viernes, 2 de octubre de 2026

…con Bart Johnson. (II).

Otra exclusiva de White Sox Interactive. Mark Liptak.
BJ: Bien, no puedo hablar por Brandon y estoy de acuerdo con la declaración de Jack, tienes que dar lo mejor de ti en el montículo. Pero pienso que eso depende de tu enfoque. Si un tipo juega todos los días puede ser duro si pasas mucho tiempo sin jugar. Cuando yo era abridor encontraba el beisbol aburrido. No me acostumbraba a la idea de jugar solo cada cuatro o cinco días. Me gustaba más el bullpen. (Nota del autor: Wilbur Wood hizo exactamente el mismo comentario en su entrevista con White Sox Interactive, lo cual explica porque estaba dispuesto a iniciar juegos cada tres o hasta dos días).      ML: Algo más que ocurrió en esa temporada de 1971 fue inusual. El 31 de mayo, día de los caídos, en el octavo inning del segundo juego contra Baltimore en Comiskey Park, golpeaste a Don Buford con un envío. Buford se dirigió al montículo con el bate en la mano. ¿Puedes contarnos lo que ocurrió? (Nota del autor: Luego en el noveno inning, con Buford en el circulo de prevenidos al bate, fue asediado por un fanático, luego de intercambiar palabras con otro fanático que estaba en los palcos de terreno. Los Orioles salieron del dugout y atacaron al segundo fanático, según palabras del segunda base de los Medias Blancas, Mike Andrews).      BJ: Él me bateó un jonrón temprano en el juego y yo iba a tumbarlo. Terminé golpeándolo en la espalda y él avanzó hacia el montículo con el bate en la mano. Yo había visto el juego donde Juan Marichal golpeó a John  Roseboro en la cabeza con un bate, así que empecé a retroceder lejos del montículo. Frank Robinson salió del dugout, lo agarró y trató de persuadir a Buford de hacer algo que ocasionara una gran suspensión. Mientras todo esto ocurría yo le lamcé un golpe a Buford lo cual me complicó con los Orioles.      Yo había salido del juego cuando el fanático fue  buscar a Don, así que no vi lo que ocurrió. He oído a través de los años que el tipo era un gran fanático de  los Blackhawks y era peleador. Pude haberlo conocido alguna vez pero no lo recuerdo claramente.      ML: En la temporada de 1972, acortada por la huelga de peloteros, empezaste en el bullpen. Ese primer fin de semana en Kansas City cargaste con dos derrotas en extrainning en días seguidos, no parecías tú ese año. Tuvo eso algo que ver con alguna perturbación mental, había una lesión? Porqué el 3 de junio te enviaron a las menores y nunca regresaste. (Nota del autor: La temporada corta de Johnson fue determinada por el juego del 3 de junio. Como relevista ante los Yanquis, Bart permitió ocho carreras (tres limpias), con cinco boletos en dos innings durante una derrota 18-10 en casa).      BJ: Se suponía que yo fuese lo que ahora se denomina el cerrador de los Medias Blancas ese año y me apunté dos derrotas en 18 horas.  Estaba adolorido. Me lastimé la rodilla derecha jugando baloncesto en el receso entre temporadas. De inmediato se lo comuniqué a los Medias Blancas y ellos me examinaron y dijeron que la rodilla estaba bien pero que me había roto un cartílago. Me rehabilité lo mejor que pude pero cuando salí a pitchear no podía lanzar la pelota. Cuando me dijeron que me iban a bajar, yo no quería ir porque ellos fueron quienes dijeron que la rodilla estaba bien. Dijeron que si no acataba la decisión sería suspendido, así que regresé a Appleton. Terminaron operándome la rodilla ese septiembre.      ML: Era hora de que le dijeras a los Medias Blancas que tal vez sería mejor si te convirtieras en jardinero. Sé que te gustaba batear y eras muy bueno en eso. (Nota del autor: El 12 de agosto de 1970, Johnson bateó tres imparables en un triunfo 5-1 en Nueva York). Pero  honestamente ¿piensas que a los 22 años de edad hubieses hecho la transición y regresado a las grandes ligas?
