro motivo para elegir la frase que llevaría esa franela, algo ligado al origen del equipo, pero no tan lejano como 1917, se conformaba con que se remontasen a la época de Don Carlos Lavaud. Entonces se despertó a media madrugada hablando solo. “Caramba ese Victalicio se inspiraba bastante con esas botellas de guarapo de caña. Mira que sugerir de rótulos para esos uniformes alternativos: Eléctricos, por la ferretería que administraba Lavaud en esa época. O Para todo el mundo, la frase que ideó Temístocles Meleán para aupar al equipo”.
Alfonso L. Tusa C. Mayo 02, 2026.

Visiones paralelas

Una de estas madrugadas, cuando el calor punzante de Cumaná destila una riada de sudor sobre la sábana, salté en busca de algo de brisa ...