Se busca plasmar la conexión entre el béisbol y la vida, como cada regla del juego resulta una escuela de reflexión hasta para los seguidores más remotos cuando los sucesos del mundo indican que ciertas veces las normas de justicia son violadas; el transcurso de las sentencias de bolas y strikes reflejan la pertinencia y compromiso de cada pelotero en respetar la presencia del árbitro.Cada jugador deja lo mejor de sí sobre el campo de juego a pesar de lo complicado que pueda ser su vida.
martes, 9 de diciembre de 2025
Capítulo XXI. (Extracto de la novela inédita "A Partir del Kilómetro 30...")
Siempre que perdía un juego por desconocer las reglas del beisbol, Julia se encerraba en su cuarto hasta casi la nueve de la mañana siguiente. Solo la insistencia de Amadeo conseguía que le abriese la puerta. “Te salvas porque los juegos de Mosaicos son sabatinos, si fueran dominicales, ya hubieras reprobado la tesis y eso sería muy lastimoso porque me gusta mucho el tema que escogiste, solo quienes estudian la historia profundamente entienden las consecuencias del episodio de la entrega de Francisco de Miranda a Monteverde. Todavía estamos afectados por eso. Aún la república se retuerce de ese golpe bajo. Porque se sigue sin entender la importancia de reconocer los errores. Porque siempre hay un plan por debajo de la mesa cuando sobre esta se aparenta el más grande compromiso con la patria. Por eso tienes que salir de este cuarto a dar la cara, a seguir investigando, escribiendo, analizando. A seguir aprendiendo del juego de beisbol…” Julia se sorprendía de cómo Amadeo sabía de inmediato que Mosaicos había perdido ¿Cómo, si los sábados en la mañana tiene que fajarse con todos los balances de las cuentas de catastro y las conclusiones de las reuniones de la alcaldía y en la tarde se sumerge con Jacinta a preparar ese arroz a la marinera? Siempre se le ocurre una variación especial como la vez cuando agregó hojas frescas de albahaca o cuando cambió las lurias por macanas de jaibas. Y sabía todo lo que había ocurrido en el juego con lujo de detalles, si había discutido muy fuerte con el árbitro, si casi no habló con los niños después del juego, si se fue del estadio pasadas las tres de la tarde. “No puedes darte el lujo de perder la compostura en un juego de beisbol infantil, sobre todo por tus jugadores, que están absorbiendo mil por ciento cada paso tuyo.
Alfonso L. Tusa C. Diciembre 10, 2025.
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