BJ: Seguro. Siempre pensé que podía batear. Tenía esa confianza. No dudaba que podía batear lo suficientemente bien para regresar a las mayores como jardinero. Pero los Medias Blancas estaban empeñados en que siguiera siendo pitcher. Me dijeron que nunca batearía con suficiente poder para ser considerado más que un cuarto jardinero. Recuerdo que la noche después que me dijeron eso, bateé una pelota en Appleton que salió del estadio y la encontraron en el estacionamiento de una iglesia. La pelota tuvo que viajar alrededor de 450 pies. Yo tenía suficiente poder, también sabía cuando no me estaban diciendo la verdad.       ML: Subiste por poco tiempo en 1973 y luego lanzaste en el entrenamiento primaveral de 1974. Sin embargo los Medias Blancas dijeron que te enviarían de vuelta a las menores. No tomaste de buena manera esa información y dijiste que te ibas a retirar. Hablaste de hacer trabajo de publicidad para los Fire de Chicago de la WFL. (Nota del autor: La fugaz World Football League que solo duró dos años) y luego en julio ibas a probarte con los Supersonics de Seattle de la NBA. El retiro no duró mucho pero me pregunto si me puedes hablar de lo que había en tu mente para ese momento.      BJ: Puedes sentir la negatividad a tu alrededor cuando las cosas salen mal. Esa primavera solo lancé como cinco innings. No me estaban utilizando. Más adelante en la primavera me dijeron que querían que fuese abridor, que esa era mi oportunidad para hacer el equipo. Así que no iba a decir no. No había pitcheado lo suficiente.          Salgo y lanzó cinco o seis innings en blanco. Y me dejan seguir. Recuerda que no había lanzado mucho esa primavera…Estoy convencido de que si el juego hubiese durado 13 innings me hubiesen mantenido en el montículo. Al final permití cinco carreras y  después que el juego terminó, me dijeron que me enviarían a las ligas menores. Eso fue todo, yo sabía cuando me estaban tratando mal. Dije que no iría a las menores y me fui a casa. Despues de un mes con poco dinero, cuando la realidad se decantó, me reporté a las menores.    No sé si trabajar con los Fire fue realmente una opción pero quería hacer algo hasta que llegara julio para ir al entrenamiento con los Supersonics. El año previo había ido a uno de sus campamentos. Bill Russell era el entrenador principal y lo hie tan bien que me pidieron que asistiera al campamento de entrenamiento completo. Yo sabía que tenía la oportunidad de quedar en el roster definitivo del equipo.      ML: Para tu crédito Bart, te reportaste a las menores y te llamaron al equipo grande en la segunda mitad de 1974, donde estuviste impresionante, 10-4 en 18 juegos con efectividad  de 2.74. Parecía como que tal vez habías dado la vuelta en la esquina. ¿Qué estabas haciendo diferente?      BJ: Pienso que era el hecho de que yo era más maduro. También tenía un enfoque más positivo en el montículo. Me había concentrado en hacer lo que debía para aprovechar mis oportunidades, empecé a leer libros sobre el poder del pensamiento positivo y tener un enfoque mental positivo.      ML: A pesar de esa gran segunda mitad, no lanzaste un inning para los Medias Blancas en 1975. ¿Estabas lesionado?      BJ: En el entrenamiento primaveral fui designado como el segundo abridor detrás de Wilbur (Wood). Jugamos un partido ante los Rojos donde llovió todo el día pero ellos querían jugar porque había unas 8000 personas en las tribunas. Finalmente empezamos como a las cuatro de la tarde. (Nota del autor: Los juegos vespertinos del entrenamiento primaveral usualmente empiezan a la 1 pm). El campo era un lodazal. Le estaba pitcheando a Joe Morgan cuando mi pierna izquierda se resbaló mientras hacía un lanzamiento, mi espalda sufrió un templón y me hernié un disco de la columna vertebral. Era la misma lesión que sufrió Bill Melton en 1972.           Las cosas empeoraron porque los Medias Blancas viajaron a la costa oeste para jugar ante los Atléticos y el vuelo se paraba en todas partes. En lugares como Yuma (Arizona), San Diego, Los Angeles y luego hacia arriba hasta San Francisco. Cuando llegamos no podía bajar del avión por el dolor de espalda. Estuve en el hospital por unos diez días con tratamiento de tracciones, después se dieron cuenta de que eso no me hacia bien. La cama del hospital era muy pequeña para mi, mis talones pegaban del extremo de la cama, lo cual contraía mi columna y la tracción era inútil.
ML: En 1976 estaba de vuelta en el equipo y efectuaste la mayor cantidad de aperturas de tu carrera: 32. Los Medias Blancas de 1976 fueron un equipo muy malo, bajo esas circunstancias tu marca de 9-16 no era tan mala. (Nota del autor: Los Medias Blancas de 1976 estaban tan necesitados de pitcheo abridor que convirtieron en abridor a Goose Gossage, el relevista del año en 1975. Tuvo marca de 9-17…y ¡fue al juego de estrellas!!) ¿Cómo era jugar para un equipo cuyo dueño era Bill Veeck?      BJ: Bill estuvo bien aunque me cansé de sus excentricidades. Creo en la pureza del juego y para mi sus cosa eran difíciles de aceptar en el momento. Por ejemplo, estaba calentando antes del juego en los alrededores del terreno cuando había que para lo que estaba haciendo para que pasara un desfile de muchachitos de las pequeñas ligas. O tratabas de soltar los  músculos  y un grupo de motociclistas aparecían en la zona de seguridad levantando polvo y despidiendo rocas alrededor.  ¡Aun recuerdo ese juego que efectuamos ante los Orioles en pantalones cortos!      Me gustaba Bill Veeck, pensaba que era un gran tipo.      ML: En 1977, tu año final en las mayores, fuiste parte de uno de los equipos más queridos de los Medias Blancas de todos los tiempos, los Southside Hitmen. Te preguntaré, como lo he hecho con algunos de los muchachos con quienes jugaste esa temporada, ¿hubo algun indicio en la primavera de que ese equipo  sería tan bueno como fue? (Nota del autor: Los Medias Blancas de 1977 fueron pronosticados para terminar no más arriba del cuarto lugar de la división, sorprendieron al beisbol al ganar 90 juegos, lideraron el oeste hasta finales de julio y despacharon una marca del equipo para ese momento, 192 jonrones).         BJ: No. Pero eso fue porque para ese momento no sabíamos que tan buen bateador era Oscar Gamble. No sabíamos de la determinación que tendría Eric Soderholm para regresar de las lesiones. Empecé la temporada como abridor pero fui al bullpen en el transcurso del año. Algo que recuerdo de ese año fue que le permití un gran batazo a Carlos May. (Nota del autor: El 2 de agosto de 1977 en Comiskey Park, Johnson recibió un jonrón de tres carreras de May quien jugaba para los Rangers de Texas. El jonrón vino después de un error de Jack Brohamer que mantuvo vivo el inning. Texas anotó seis carreras en el octavo inning y terminó ganando 9-8, después que los Medias Blancas ganaban 7-0).        ML: Observando esa temporada en retrospectiva, ¿recuerdas una jugada, o un juego, o algo que hiciera a todos detenerse y pensar, sabes, no somos un equipo malo?        BJ: No que yo recuerde, pero pienso que Oscar Gamble fue una gran parte de la razón por la cual jugamos tan bien. Era un bateador profesional con una tremenda confianza en si mismo. Recuerdo un juego primaveral donde Oscar bateó un sencillo. Cuando el inning terminó, regresó al dugout diciendo…condenado sencillo…¡soy un bateador de jonrones!             También recuerdo una vez esa primavera cuando estábamos zarandeando a un pitcher. Oscar estaba en el dugout diciéndole a todos, ¡tranquilos, tranquilos, queremos que el equipo recuerde a este tipo! (Risas) Oscar no podía esperar para enfrentar a ese tipo cuando empezó la temporada.  Continuará...

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